domingo, 4 de mayo de 2008

MEDINA DE RIOSECO, VALLADOLID



Hace más de quinde años una persona a la que quería mucho me regaló un libro sobre Arquitectura Española Contemporánea. Uno de los proyectos publicados era la reconstrucción que J. I. LINAZASORO había hecho de la IGLESIA DE SANTA CRUZ, en MEDINA DE RIOSECO. Ya entonces me interesó el sitio, pero hasta ayer no me he acercado a verlo. Tengo que agradecer a Juan José, Carlos y José Luis la invitación, y el magnífico día que pasamos.

En un primer momento MEDINA DE RIOSECO resulta ser un pueblo como tantos, con un casería poco homogéneo, feo en muchos casos. Pero a medida que se recorre resulta que la Ciudad de los Almirantes de Castilla tiene unos edificios de esos de quitar el hipo.

Visitamos SANTA MARÍA DE MEDIAVILLA, donde es obligatorio ver la CAPILLA DE LOS BENAVENTE, una auténtica joya del renacimiento castellano. No sabría decir qué resulta más impresionante: si la potentísima imagen de La Virgen de JUAN DE JUNI, o toda la decoración de paredes y techo en yeso policromado. En esa misma iglesia no hay que perderse la REJA que cierra el coro, y el propio CORO, los dos traídos de San Francisco. El retablo parece que también vale la pena, pero ahora está en restauración y no se ve. Visitamos la IGLESIA DE SANTA CRUZ, la de LINAZASORO: muy buen ejercicio de restauración. Visitamos la IGLESIA DE SANTIAGO, otra maravilla, con un estupendo retablo churrigueresco y una luminosidad fuera de lo común. Visitamos SAN FRANCISCO, ahora museo, otro interesante edificio rescatado donde la visita guiada está astutamente resuelta a base de luz específica y sonido grabado. Visitamos la DÁRSENA DEL CANAL DE CASTILLA, que tenía en RIOSECO uno de sus puntos de inicio: un obrón ilustrado lleno de interés. Paseamos por la RÚA MAYOR, donde uno tiene la sensación que le tiempo se paró en 1900.

Interesantísimo recorrido por una ciudad que tuvo enorme importancia, y le ha quedado poso. Llama la atención la cantidad de gente joven por las calles (no sé si locales o visitantes). Sorprende la calidad de los guías -él en BENAVENTE, ella en SAN FRANCISCO- apasionados con sus monumentos. Y también resulta llamativo que no se publicite más todo lo que hay allí: con los tesoros que tienen, unos cuantos carteles orientativos en la carretera y en la propia Villa, un buen punto de información turística, una buena página en la red, podrían hacer maravillas.

En el entorno de RIOSECO hay varias cosas que valen la pena, entre otras SAN CEBRIÁN DE MAZOTE y el sorprendente MONASTERIO DE LA SANTA ESPINA.