domingo, 4 de abril de 2010

LA CASA MATESANZ Y EL HOTEL AVENIDA: ANTONIO PALACIOS RAMILO en la GRAN VÍA de MADRID

En nuestro paseo por la GRAN VÍA comenzamos hoy a recorrer el segundo tramo de la avenida, lo que se proyectó como EL BULEVAR y se llamó AVENIDA DE PI I MARGALL, entre la Red de San Luis y la Plaza de Callao.

Pero antes de comenzar a andar, selecciónARTE quiere dejar constancia de que hoy, 4 de abril de 2010, es propiamente el centenario del inicio de las obras de la GRAN VÍA: hoy hace cien años ALFONSO XIII golpeaba con la ya famosa piqueta de plata la antigua Casa del Cura de la Iglesia de San José y comenzaban de manera oficial las obras de una calle que ha resultado ser emblemática. La ocasión merece, como es habitual en cualquier cumpleaños, desear muchas felicidades: a los que tuvieron la visión de proyectarla, a los que la fueron construyendo poco a poco, a todos los madrileños que le han ido dando forma y sabor y estilo durante cien años.


Pero vamos a lo nuestro: la AVENIDA DE PI I MARGALL fue construida entre los años 1917 y 1922, y para su trazado se usó como guía la calle de JACOMETREZO, de la que hoy sólo queda un corto tramo entre la Plaza de Callao y la de Santo Domingo. Se diseñó como una avenida de 35 m de ancho, con bulevar central, y cuyos edificios podían tener más altura que los del tramo anterior: 35 m frente a los 25 m de la AVENIDA B, la calle del Conde de Peñalver. El bulevar fue eliminado muy pronto por las dificultades que causaba en el tráfico.

En términos generales podemos decir que en este segundo tramo de la GRAN VÍA se olvida el discurso historicista y ecléctico que presidió las construcciones que hasta entonces se habían realizado, y los arquitectos vuelven la mirada a los Estados Unidos. Es el momento del funcionalismo que hereda todo lo que enseñó la ESCUELA DE CHICAGO. Sería largo explicar ahora con detalle qué fue ESCUELA DE CHICAGO: baste decir que después del gran incendio de la ciudad en 1871, los arquitectos que deben reconstruirla trabajan con un sistema edificatorio que busca la eficiencia, lo práctico; y lo bello surge –dentro de un orden: sigue existiendo “el adorno”- de esas coordenadas: no es una cualidad superpuesta al edifico proyectado, sino una consecuencia del proceso proyectual. En USA no tiene un pasado en el que mirarse, del que renacer, así que los arquitectos –podemos citar a LE BARON JENNEY y SULLIVAN por si alguien está interesado en investigar un poco más- lo que buscan es la eficacia, buscan solucionar problemas de manera práctica y realista. En ese contexto estudian cómo ganar altura; tratan de aprovechar mejor el suelo; estudian cómo asegurar que las estructuras metálicas resistan el fuego; buscan la luz rasgando las fachadas; eliminan muros de carga; comienzan a utilizar los ascensores ... construyen propiamente los primeros rascacielos.

Junto a estas corrientes norteamericanas en Europa se han desarrollado las vanguardias, que tienen su lógico reflejo en la arquitectura. Pero en España no entran –al menos por ahora- con fuerza suficiente: únicamente GARCÍA MERCADAL parece hipnotizado por la vanguardia. Los arquitectos españoles, de una generación posterior a los del ’98, ya no siguen pensando y proyectando en términos historicistas, pero tampoco lo hacen en términos de vanguardia ortodoxa. Ahora se piensa en el progreso, y España mira hacia el país que ya comienza a ser una referencia: los Estados Unidos (Europa, no lo olvidemos, acaba de salir de la Gran Guerra, y en Estados Unidos aún no ha llegado el crack del ‘29). Como ya pasó en la primera fase de la GV con los neos, ahora son las ideas funcionalistas las que quedan plasmadas en la GRAN VÍA. Ojo, como siempre, hay que recordar que estos sucesos/ideas/proyectos no resultan exclusivos: todo se mezcla, algunos siguen construyendo con los lenguajes de las décadas anteriores, el funcionalismo americano se “contamina” de las características propias del arquitecto que lo desarrolla y hay una importante corriente que busca la modernidad sin acudir a las vanguardias, lo que algunos llaman el clasicismo moderno, estilo predominante en la llamada Edad de Plata de la arquitectura española (generación del ’25).

