martes, 20 de mayo de 2008

LA AMPLIACIÓN DEL MUSEO REINA SOFÍA DE MADRID, DE JEAN NOUVEL




Desde que se inauguró la AMPLIACIÓN DEL REINA SOFÍA, de JEAN NOUVEL, siempre que he ido al MNCARS he pensado que no se trata de un buen proyecto: no es malo, ni siquiera incorrecto, pero desde luego no es bueno. Estuve otra vez allí hace unos días, viendo el edifico, recorriéndolo, fotografiándolo y pensando qué le pasa. Después de esa jornada, mantengo mi opinión; y me explico.

El proyecto parece organizado alrededor de dos ideas básicas –nada arriesgadas, por cierto, nada originales, pero correctas y que pueden funcionar: la consolidación de una fachada a la Ronda de Atocha mediante la construcción de un edificio pantalla, que aunque está formado por tres piezas sueltas, las rajas entre uno y otro –que nos permiten las nuevas entradas al museo- están biseladas de forma que nunca aparece una grieta evidente, y la obtención de una gran espacio de acceso que articula esas nuevas piezas y el edificio antiguo mediante un atrio de gran altura cerrado con una cubierta perforada. Y todo con un buen tratamiento de los materiales: esas superficies tersas y brillantes que tan bien hace NOUVEL, las lamas perforadas, los vidrios. Hasta aquí, no hay pero que poner: el volumen rojo que configura la esquina del edificio y la singulariza, está bien; la gran cubierta que se aproxima aquí y se separa allá y que ata suficientemente la AMPLIACIÓN con el antiguo edificio de SABATINI, también es correcta; el constante juego de transparencias y asomos, muy interesante ... Pero en ese conjunto de ideas acertadas hay una -la forma de deshacer los volúmenes en su parte más alta, para no llegar a la cubierta, que a su vez se perfora de manera bastante aleatoria y poco compuesta- que podía haber funcionado estupendamente pero es precisamente lo que pierde al proyecto. Ese empeño por meter aire y no tocar, de desmaterializar al subir, no alcanza el interés de los fueras-dentros, y sólo consigue deshacer, fragmentar, desordenar: el conjunto se llena de pequeñas anécdotas y recortes que le hacen peder forma, rotundidad, fuerza, calidad. Y el efecto de cajones que proporciona al conjunto la retícula-estructura gris, tampoco ayuda al conjunto: lo despieza, lo parte, lo hace pequeño, pierde escala. Una pena. Las salas interiores de exposición, ni fu ni fa.

Junto a todo lo anterior, hay que reconocer que el edifico tiene cosas muy conseguidas: la biblioteca excavada con su enorme altura y su tratamiento de la luz; la cafetería con el enorme volumen de auditorio encima; el propio volumen del auditorio; algunos de los rotos de la cubierta. En las terrazas y el auditorio aún no he conseguido estar ... JEAN NOUVEL es un gran arquitecto, con mucho oficio, y eso se nota y se agradece. Si en lugar de un medio-edificio, una ampliación (de otro edificio que, por cierto, tampoco es ninguna locura), se hubiera tratado de un elemento autónomo y completo, seguramente tendríamos en MADRID una pieza de NOUVEL de mucho más interés.

Algunas fotos más en
http://picasaweb.google.com/xGaztelu/AMPLIACINDelMNCARSDeMADRIDJEANNOUVEL