martes, 20 de julio de 2010

DESDE LA PLAZA DEL CALLAO HASTA LA PLAZA DE ESPAÑA: EL ÚLTIMO TRAMO de la GRAN VÍA de MADRID


El último tramo de la GRAN VÍA se construyó entre 1925 y 1929, y aunque en el plan original se había previsto que tuviera 25 metros, el mismo ancho que la Avenida B (el tramo que conecta la calle de Alcalá con la Red de San Luis), finalmente se amplió hasta 35 para igualarlo con el Bulevar, el tramo intermedio. La Avenida A –el tramo que ahora mismo nos ocupa- tiene una longitud de 420 metros y fue el más complicado de ejecutar, por dos motivos: por un lado, no existía ninguna calle que sirviera como trazado previo, y por lo tanto era necesario tirar mucho más caserío que en los dos casos anteriores: las demoliciones, vaciados y rellenos fueron mucho más abundantes que en los otros tramos; por otro lado, los Jesuitas habían construido a principios de siglo (en 1901) su Casa Profesa en esa zona, y el trazado exigía demolerla. Lógicamente, los religiosos se negaron, y comenzó un largo proceso legal que acabó por las malas: en 1931 una panda de intransigentes (aunque ellos seguramente actuaban al grito de ¡libertad, libertad!: su libertad, claro, no la de los demás) quemaron el edificio. Esto, y la posterior disolución de la Compañía de Jesús en 1932, dieron carpetazo al asunto, y las obras pudieron seguir avanzando. Esta zona es la que ahora ocupa el conjunto “Los Sótanos”, del que hablaremos otra vez. También hubo que demoler el mercado de los Mostenses, ya llegando a la Plaza de España.

Los inmuebles de este último tramo de la GRAN VÍA se comenzaron a edificar sobre las nuevas manzanas alrededor de 1930; pero, debido a la guerra civil y a sus consecuencias inmediatas, no se completaron hasta los primeros cincuentas. Esta prolongación en el tiempo hace que lo que fuera la Avenida de Eduardo Dato (la Avenida A del proyecto general) resulte un tanto dispar: hay edificios de indudable interés junto con otros –quizá más de los deseables- que apenas lo tienen. Hay también una importante mezcolanza de estilos arquitectónicos, desde alguno que todavía hereda los historicismos de principios de siglo, otros clasicistas y algunos claramente racionalistas ... Un poco de todo.

¿Qué edificios conviene señalar? En mi opinión, los siguientes (como blogger no me permite incluir todas las fotografías que me gustaría para acompañar los comentarios a cada uno de los edificios, aquí dejo algunas para el que esté interesado):

El HOTEL Y CINE REX, de LUIS GUTIÉRREZ SOTO, en el número 43 de la GV. Construido en 1947 su estilo responde a planteamientos clasicistas.

Las VIVIENDAS DE ALQUILER del número 47, realizadas entre 1930 y 1931 por EDUARDO FIGUEROA.




El EDIFICIO DE OFINAS del número 49, de EUGENIO FERNÁNDEZ QUINTANILLA y JOSÉ OSUNA FAJARDO, construido entre 1929 y 1931, de notable aspecto racionalista.

En el número 52 de la GV hay otro EDIFICIO DE OFICINAS interesante (quizá debería decir singular), en este caso por sus reminiscencias decó. Es obra del arquitecto LUIS DÍAZ TOLOSA.

En el 54 de la GV está el CINE RIALTO, construido en 1930 por JOSÉ ARAGÓN y JOSÉ MARÍA MENDOZA y USSIA. Su estilo me recuerda al colonial africano (podría estar, por ejemplo, en Rabat o Casablanca) y llaman la atención sus torreones rematados con dos cúpulas-piña en tonos azules, decorativas.

LOS SÓTANOS, gigantesco conjunto en los números 53, 55, 57 y 59 de la GRAN VÍA, ocupa una manzana completa: es el solar donde estuvo hasta 1931 la Casa Profesa de los Jesuitas y la Iglesia de San Francisco de Borja. También conocido como Edificio Lope de Vega, se trata de un complejo donde hay de todo (cine, hoteles, viviendas, galerías comerciales). Fue construido por los hermanos OTAMENDI MACHIMBARRENA (JOAQUÍN y JULIÁN) entre 1944 y 1949.

En GV número 58 otro edificio con anuncio de Schweppes. Construido entre 1927 y 1928 por LUIS LÓPEZ LÓPEZ, no tiene especial qué pero resulta interesante la solución en curva de la esquina.


En el número 60 está el EDIFICIO DE VIVIENDAS promovido por el Banco Hispano de la Edificación. Construido en 1930 por EMILIO ORTIZ DE VILLAJOS, su imagen actual se la debemos a CASTO FERNÁNDEZ SHAW, que reformó el edificio en 1943, después de la guerra civil. Se resuelve con un gran arco en fachada (algo nos recuerda al PALACIO DE LA PRENSA de MUGURUZA) y está rematado por una alegoría de la edificación: una escultura que representa a un griego con los brazos levantados que soporta un templete, obra del escultor VÍCTOR MACHO.

En el número 70 de la GV un edificio clasicista construido entre 1945 y 1946 por PAN DA TORRE. En el número 72 encontramos el último edificio construido en la GRAN VÍA, en 1952; es obra de ENRIQUE COLÁS FONTÁN y, aunque inicialmente iba a ser un hotel, sus promotores (Construcciones Aurora) prefirieron finalmente destinarlo a oficinas. El HOTEL MENFIS ocupa el número 74 y es de los arquitectos MANUEL y CAYETANO CABANYES Y MATA, de lo más americano.


