jueves, 9 de diciembre de 2010

PENSAR LA ARQUITECTURA, de PETER ZUMTHOR



PETER ZUMTHOR es un arquitecto verdaderamente interesante. Suizo, nacido en 1943 y ebanista de formación inicial, ahora –además de trabajar en su estudio- es profesor universitario. Con una obra no muy abundante y alejado del star-system en el que otros están inmersos, me atrevería a decir que cada edificio que ha construido se ha terminado convirtiendo en un objeto de claro interés (había escrito pieza de culto, pero resultaba exagerado). El año pasado recibió el Premio PRITZKER. Yo, no os engañaré, no conozco en profundidad su obra, ni he visto nada suyo de manera inmediata: no tiene nada construido en España, que yo sepa (aunque recuerdo que proyectó unas bodegas) y no he tenido la fortuna de visitar algo de lo que ha hecho fuera. Pero es una figura que me atrae, que cada vez que escucho su nombre aguzo el oído para aprender, convencido de que vale la pena.

En REVISIÓN DEL INTERIOR, un blog que sigo y que me parece muy interesante, descubrí una reseña sobre un libro de ZUMTHOR, PENSAR LA ARQUITECTURA: inmediatamente decidí que había que leerlo. He tardado unos meses en conseguirlo, pero he cumplido mi propósito, y ha valido la pena.

PENSAR LA ARQUITECTURA es una recopilación de ocho conferencias que ZUMTHOR impartió entre 1988 y 2004. Es un libro heterogéneo, que toca muchas teclas, aunque lógicamente el tema es uno: la Arquitectura. No me resulta fácil resumir lo que dice ZUMTHOR, pero he ido anotando algunas ideas a medida que iba leyendo: nos habla de la funcionalidad como premisa para la obra de Arquitectura; de la importancia del detalle bien cuidado; de cómo el edificio se asienta en el lugar; de la fusión forma-función; de cómo el edificio bien pensado no necesita añadidos artificiales. Habla con insistencia de la obra de Arquitectura como obra construida, materializada, no sólo dibujada o pensada: la Arquitectura necesita ser construida. Habla –en este caso sería más preciso decir he entendido en su discurso- del arquitecto como constructor y como artesano, detallista; un poco todos los oficios: el arquitecto no es sólo quien piensa el edificio, es quien lo hace, quien lo materializa, quien consigue que sea realidad, quien coloca y ajusta cada una de las piezas. Todos los capítulos –las conferencias- son espléndidas, pero a mí quizá el que más me ha dicho es EL CUERPO DE LA ARQUITECTURA (incluso acaba recordando a TANIZAKI ...).

Copio algunas citas, entre las mil que me han llamado la atención:

Proyectar significa, en gran parte, entender y ordenar. Pero creo que la genuina sustancia nuclear de la arquitectura que buscamos surge a través de la emoción y la inspiración. Los preciosos momentos de inspiración aparecen en el curso de un paciente trabajo. Con una imagen interior que, de repente, hace su aparición, con un nuevo trazo en el dibujo, parece transformarse y cobrar nueva forma en fracciones de segundo la totalidad del edificio proyectado. Es como si, de súbito, uno experimentase el efecto de una extraña droga: todo lo que sabía un poco antes acerca del objeto a crear aparece bajo una nueva y nítida luz. Y siento alegría y pasión, y hay algo en mí que parece decir: “¡ Ésta es la casa que quiero construir!”

La buena arquitectura debería acoger al hombre, dejarle que viva y habite allí, y no abrumarle con su charla.

Para mí en los edificios hay un estar callado que es hermoso, y que asocio con conceptos como serenidad, evidencia, duración, presencia e integridad, pero también con calidez y sensualidad; ser él mismo, un edificio; no exponer nada sino ser algo.

Sólo entre la realidad de las cosas y la imaginación se enciende la chispa de la obra de arte.

Decía que no es fácil resumir PENSAR LA ARQUITECTURA. Pero no pasa nada. Porque no es un libro de esos de “ya lo he leído, ya sé de qué va”; para nada. Es un libro para tener a mano y, en momentos apropiados, leer un rato, un trozo, una conferencia: y ver qué nos dice. Es, y creo que es el mejor modo de describirlo, un libro tremendamente sugerente, inspirador. Nos dice directamente muchas cosas, pero realmente nos pone en pista para pensar muchas, muchísimas más. Un libro muy muy recomendable.

12 comentarios:

julio querol cañas dijo...

Me gustaria leer éste libro, pues me parece que es uno de esos libros que estan escritos por alguien inteligente que ama lo que hace, y hace lo que ama.
Saludos y saludos

fuska dijo...

Siento ser talibán pero me ha dolido... sYstem

xGaztelu dijo...

