martes, 9 de febrero de 2010

EL REAL ORATORIO DEL CABALLERO DE GRACIA en la GRAN VÍA de MADRID

Cuando planeé las posibles entradas sobre la GRAN VÍA, anoté al final de la lista tres iglesias que vale la pena no olvidar al recorrer la arquitectura de la centenaria avenida: el REAL ORATORIO DEL CABALLERO DE GRACIA, la IGLESIA DE LA BUENA DICHA (que aunque no está propiamente en la GV sino en la calle Silva 25) y la IGLESIA DE SAN MARCOS (que tampoco está en la GV pero sí muy próxima a la Plaza de España). En mi cabeza estas entradas iban a ser una especie de apéndice final, pero después pensé que es más sensato incluirlas cuando les corresponde, siguiendo el orden de nuestro recorrido desde la calle de Alcalá hasta la Plaza de España. De la IGLESIA DE LA BUENA DICHA y la de SAN MARCOS ya hablaremos en su momento. Hoy nos centramos en REAL ORATORIO DEL CABALLERO DE GRACIA, interesantísimo edificio situado en el número 17 de la GV (si bien es verdad que se trata de un acceso secundario).


El italiano JACOBO GRATII, el CABALLERO DE GRACIA, nació en Módena en 1517, y llegó a Madrid en 1565 como secretario de la Nunciatura Apostólica. Rodeado de una leyenda de gran seductor, cuentan que un buen día oyó a Dios animándole a dejar el vicio, y se convirtió en devotísimo caballero; y ya es la historia –no la leyenda- la que nos dice que se ordenó sacerdote, destinó su fortuna a fundaciones y obras de caridad, y murió en Madrid, con más de 100 años y fama de santidad, en 1619. Una de sus Fundaciones es la REAL ANTIGUA Y VENERABLE CONGREGACIÓN DE INDIGNOS ESCLAVOS DEL SANTÍSMO SACRAMENTO (conocida actualmente como la Asociación Eucarística del Caballero de Gracia), y fueron sus responsables quienes a mediados del siglo XVII (1654 según unas fuentes, 1662 según otras) construyeron el primer Oratorio, en el mismo lugar que ocupa el actual y donde antes estuvo la casa de Doña Elvira de Paredes. Por lo tanto, el sitio no coincide exactamente con el convento de Concepcionistas Franciscanas que se conocía en Madrid como Convento del Caballero de Gracia por ser también fundación suya: este estaba en esa misma calle pero un poco más abajo, y fue demolido.

Casi ciento cincuenta años después de la construcción del primer Oratorio, en 1782, la Congregación decide ampliarlo y reformarlo; compran una serie de viviendas con fachada a la calle de San Miguel (esa que después servirá como guía para la primera parte de la GV) y encargan el proyecto a JUAN DE VILLANUEVA, el gran arquitecto del momento y el mejor representante de la arquitectura neoclásica en España, autor de obras tan emblemáticas como el actual MUSEO DEL PRADO (en el momento de su construcción GABINETE DE HISTORIA NATURAL), el OBSERVATORIO ASTRONÓMICO del Retiro, la CASITA DEL PRÍNCIPE de EL ESCORIAL y la de EL PARDO, o la reforma de la PLAZA MAYOR de MADRID.

VILLANUEVA presenta dos propuestas: una ampliando lo existente, y otra proponiendo un Oratorio completamente nuevo. La Congregación elige la segunda posibilidad y en noviembre de 1782 comienzan unas obras largas, con constantes problemas económicos que generan tensiones entre propiedad y arquitecto; tensiones que con el paso del tiempo resultan tan tirantes que en 1794 la Congregación despide a JUAN DE VILLANUEVA y contrata a PEDRO ARNAL, que acaba el edificio en febrero de 1795. O al menos acaba su interior, porque la fachada principal a la calle del Caballero de Gracia (fachada sur), aunque proyectada por VILLANUEVA en 1789 no se realiza hasta 1830, con algunos cambios que introduce el arquitecto CUSTODIO MORENO. Como ya hemos dicho, la fachada norte se abría a la calle de San Miguel, y cuando se plantea el trazado de la GV se respeta el Oratorio, pero no esta fachada, que desaparece. Entonces –estamos en 1916- CARLOS DE LUQUE realiza una nueva fachada, en el número 17 de la GRAN VÍA, de la que ahora vemos los dos paños que quedan a los lados del ábside. El remate superior en arco es obra de JAVIER FEDUCHI, realizado entre 1989 y 1991 (los madrileños quizá recordéis como durante muchísimo tiempo esta fachada estuvo cubierta con una lona). Reconozco que se trataba de una intervención complicada, pero la solución es -en mi opinión- más que dudosa. En el interior también se han realizado algunas restauraciones, una de ellas a cargo de FERNANDO CHUECA GOITIA.