Aunque recorreremos un buen número de edificios, pienso que en este tramo de la GRAN VÍA vale la pena centrarse en dos, proyectados por un mismo arquitecto, ANTONIO PALACIOS RAMILO (1874-1945). Tampoco tenemos posibilidad de detenernos a comentar la interesante y singular figura de ANTONIO PALACIOS, pero su arquitectura es bien conocida en Madrid porque varios de los edificios más emblemáticos de la ciudad salieron de su estudio: el PALACIO DE COMUNICACIONES (el más que clásico edificio de CORREOS) en la Plaza de Cibeles, el CÍRCULO DE BELLAS ARTES en la calle de Alcalá, el HOSPITAL DE JORNALEROS (también conocido como HOSPITAL DE MAUDES, hoy propiedad de la Comunidad de Madrid) en la calle de Raimundo Fernández Villaverde, el antiguo BANCO MERCANTIL E INDUSTRIAL (hoy sede de exposiciones de la CAM) también en la calle de Alcalá ... ANTONIO PALACIOS construyó En la GRAN VÍA dos magníficos edificios:

En el número 27 de la GV con vuelta a la calle de las Tres Cruces y a la de la Salud PALACIOS proyectó la CASA MATESANZ. Construido en 1919, debe su nombre –lógicamente- a sus dueños, y se destinó a comercios en plantas bajas y despachos y oficinas en las superiores. Sobre un zócalo bastante alto –excesivamente alto, en mi opinión- rematado con un balcón corrido, PALACIOS plantea un atractivo cuerpo central resuelto con unas pilastras de orden gigante rematadas en grandes arcos que recorren toda la fachada, sin apenas singularizarse en las esquinas (asunto que me parece francamente interesante, por la homogeneidad y continuidad que consigue en todo el frente), y que alojan en su interior unos miradores verticales de vidrio y carpintería metálica. Todo se remata con un cuerpo mucho más ciego y pesado, también bastante continuo en las tres fachadas (los torreones de las esquinas de cubierta quedan suficientemente retranqueados como para desaparecer a la vista).



Un poco más adelante y en la acera de los pares, en el número 34 de la GV con vuelta a la calle de Mesonero Romanos, PALACIOS construye el HOTEL AVENIDA (antes ALFONSO XIII), sobre un proyecto inicial de JOSÉ YÁNOZ. Me parece modernísimo el gran paño central que, aunque repite el concepto de la CASA MATERSANZ, aquí lo actualiza, lo moderniza: los miradores rasgados en vertical son mucho más estrechos y geométricos –se acabaron las curvas- y están enmarcados por falsas columnas jónicas que no soportan arcos sino un cuerpo adintelado: falsas porque muestran sin reparo al espectador que están chapadas con piezas pequeñas de mármol cosidas a una estructura interior mediante clavos que quedan vistos (¿alguien recuerda la Caja Postal de Viena de WAGNER?). En este caso, en cambio, el paño principal no da la vuelta, sino que –de manera más clásica- queda enmarcado además de por el zócalo –demasiado alto de nuevo- por torreones laterales completamente masivos y una coronación llenas de elementos de indudable marchamo “palacios”: recuerdan a los que utiliza en el PALACIO DE COMUNICACIONES que hoy está pasando a ser la sede del AYUNTAMIENTO DE MADRID (permitidme un recuerdo al magnífico edificio de la PLAZA DE LA VILLA, tan bien puesto en su sitio).


Además de las dos obras de ANTONIO PALACIOS hay en este tramo de la GV otros edificios de interés, que cito de forma breve –unas citas más breves que otras, todo esa dicho ...

