jueves, 14 de enero de 2010

EL CIELO ES AZUL, LA TIERRA BLANCA (UNA HISTORIA DE AMOR), de HIROMI KAWAKAMI


En el magnífico MADE IN JAPAN de EL GUISANTE VERDE PROJECT se comentaban algunos títulos de literatura japonesa. Por recomendación suya me lancé a por EL CIELO ES AZUL, LA TIERRA BLANCA, que acabo de terminar de leer: me ha gustado mucho.

EL CIELO ES AZUL, LA TIERRA BLANCA narra una extraña relación entre una mujer de treintaimuchos, Tsukiko, y un caballero mayor que ella, el maestro (“Oficialmente se llamaba profesor Harutsuna Matsumoto, pero yo lo llamaba «maestro». Ni «profesor», ni «señor». Simplemente maestro”). Fueron profesor y alumna hace años –él daba clases de japonés- y coinciden de nuevo en la taberna de Satoru ahogando en sake su soledad. Cada uno con su historia a cuestas, cada uno con sus experiencias, y ambos enganchando paso a paso: primero coinciden por casualidad, después se buscan sin querer reconocerlo, poco a poco piensan cada vez más uno en el otro ... y así van enredando sus vidas hasta mezclarlas completamente.

El maestro es el sentido común y la potestad: ese mandar con sutileza, sin obligar ni forzar, como lo más natural; es la educación y la corrección en el trato; tiene el peso específico que da la madurez; parece objetivo y resignado a su destino: sufre con lo que le pasa –o, mejor, con lo que le pasó, especialmente con la pérdida de su mujer- pero lo acepta de una manera estoica. Tsukiko es más voluble, menos estable, sabe menos lo que quiere y lo que no quiere. En el fondo está loquita por el maestro, pero tontea con otro hombre. En los dos, bajo una capa de buena educación, gran autonomía y un serio afán por no mostrar abiertamente los sentimientos -un formalismo muy oriental- se descubre la necesidad que todos llevamos dentro de encontrar cariño; porque seguramente lo más demoledor que hay para cualquiera es la soledad, y cuando arranca la historia el maestro y Tsukiko están solos, más solos que la una. Una posibilidad para escaparse es beber; otra es dar con la persona adecuada.

Como características de la historia señalaría la normalidad, la serenidad y un desarrollo sin sobresaltos (lo que no quiere decir absolutamente continuo en el tiempo: hay lagunas, momentos más o menos largos en los que no se nos cuenta qué pasa con los protagonistas, cosa que no hace perder el hilo de la relación entre ellos). También apuntaría la delicadeza y la capacidad de sugerencia. Sin necesidad de ningún detonante que catapulte la historia, va creciendo poco a poco, mansamente: quizá al comienzo parece que KAWAKAMI no está contándonos nada de peso, pero a medida que avanzamos en la lectura descubrimos que estamos enganchados a la historia, que los personajes se han hecho con nosotros y con nuestro interés. Eso se puede llamar sutilidad.

Como característica del estilo, apunto la precisión y la sobriedad narrativa: ni una palabra de más, ni una descripción innecesaria. Con muy pocos elementos HIROMI KAWAKAMI consigue desarrollar la relación entre los dos personajes de manera magistral. Me ha gustado cómo acaba los capítulos, con finales siempre sugerentes.

Quizá lo único que me ha llamado la atención por salirse de esa sencillez tan conseguida es que la autora, sobre todo en la primera parte del libro, parece que da más explicaciones de las necesarias para un público que realmente sabe de qué se habla. No sé si me explico: me pareció que aclara innecesariamente detalles que para un lector japonés son evidentes; es verdad que pueden no serlo para un lector occidental, pero esas aclaraciones podrían dar la impresión de que HIROMI KAWAKAMI escribe pensando en lectores no japoneses. En cualquier caso, un detalle menor.

EL CIELO ES AZUL, LA TIERRA BLANCA es una novela estupenda, muy buen ejemplo de narrativa japonesa actual: creo que recomendable para cualquiera.

15 comentarios:

lammermoor dijo...

Este es uno de esos libros que "te persigue". Ya me había llamado la atención antes de que los guisantes hablaran de él; ahora lo mencionas tú.
Pero lo que quiero es aprovechar para resaltar "una vez más" la calidad de esta editorial por la calidad en los títulos que componen su fondo editorial y también la propia edición de los libros.


P.D: creo que los impresionistas ya llegaron a Madrid. ¿Cuando, a donde irá Turner?

El Guisante Verde Project dijo...

No podría haberlo explicado mejor, xGaztelu, me parece acertado tu análisis, y mucho de lo que comentas también lo experimenté yo al leer el libro, además de ese "quedarse enganchado" con los personajes desde el primer momento.

Pero para no hacerte mucho la pelota, jejejeje, discrepo en cuanto al juicio de la primera parte del libro. No creo que Kawakami piense en los lectores occidentales; para mí aclara aspectos necesarios, también para un japonés actual, y en línea con el gusto por los detalles de la literatura oriental; pero es, como dices, un aspecto menor.

En cualquier caso, a mi me gustó mucho, y aunque la historia avanza irremediablemente hacia un desenlace claro, terminé con un nudo en la garganta.

(Turner, en Junio)

Un abrazo!
Rb.

Isi dijo...

Me pasa igual que a lammermoor en cuanto al libro y en cuanto a la editorial, que me llaman!
Me lo apunto; ya comprobé que lo tienen en mi biblioteca :D

loquemeahorro dijo...