El REAL ORATORIO DEL CABALLERO DE GRACIA ocupa una parcela muy estrecha y larga entre medianerías. JUAN DE VILLANUEVA resuelve el proyecto diseñando una planta de basílica romana a la que –como se ha hecho tantas veces a lo largo de la historia de la arquitectura- da carácter de templo cristiano creando un coro alto en un extremo (el de acceso por la parte sur), y un crucero y un ábside semicircular en el otro. La escasísima anchura de la parcela no permite a VILLANUEVA hacer tres naves en condiciones –no le caben- y para mantener su idea basilical aproxima las columnas (gigantescas columnas con fuste de granito y capitel corintio labrado en piedra de Colmenar) a los laterales hasta no dejar más que un estrecho paso entre ellas y los muros medianeros (mecanismo similar al que utiliza en la rotonda del MUSEO DEL PRADO). Y esa es una de las genialidades del proyecto: el ritmo de las columnas y la corta distancia entre ellas hace que de alguna manera se pierdan los laterales del templo, creando un espacio más amplio del que en realidad ocupa. Al llegar al crucero, ese ritmo se rompe, ampliando notablemente el intercolumnio, para darnos la impresión de que una nave perpendicular atraviesa la principal y crea un crucero. En realidad no hay tal nave: sencillamente VILLANUEVA ocupa todo el ancho que tiene disponible y así logra un conseguidísimo efecto de transepto. Además, la bóveda de cañón apoyada en las columnas que recorre toda la parte superior de la nave se interrumpe, y este espacio más acho se cubre con una cúpula de planta elíptica con el eje mayor perpendicular a la nave principal, enfatizando la altura y la luz en este punto, y singularizando el espacio. Los cortísimos brazos del pseudo-crucero repiten en sus partes altas la bóveda de cañón. Por fin, en el ábside adosa dos columnas a las paredes y cubre el conjunto con una cúpula semiesférica llena también de casetones.

El interior del REAL ORATORIO DEL CABALLERO DE GRACIA es un alarde de arquitectura neoclásica: el orden de la planta, la perspectiva que consiguen las columnas y el rotundo entablamento y los casetones de las bóvedas de cañón (de nuevo otro mecanismo que también utiliza en EL PRADO, en este caso en la galería central) producen la impresión de un espacio distinto del que en realidad es; la luz, tan sabiamente enfatizada en la zona del crucero, nos orienta hacia la cabecera del templo: para conseguir esa iluminación VILLANUEVA eleva la cúpula sobre un tambor en el que abre huecos circulares en las cuatro orientaciones, y la remata con una linterna.

Las fachadas exteriores, en cambio, no tienen el interés del interior del templo. Sobre la fachada norte ya hemos hecho más arriba algún comentario; quizá únicamente añadir, casi como un chisme, que CARLOS LUQUE quiso ponerse a la altura de JUAN DE VILLANUEVA, dejando cuatro rótulos en su fachada que decían: “CONSTRUIDO EL ORATORIO SEGUN LOS PLANOS” “DEL ARQUITECTO JUAN DE VILLANUEVA EN 1794” “REFORMADO Y AMPLIADO SEGUN LOS PLANOS” “DEL ARQUITECTO CARLOS DE LUQUE EN 1916”. Excesiva pretensión, sin duda. La fachada sur -también lo hemos dicho ya- la realiza CUSTODIO MORENO entre 1828 y 1831. Ligeramente girada respecto al eje de la nave del templo para ajustarse a la alineación de la calle del Caballero de Gracia, presenta -en el cuerpo bajo- el acceso, retranqueado respecto al plano, flanqueado por dos columnas y rematado por un relieve del cordero místico del escultor JOSÉ TOMÁS. El cuerpo superior tiene un hueco que ilumina el coro y como elemento decorativo un relieve de la Última Cena del mismo JOSÉ TOMÁS (copia del fresco de LEONARDO DA VINCI): las dos esculturas, iconografías muy relacionadas –lógicamente- con el destino eucarístico del templo. En los cuerpos laterales, dos hornacinas vacías. Y un frontón triangular para rematar todo el conjunto.


He repasado algunos libros que pormenorizan las obras de arte que se conservan en el interior del templo, pero no me voy a detener en esto: son muchas y buenas, pero hoy me quedo con la arquitectura. Únicamente señalar que yo recuerdo esta iglesia con un Cristo crucificado presidiendo el ábside mucho, muchísimo más afortunado que la vidriera que hay actualmente, que no dice casi nada. Y explicar la simbología de la “S” y el clavo que aparece constantemente (en la puerta de entrada, en todos los bancos, en las pechinas de la cúpula ...) y que a alguno le puede llamar la atención: quiere significar la palabra esclavo. Recuérdese que es el título de la Congregación propietaria del templo, REAL ANTIGUA Y VENERABLE CONGREGACIÓN DE INDIGNOS ESCLAVOS DEL SANTÍSMO SACRAMENTO.

En el REAL ORATORIO DEL CABALLERO DE GRACIA se conservan los restos del mismísimo Caballero, en un sarcófago situado en alto, donde se encuentran la nave principal y el brazo derecho del crucero.