El HOTEL GRAN VÍA, en GV25, de MODESTO LÓPEZ OTERO, construido en 1925.

La CASA DEL LIBRO, en GV 26, proyectada por JOSÉ YÁNOZ entre 1920 y 1923 para la Editorial Calpe. Como dato histórico se puede decir que ocupa el solar donde en tiempos estuvo la casa de JACOBO DE TREZZO, escultor, construida por el mismísimo JUAN DE HERRERA.

El antiguo TEATRO FONTALBA, de JOSÉ LÓPEZ SALLABERRY, en GV 30, separado del EDIFICIO DE TELEFÓNICA por la calle de Valverde. Inaugurado en 1924 con la representación de “La verdad sospechosa”, de JACINTO BENAVENTE, funcionó como teatro hasta 20 años después, 1944. Después pasó a ser la sede de un par de bancos, y en los 90’s lo reconvirtieron en un centro comercial que, en mi opinión, apenas tiene interés.

El EDIFICIO MADRID-PARÍS, en GV 32, tiene cierta historia. Primero fue la sede de los ALMACENES MADRID-PARÍS, que pasan por ser los primeros grandes almacenes de la capital, y después de los archiconocidos ALMACENES SEPU (Sociedad Española de Precios Únicos). El proyecto, cualquiera lo ve al mirar el edificio, tiene dos partes bien diferenciadas, aunque a la vez muy bien relacionadas. El original –para los ALMACENES MADRID-PARÍS, levantado en los primeros 20’s- sólo incluía las cuatro primeras plantas y un remate superior de dos alturas acabado en las esquinas con sendos torreones; el proyecto vino de París (la empresa era francesa, como el propio nombre de los almacenes sugiere) y dirigió la obra TEODORO ANASAGASTI. Como se puede ver en la foto de época, la planta de calle tenía unos soportales remetidos que con el tiempo se ocuparon con los escaparates que ahora vemos enrasados con el plano de fachada. En 1934 la sociedad francesa quebró y el edifico cambió de manos, creció tres plantas más, y pasó a ser la sede de SEPU en las plantas bajas, y de Radio Madrid en las altas. Todo de nuevo bajo la supervisión de ANASAGASTI. Ahora, en el centro y como remate de la cúpula, el ave fénix ...




En el número 39 de la GV con vuelta a la Plaza de Callao se levanta el edificio de viviendas de la compañía LA ADRIÁTICA. Proyectado por LUIS SAINZ DE LOS TERREROS, tiene cierto interés el templete que remata el cilindro que configura la esquina, sobre todo por su posición estratégica como perspectiva de la subida por la GV desde la Plaza de España.

Y aquí le llega el turno a los cines del entorno de la plaza de Callao, que dejamos para el mes que viene.

10 comentarios:

julio querol cañas dijo...

Hola GAZTELU.
Da un inmenso placer dar un paseo por la Gran Via de la mano de unas entradas tan buenas como esta.

En mi ignorancia, cuando pensaba en artes plasticas nunca me dio por pensar en ARQUITECTURA.

Despues de leer y ver tus entradas
estoy empezando a salir de mi CEGUERA.

Saludos y saludos

xGaztelu dijo...

JULIO, me gusta lo que dices, gracias. La arquitectura, como señalas, tiene mucho de arte, pero además debe ser un arte eficaz, tiene que funcionar: sus obras no sólo deben ser bellas, incluso simplemente correctas: deben servir para lo que han sido construidas ... Todo un reto, que hace de la arquitectura una disciplina de lo más interesante: interesante para “hacer”, interesante para “estudiar” e interesante para “disfrutar”.

Un saludo,

XG

maribel dijo...

