miércoles, 20 de junio de 2012

LA CAPILLA DEL OBISPO, en MADRID

La historia de la CAPILLA DEL OBISPO arranca alrededor de 1520, cuando Don FRANCISCO DE VARGAS MEJÍA promueve una capilla contigua a la IGLESIA DE SAN ANDRÉS para albergar los restos de SAN ISIDRO LABRADOR, que varios siglos atrás había trabajado para su antepasado IVÁN DE VARGAS (seguramente volveremos a hablar pronto de Don IVÁN en selecciónARTE). SAN ISIDRO –a quien aún le quedaban muchos años, casi cien, para ser declarado oficialmente santo- descansó allí poco tiempo: después de algunas disputas entre clérigos, sus restos fueron trasladados a SAN ANDRÉS en 1544. Entonces, Don GUTIERRE DE VARGAS Y CARVAJAL, hijo de Don FRANCISCO y Obispo de Plasencia, destinó la capilla a panteón familiar: cerró la puerta que la unía con SAN ANDRÉS y encargó el retablo, los sepulcros de sus padres, y el suyo propio. A él le debemos el nombre: realmente se llamaba CAPILLA DE SANTA MARÍA Y SAN JUAN DE LETRÁN, pero enseguida fue conocida como la CAPILLA DEL OBISPO, en referencia a Don GUTIERRE. Pasó el tiempo –mucho tiempo- y al acabar el primer tercio del siglo pasado el templo quedó sin culto. Esta circunstancia, y que D. GUTIERRE hubiera tapiado la puerta de comunicación, resultaron providenciales: el 19 de julio de 1936 los milicianos no incendiaron la CAPILLA DEL OBISPO, como en cambio sí hicieron con SAN ANDRÉS y la CAPILLA DE SAN ISIDRO, que quedaron prácticamente destruidos. En los 70’s la capilla quedó cerrada al público, y en 2010 se ha reabierto -tanto al público como al culto- después de una importante restauración.
La CAPILLA DEL OBISPO es uno de los pocos edificios góticos que tenemos en la ciudad de Madrid: edificio, edificio, lo que se dice edificio gótico, sólo se me ocurre otro, la iglesia de Los Jerónimos; además, conservamos algunos elementos góticos: por ejemplo la puerta del Hospital de La Latina, ahora en la zona de entrada de la ETSAM. En los últimos meses he visitado dos veces la capilla, una por casualidad (pasaba por allí y estaba abierta) y otra intencionadamente. El edificio (o mejor, la fábrica) tiene el indudable interés de ser gótico en Madrid (gótico tardío, con fachada y decoración interior ya claramente renacentista), pero nada más: no es de una calidad excepcional. El interior consta de una zona de acceso bajo el coro, una única nave, y el ábside, ambos cubiertos con una sencilla bóveda de crucería. Unas pocas ventanas altas iluminan el conjunto. De proporciones singulares, el efecto que este espacio produce es extraño, un templo corto y ancho con un presbiterio demasiado escaso.
Al exterior, la fachada a la PLAZA DE LA PAJA es muy elemental: renacentista y toda de granito, está compuesta por una doble escalinata de acceso, una entrada en arco de medio punto, y un muro ciego rematado con una galería de arcos rebajados. Por aquí se accede a un patio, espacio intermedio entre la PLAZA y la CAPILLA, muy discreto. El ábside, de piedra y ladrillo en aparejo toledano, presenta unos potentes contrafuertes que se pueden ver desde el MUSEO DE LOS ORÍGENES.



Lo realmente llamativo del conjunto no es, por lo tanto, la arquitectura: es la escultura. La CAPILLA DEL OBISPO alberga unos ejemplos magníficos de escultura renacentista. El retablo es extraordinario: tallado en madera por FRANCISCO GIRALTE, discípulo de BERRUGUETE, y policromado y dorado por VILLOLDO EL MOZO, representa distintos momentos de la vida de Cristo, y el conjunto se remata con una imagen de Dios Padre. Los sepulcros de Don FRANCISCO DE VARGAS y Doña INÉS CARVAJAL, a los lados del retablo, son magníficos. Y el de Don GUTIERRE DE VARGAS Y CARVAJAL, excepcional: un trabajo en alabastro de primerísima categoría. Colocado en uno de los laterales de la nave, aparece el Obispo en actitud orante bajo un arco de de medio punto adornado con casetones hexagonales, acompañado por otros tres clérigos que están de pie y ligeramente retrasados; un bajorrelieve de la oración de Cristo en el huerto les sirve de fondo; varias escenas y símbolos de la pasión, alegorías a las virtudes, ángeles, decoración vegetal y algunos niños cantores, completan el conjunto. También son estupendas las puertas de nogal que dan paso a la capilla, realizadas –probablemente- por CRISTÓBAL DE ROBLES.

La CAPILLA DEL OBISPO es un edificio que después de muchos años se puede volver a visitar y al que vale la pena acercarse, y la PLAZA DE LA PAJA un entorno urbano e histórico interesante del que quizá hablemos en otra ocasión. Ojo con los horarios de la capilla, muy ajustados: parece que hay visitas guiadas –yo no la hice- los martes por la mañana y los jueves por la tarde. Llamando al 915 592 874 se puede obtener información.

6 comentarios:

Elena Rius dijo...

A juzgar por las fotos, unas esculturas realmente espectaculares. Gracias por alertarnos sobre esta obra de arte tan desconocida en Madrid.

xGaztelu dijo...

ELENA, toda ese entorno, tan relacionada con la vida de San Isidro, es una zona de Madrid interesante para visitar.

xG

loquemeahorro dijo...

Viví hace años a unos 200 m de la Pza de la Paja, y claro, entonces la iglesia estaba permanentemente en obras. Pero sinceramente, no tenía idea de que hubieran acabado la restauración.

Gracias por por recordármelo, por la información y sobre todo, por la guía.

xGaztelu dijo...

LOQUE, yo tengo un vago recuerdo -al que no he hecho referencia en el post- de haber entrado hace años una vez en la capilla, en obras y muy partas arriba: una cosa rápida. Quizá me colé, pero mi memoria no quiere dar para más.

Todavía dedicaré alguna entrada más a esta zona de Madrid: si has vivido por allí, te sonarán los sitios.

xG

Anónimo dijo...

No he comentado nunca, pero me encantan tu blog, siempre aprendo algo (o mucho, más bien)
Desde mi ignorancia, comparto plenamente tu opinión sobre la Capilla y el entorno.

xGaztelu dijo...

ANÓNIMO, muchas gracias: me alegra que te guste selecciónARTE. Anímate a comentar de vez en cuando: tus ideas serán, seguro, enriquecedoras e interesantes.

xG