Después de colaborar en la detención de un ladrón de bancos, Ed Kennedy recibe un As de diamantes, sin remitente: en el reverso de la carta aparecen tres misiones que debe cumplir. Cuando las realiza, recibe un segundo As, y después otro, y después el cuarto, cada uno con otras tres misiones. A medida que va descifrando los mensajes escritos en los naipes y los cometidos que le ordenan realizar (están escritos en clave), Ed va encarando situaciones –unas fáciles, otras complicadas, algunas violentas- en las que debe ayudar a los demás; situaciones que van sacándole de su comodidad, de su vida plana y de su falta de ambición. Y en cada As, las misiones que debe realizar le involucran más personalmente.
Después del éxito de LA LADRONA DE LIBROS, el año pasado la Editorial LUMEN publicó CARTAS CRUZADAS (THE MESSENGER), una novela que MARKUS ZUSAK escribió en 2002 y que ha recibido varios premios de literatura juvenil. Me ha parecido una historia llena de buenas intenciones, y sobre todo de buenas intuiciones: tiene buenos personajes (Ed y sus tres amigos, su perro Doorman), buenos momentos, buenas anécdotas, buenas acciones. Cuenta una historia de superación personal –manoseadísima expresión, todo sea dicho- casi siempre positiva y por momentos enternecedora. Tiene muchos ingredientes para estar por encima de la media, pero el resultado final es simple, demasiado simple en mi opinión: a ZUSAK le cuesta pasar de las buenas intuiciones a los buenos resultados, y no logra una novela redonda. Con las ideas que maneja y los personajes que consigue podría haber hecho más, especialmente al llegar al final … pero no debo seguir por aquí: estaría feo destripar el poco misterio que tiene CARTAS CRUZADAS.
MARKUS ZUSAK tiene una escritura ágil y correcta. CARTAS CRUZADAS se lee rápido –muy rápido- y no sólo por su estilo: también por su amenidad y por su falta de complicación. Pero es un libro que se queda corto, del que no hay que esperar más que un rato de lectura fácil: no es poco, pero tampoco es demasiado con la cantidad de buenos títulos que existen.
























Cuando uno consigue encontrar el HEMICICLO SOLAR (está en una de las zonas de expansión de Móstoles y llegar me costó varias vueltas, aunque he de reconocer que es una zona de Madrid que desconozco completamente) llama rápidamente la atención su planta en forma de arco, y sobre todo la radical diferencia entre sus fachadas: la norte y las laterales son muy herméticas, y se resuelven con largas tiras de policarbonato de varios colores y un despiece bien resuelto; la sur, en cambio, es mucho más neutra de color, completamente permeable, y a la vez perfectamente tamizable gracias a un gigantesco paño de lamas que la cierra casi completamente: sólo queda interrumpido por tres grandes huecos situados con acierto que, además de componer el frente, le dan la nota de color. También llama la atención la enorme marquesina de aluminio que resguarda el corredor de acceso: lástima que toda la parte delantera del propio edificio esté todavía vallada y en obras, lo que –a día de hoy- encajona el corredor, quita belleza al conjunto … y es criminal para el fotógrafo!















Principales Caprichos. La Rueda de Saturno y el Obelisco. El Abejero. El Templete. La Casa del Artillero (ruina). El Fortín. La Ría y el lago. La Isla y el Monumento al III Duque de Osuna. El Puente de Hierro. La Casa de Cañas. El Casino de Baile. La Casa de la Vieja. Las Columnas de los Duelistas. La Exedra y la Plaza de los Emperadores. La fuente de las Ranas. El Laberinto. La Ermita. El elemento más icónico es el templete (ubicación predominante), y los más interesantes desde el punto de vista arquitectónico seguramente el Abejero y el Casino de Baile.