Hola Gaztelu, esta entrada, con tu permiso, me la llevo. Es un magnifico recuerdo de nuestra visita por la Gran Via (sólo que aquí puedes hacer añadidos como el de la Escuela de Chicago, ya te dije que yo me quedé con las ganas;
En cuanto a los primeros rascacielos, el otro día en el Museo de la Industria "descubrí" el método Bessemer, el convertidor de acero que soluciona el problema de las fachadas de hierro fundido,(Cast Iron), que claro no resistía el fuego...
Me gustó aprender a mirar los edificios de otra manera. Como dices casi siempre hay contaminación, y es interesante descubrir de la mano de un experto los indicios.
Ya sé que es la GV la que celebra, pero Palacios da para una visita él sólo.
Sí, me acuerdo del edificio de Wagner, de los clavos visibles y los superzócalos, jejeje

Un abrazo ;-)

xGaztelu dijo...

MARIBEL, PALACIOS da para mucho: una personalidad singular y una obra también singular, pero de gran calidad, desde luego. También sería interesante hablar de la Escuela de Chicago y de los adelantos técnicos de finales del XIX, pero habrá que dejarlo hasta que los veamos de nuevo “in situ”: estuve en Chicago hace más de 20 años y, la verdad, recuerdo poco tirando a casi nada. Una pena, y un motivo para volver ...

xG

loquemeahorro dijo...

Yo también me he "llevado" la entrada y me la he leído después de imprimirla.

En primer lugar decir, que cuando veo los cienes y cienes de reportajes sobre el centanario pienso "Eso ya lo sabía yo, no es por nada" :-)
Todavía estoy a tiempo, porque no se ha pasado el mes de peloteo, así que te diré que me sorprende cuánta información te cupo en una visita que sin embargo, se hizo breve.

La entrada me ha gustado mucho, como todas y me ha hecho recordar y complementar cosas que vimos, como la altura del zócalo, o las falsas columnas.

Así, complementado lo visto, con la nueva información, como los datos históricos, que me parecen imprescindibles para entender una obra, ya es absolutamente perfecto.

Felicidades, espero las nuevas entradas con muchas ganas.

xGaztelu dijo...

LOQUE, muchas gracias por el animante comentario. Con un público así soy capaz de escribir entradas y entradas (o cienes y cienes de entradas, para empatar el número de reportajes). Tonterías a parte, es verdad que ver las cosas con alguien que sabe es muy enriquecedor (y que conste que no pretendo marcarme ningún tanto ...).

xG

lammermoor dijo...

Pues puedes marcarte uno o varios tantos. Porque ver las cosas con alguien que sabe enseñarte a mirarlas de otra forma es, efectivamente enriquecedor. Pero -no es tu caso- no todos los que saben sobre algo, son capaces de transmitirlo.
´
P.d: aunque te leo en el orden correcto de publicación, últimamente mantengo un ritmo errático en el de comentar.

xGaztelu dijo...

LAMMERMOOR, es verdad que no siempre los sabios son buenos comunicadores. Pero a mi quienes me parecen dramáticos –más o menos dramáticos, tampoco exageremos- son los comunicadores que no son sabios; es más, que apenas saben de lo que hablan. ¿No te pasa a veces con los periodistas? Cuando lees sobre algo de lo que sabes, descubres mil errores y simplezas (yo ahora lo estoy notando mucho con todo lo que se escribe sobre la Gran Vía, por ejemplo, y eso que no soy sabio) y piensas qué goles te estarán colando cuando lees de algo de lo que no sabes ... Hay que elegir bien las fuentes.

xG

Victor Angel Matesanz Postigo dijo...

Saludos, la arquitectura de la Gran Vía Madrileña, es un ejemplo a seguir. Tan solo pensar en que los materiales usados en aquella época, viendo el edificio cuando su rehabilitación casi 100 años después nos da a entender que la mano de obra era excelente , y para esa época se usaban técnicas muy avanzadas. El principal ejemplo se encuentra en los acabados antiguos ( ahora reformados). es un placer verlo dia a dia.

xGaztelu dijo...

VÍCTOR, por tu apellido y tus aportaciones pareces relacionado con la CASA MATESANZ: si es así, es una suerte, sin duda. Efectivamente PALACIOS fue un maestro, y -como señalas- en este edificio lo vuelve a demostrar. Gracias por tu comentario,

xG