JULIO, totalmente como dices: un tipo inteligente, que hace lo que le gusta, disfruta haciéndolo y le sale muy bien.

FUSKA, no sientas ser como eres: yo agradezco la corrección y, además, corrijo ahora mismo la errata …

xG

lammermoor dijo...

¡Lo quiero! Me lo apunto y voy a buscarlo en la biblioteca o por las´librerías.

Me ha gustado mucho el comentario de Julio Querol.

loquemeahorro dijo...

Por una parte, no puedo estar más de acuerdo con él, especialmente en el tan traído tema de la funcionalidad.

Por otra, tengo un diablito en mi hombro que me dice "habrá que ver sus obras" y es que la teoría es muy bonita, pero concretarlo es muy difícil.

Que es algo de lo habla él también, por otra parte.

xGaztelu dijo...

LAMMERMOOR, seguro que el libro te gustará y sabrás sacarle todo su jugo.

LOQUE, lo de ver las obras es evidente: "del dicho al hecho ..." Pero lo que se puede ver en las fotos tiene una pinta espléndida (échale un ojo a las termas de Vals, en Suiza …).

xG

Revision del Interior dijo...

Disculpanos el retraso en comentarte pero hemos estado un pco liados de trabajo teniamos algo abandonada la lectura de nuestros blogs habituales.

Gracias por mencionarnos, nos alegra enormemente que te gustara el libro. Como dice uno de tus comentaristas, a nosotros tambien nos parece un arquitecto que hace lo que le gusta y ama lo que hace, de ahi que se dedique a ello sin importarle la fama.
Nosotros tampoco hemos visto su obra in situ, pero las Termas tienen tan buena pinta...

Un saludo.

xGaztelu dijo...

REVISIÓN, no hay nada que disculpar, faltaría más: todos sabemos lo difícil que es estar al día. Desde luego a mi me cuesta, más ahora que con el fin de año estoy de trabajo hasta arriba: leo muchos comentarios que me resulta imposible comentar. Y, además, "libertad de contestación": nunca es obligatorio el comentario ...

Y sí, el libro me ha gustado mucho: gracias por la pista. Ahora hay que ir a Vals.

Feliz Navidad!

xG

lammermoor dijo...

Vuelvo por aquí cuando he leído el libro y releído tu entrada. Estoy contigo: es un libro para volver a él y reflexionar sobre lo leído.
Me ha gustado lo que dice sobre que la arquitectura no debe olvidar nunca la función o que los edificios deben integrarse (lo que no quiere decir mimetizarse) en el paisaje.
He estado viendo fotografías de las termas de Vals y desde luego su obra desprende serenidad.

¡Ah! otra cosa que me ha gustado y que a mí -profana en esta materia- me parece muy importante. Los edificicios vividos; la forma en que envejecen los materiales; la arquitectura que no nos intimida.

Daría para mucho. ¡Gracias por haberme dado a conocer el libro!

xGaztelu dijo...

LAMMERMOOR, no sabes lo que me ha gustado encontrar tu comentario en una entrada “vieja”. Muchas veces pienso que el gran problema de un blog es la inmediatez: lo que uno escribió hace meses parece que ya no tiene ningún interés, que no es actual, y en cambio yo creo que hay entradas especialmente buenas o interesantes que es una pena que caigan en el olvido. Esta es una de esas, porque el libro de ZUMTHOR me gustó mucho. La he releído y, además de aprovechar para corregir una errata, veo que coincidimos en muchas valoraciones; he disfrutado recordando el libro, así que gracias a ti por rescatarlo: seguramente le ha llegado el momento de un repaso.

xG

Alonso Torres dijo...

Disculpa, que trascendencia tiene este libro "pensar la arquitectura"... respondeme lo más pronto posible porfavor

xGaztelu dijo...

ALONSO, no sé qué decirte: no das ninguna pista de cuál es tu interés, ni tu relación con el libro o con la arquitectura ... Sin ánimo de decir una simpleza, pienso que Trascendencia a lo grande, con mayúscula, universal, como -por poner un ejemplo- la trascendencia del nacimiento de Cristo, o el descubrimiento de América, o la caída del muro de Berlín, no tiene. PENSAR LA ARQUITECTURA es un libro que ilustra magníficamente le pensamiento de un arquitecto interesantísimo, lleno de ideas sugerentes para cualquiera que esté interesado en entender y profundizar en la Arquitectura (y la mayúscula es intencionada). ¿Pasará a la historia? pienso que sí, pero como ha pasado a la historia, por ejemplo, COMPLEJIDAD Y CONTRADICCIÓN: ¿te suena? Si te suena, sabes a qué me refiero; si no, quizá no pase a tu historia.

Encando de tenerte en selecciónARTE: pásate de vez en cuando.

xG