El EDIFICIO COLISEUM ocupa el número 78 de la avenida. Construido entre 1931y 1933 por PEDRO MUGURUZA y CASTO FERNÁNDEZ SHAW, fue promovido por el MAESTRO GUERRERO (sí, el de La Rosa del Azafrán), se concibió como una sala donde representar zarzuelas y después de haber sido cine hoy vuelve a acoger espectáculos musicales. La imagen del edificio es la de un pequeño rascacielos: busca marcadamente la verticalidad y, dejando a un lado la decoración superpuesta, muestra sin tapujos su esquema estructural.


Y por fin el EDIFICIO ESPAÑA, una mole de ladrillo y piedra caliza construida por JOAQUÍN y JULIÁN OTAMENDI entre 1947 y 1953, que con sus 25 plantas y 115 metros de altura sirve de telón de fondo a la PLAZA DE ESPAÑA y es el remate final de la GRAN VÍA, aunque la perspectiva de la avenida se cierra realmente con la TORRE DE MADRID, construida inmediatamente después -entre 1954 y 1957, también por los OTAMENDI- obra de más interés que el EDIFICIO ESPAÑA.

Seguramente en otoño cerraré la serie de la GRAN VÍA con un par de entradas dedicadas a dos iglesias situadas en su entorno, pero con la de hoy acaba nuestro recorrido por la avenida: un proyecto urbanístico y arquitectónico interesante, que cumple cien años muy bien llevados.

8 comentarios:

Carol dijo...

Me ha resultado muy interesante tu reseña, conocía algunas historias de las que cuentas pero obviamente no todas, la Gran Vía tiene muchísima historia detrás, a mí es una zona de Madrid que me encanta, especialmente el tramo que se acerca a plaza de España del que hablas.

xGaztelu dijo...

CAROL, aunque esta última entrada me parece que ha quedado demasiado “lista de edificios”, la verdad es que yo lo he pasado muy bien recorriendo en selecciónARTE poco a poco –mes a mes- la Gran Vía: como he dicho en otras ocasiones, he refrescado muchas cosas que sabía y he aprendido otras. Sin que sea el-no-va-más, creo que los madrileños podemos estar por lo menos un poco orgullosos de esa calle.

xG

Alfaraz dijo...

Coincido con los que piensan que este es el tramo más interesante de la GV. y es normal que parezca que estamos pasando lista de edificios, porque los hay magníficos.
De este tramo, siempre se recordará aquella imagen de la película de Amenabar con la calle vacía. Bella ficción: no la verán así nuestros ojos.



.

xGaztelu dijo...

ALFARAZ, el tramo es realmente interesante, y la escena de ABRE LOS OJOS, impactante (por lo vacía).

xG

Revision del Interior dijo...

Estupendas entradas y mas estupendo todavia el blog. Desde hoy cuentas con unos fieles seguidores.

Vemos que no tienes enlaces con otros blogs pero nosotros, con tu permiso, incluiremos enlace al tuyo en el nuestro, creemos que merece la pena.

Has sido todo un descubrimiento

Seguiremos comentando en otras entradas segun vayamos disponiendo de tiempo.

Un saludo.

xGaztelu dijo...

REVISIÓN, bienvenidos a selecciónARTE y muchas gracias por el comentario. Estaré encantado de aparecer en vuestro blog: le dediqué un ratazo hace un par de días y me gustó mucho. Creo que tenemos bastantes cosas en común; es más, hay entradas en REVISIÓN DEL INTERIOR que tengo en la cabeza, algunas incluso medio escritas. Os seguiré de cerca …

xG

lammermoor dijo...

xGaztelu me vas a permitir que vaya un poco por libre. Viendo las fotos me acuerdo de algunos edificios ovetenses.
Y enlazo con el libro de Benévolo que estoy disfrutando y con el que divago un montón. Me sucede algo "extraño" ahora voy por la calle y me fijo mucho más en los edificios. Puede que se me esté yendo la pinza pero el otro día mientras estaba en un semáforo esperando para cruzar, me fijé en un instituto (estoy harta de verlo) y me vinieron a la cabeza los edificios de Mies Van der Rohe, Corbussier y cia y como de alguna forma sus ideas subyacen en muchos de los edificios que nos rodean. Y también me fuí por los cerros de úbeda pensando en la Bauhauss y el diseño industrial y como con el arte pasa como con la historia nos rodea pero no nos damos cuenta.
(Perdón por el desvarío :))

xGaztelu dijo...

LAMMERMMOR muy atinado el comentario (no es que los otros no lo sean, entiéndaseme …). Eso que dices es precisamente lo que hace grandes a Los Grandes: quizá no todo lo que hacen es de primera, quizá no sea conocidísimo, pero INFLUYEN realmente en su mundo, lo modelan, dejan una impronta, abren caminos que otros siguen, consciente o inconscientemente. Quizá el común no lo notemos, pero hay están: han hecho avanzar las cosas. El pensamiento, la arquitectura, el arte, la moda …

Por eso, cuando uno comienza a darse cuenta de las raíces, los motivos, los orígenes y el desarrollo de lo que le rodea, es capaz de entenderlo atinadamente y de juzgarlo con acierto; incluso de pasarse al bando de los que construyen y no quedarse en el de los que sólo consumen lo que otros construyen (y no hablo –sólo- en sentido propio de construir: me refiero a pensar, diseñar, crear y dar forma a la sociedad y la cultura).

Me releo y creo que yo sí que me he pasado varios pueblos, pero aquí se queda el comentario.

xG