Recordaba la otra reseña, también me ha venido a la memoria "La fórmula preferida del profesor", y creo que es mala suerte, porque si leo este, seguro que lo comparo (sin ningún motivo) con el libro de Yoko O. que tanto me gustó

pd. Sí, ya he visto lo de los impresionistas, pero miedo me da incluirlo en las propuestas de la Cumbre porque se nos acumula el trabajo.

xGaztelu dijo...

LAMMERMOOR, ISI, si veis que EL CIELO ES AZUL, LA TIERRA BLANCA os persigue dejaros (¿o dejaos?) alcanzar, porque la novela vale la pena. Y sobre la editorial, coincido con vosotras: ediciones cuidadas y muy agradables de leer.

Rb, a lo mejor piensas que soy idiota, pero me alegra que discrepemos: si todo fuesen loas esto acabaría empalagando. Siento no haber tomado alguna nota que sirva de ejemplo de lo que digo, pero esa sensación de exceso de explicación la tuve más de una vez y más de dos.

LOQUE, yo aún no he leído “LA FÓRMULA PREFERIDA ...” pero ando detrás del libro: sí que me apetece.

Y efectivamente TURNER viene al PRADO en junio:

http://www.museodelprado.es/exposiciones/info/en-el-museo/turner-y-los-maestros/

¡Buenísima, Buenísima, pero que Buenísima pinta!

xG

julio querol cañas dijo...

Hola
Yo no he leido la novela,pero
despues de leer vuestros comentarios
me apetece hacerme con ella.

saludos
Julito

bibliobulimica dijo...

te leo, te visito aunque no siempre comente...
me apunto el libro en mi libreta del plan infinito, me gustó mucho tu reseña.

El Guisante Verde Project dijo...

XGaztelu!, "idiota" me parece pelín fuerte... No pienso eso para nada, es más, estoy totalmente de acuerdo con lo que dices. De la discrepancia siempre se aprende, igual que cuando se coincide; no, creo que se aprende más cuando las opiniones no coinciden. Probablemente releeré algunas páginas pensando en lo que dices.
Además, también estamos de acuerdo en que la novela merece la pena sin ninguna duda.
Y la expo de Turner.... :-)

Un abrazo!

Rb.

lammermoor dijo...

Con vuestro permiso, también yo hecho de menos un poco de "controversia". Me refiero a opiniones discordantes, razonadas que nos permiten aprender, captar otros puntos de vista o simplemente argumentar el por qué de nuestra postura.

xGaztelu dijo...

JULIO, ya ves que la mayoría de los comentarios sobre EL CIELO ES AZUL, LA TIERRA BLANCA son positivos: si acabas leyendo la novela, ya nos dirás si a ti también te lo parece.

BIBLIOBULÍMICA, me alegra verte por aquí y que te haya gustado la entrada. ¡Qué peligro tiene eso de la libreta del plan infinito! (libreta que todos tenemos, por cierto). Yo también me asomo de vez en cuando a tu blog.

Rb, me aceptarías un ... ¿bobo? Tontadas a parte, tienes toda la razón: coincidir es muy bueno, porque se habla un lenguaje común y se disfruta de lo mismo. Pero discrepar no es nada malo: se ven las cosas desde otro ángulo y se aprende. El problema llega cuando uno convierte SU OPINIÓN en LA VERDAD: se acabó el diálogo, la posibilidad de aprender y seguramente la amistad. Esto nos llevaría lejísimos, y no es el momento ni el sitio. Pero creo que podemos estar tranquilos: por lo que ya conozco de los GUSANTES sospecho que no nos pasará. Podemos discrepar a gusto.

LAMMERMOOR, tengo la sensación de que también contigo puedo “discrepar sin problemas”, pero confío que con estos comentarios no estemos dando pie a algún loquiqui a arrancar una peligrosísima espiral de violencia: ni elogiar por elogiar (el más clásico hacer la pelota) ni empezar a cuchilladas. Coincidimos todos en que un educado espíritu crítico es de lo más sano. Eso sí, reconocerás que es un gustazo que a los demás les guste y valoren lo que dices ...

xG

Anónimo dijo...

Parece un libro para leer despacio y atentamente. Me pongo a buscarlo y luego comentaré.
Un saludito
Teresa

xGaztelu dijo...

TERESA, creo que es un libro que se lee muy bien. Si te lanzas ya verás como no es necesario poner especial atención: la historia va creciendo sola, tranquilamente y vigorosamente a la vez.

xG

Varenka dijo...

Precioso.

Sólo leí dos párrafos de tu reseña antes de empezarlo. Mejor así, pero con muchas ganas de acabarla después de finalizar el libro.

No sabes como te agradezco que me dieras a conocer esta novela.

xGaztelu dijo...

VARENKA, me alegra que te haya gustado. Yo recordaba que era una buena novela, que me interesó mucho, pero poco más... Y al releerme casi casi me han entrado ganas de repetir! Me ha venido a la cabeza lo conveniente que es dejar constancia de lo leído/vivido/visto, que la memoria es muy traicionera y olvida más de la cuenta: un blog sirve para compartir, pero también para recordar: debería recuperar ritmo en seleccciónARTE!

Un saludo,

xG

Varenka dijo...

Si sí, recupera ritmo en sA!

Esta novela se que la volveré a leer. Es más, me compraré el libro (lo descargué de la biblioteca en formato electrónico) y lo pondré en la estantería de favoritos.

Totalmente de acuerdo en lo conveniente de escribir en el blog "que la memoria es muy traicionera". A veces me releo y me desconozco...