La arquitectura madrileña posterior tomará como modelo el interior del REAL ORATORIO DEL CABALLERO DE GRACIA, repitiendo algunas de sus soluciones. Me vienen a la cabeza varios ejemplos, especialmente la que fuera capilla del Colegio de la Asunción y hoy es la PARROQUIA DE LOS DOCE APÓSTOLES, del arquitecto CASTO FERNÁNDEZ SHAW (realizada entre 1952 y 1956 en colaboración con FRANCISCO ALONSO MARTOS). Un arquitecto del que volveremos a hablar cuando avancemos un poco más nuestro recorrido por la GRAN VÍA.

16 comentarios:

El Guisante Verde Project dijo...

Cuando he visto, después del primer párrafo la foto, he pensado, anda!, una basilíca romana en plena Gran Vía, jajajaja, aunque luego ya he visto que los paralelismos son pocos, y que se trata de un conjunto de actuaciones diversas con un resultado que tengo ganas de ver en directo, porque no lo conocía.
Es interesante observar como, a consecuencia de tensiones y divergencias entre arquitectos y patronos, se originan resultados muy diferentes al diseño original, unas veces más acertados que otras, claro.
En fin, cada vez pones más alto tu propio listón. Estoy pensando llevarme un patinete para recorrer la Gran Vía en marzo...

Un abrazo!

Mertxe dijo...

¡El Real Oratorio del Caballero de Gracia es una iglesia! No tenía ni idea.
He pasado muchas veces por delante, antes cuando iba a algún curso a Madrid me alojaba en el Hotel Gaudí o en el Villa de la Reina, los dos muy cerca de la iglesia.
He leído la plaquita y siempre me he quedado con la duda de saber qué era, la verdad es que nunca he encontrado la puerta abierta ni he investigado más ...
Lo que se aprende leyendo tu blog, lo dicho cuando vaya a Madrid me acercaré a la Gran Vía con las entradas de tu blog aunque estoy segura que si tú nos lo explicas el paseo será mucho más ameno y didáctico...

Saludos.

xGaztelu dijo...

Rb, a sabes que cuando los promotores tiene pocos recursos y el arquitecto es inflexible con sus ideas –este era el caso en el Oratorio: Villanueva mandó tiara alguna cosa ya construida porque estaba al ejecutada (una cornisa, creo recordar), y la Cofradía veía que se les escapaba el plazo de ejecución y con el plazo algunos dineros que les habían prometido- el tomate está asegurado ... a veces –pocas- el proyecto gana; por desgracia, la mayoría de las veces, pierde!

De cualquier manera no es el caso del Oratorio: cuando llegó la trifulca el interior ya estaba casi acabado. El resultado fue un edificio realmente interesante, que vale la pena conocer en directo.

MERTXE, en estas cosas hay que ser “razonablemente” curioso, y –sin ser un pelmazo- no tener miedo a asomar la nariz: si uno sobra, ya le echarán, y si no le echan puede descubrir auténticos tesoros.

xG

loquemeahorro dijo...

Y tanto que estuvo tiempo con una lona. El resultado desde luego, dudosísimo.

Como siempre una entrada que me parece apasionante desde la vida del Caballero de Gracia, y el nombre de los indignos, hasta el cartel de "Yo soy mejor que Villanueva".

Y no solo los aspectos anecdóticos, también los más técnicos que como siempre consigues que no sean pesado ni excesivo.

Y ahora, si no lo digo, reviento:
Caballero de Gracia, me llaman, y efectivamente soy así

xGaztelu dijo...

LOQUE, ya se ve que te gusta la zarzuela ... Si quieres que te diga la verdad, nunca ve oído/visto completa LA GRAN VÍA: a lo mejor este es su año, por aquello del centenario.

xG

loquemeahorro dijo...

Poca gente ha visto entera "La Gran Vía", en realidad.

Es que a la zarzuela, por extraños motivos, le ocurre como al ballet, casi siempre se hacen "antologías" y tontunas así, y es difícil ver una entera.

pd. Bueno, la zarzuela me gusta, pero no es de mis cosas favoritas

xGaztelu dijo...

Pues nos pasa lo mismo, LOQUE: la zarzuela y yo, primos pero no hermanos ...

xG

lammermoor dijo...

Leo y aprendo. Me encantan estas entradas "arquitectónicas" .

xGaztelu dijo...

LAMMERMOOR, a mi sí que me gusta que os gusten ...

xG

Alfaraz dijo...

En la nave central hay tan poco espacio entre las columnas y la pared de los confesionarios que se hace impracticable.
Aparte de alardes técnicos, eso siempre me ha parecido un fallo.


.

xGaztelu dijo...

TOUCHÉ! Esa es una foto que –conscientemente- no quise publicar ...

xG

maribel dijo...

Hola XGaztelu
aprendemos antes, durante y después del viaje, en este caso gracias a tus explicaciones.
Hubiera sido muy interesante entrar al edificio, ver ese falso crucero, los efectos de luz debidos al añadido de la linterna. Insisto en que me quedo con ganas, no sólo por tiempo...
Se agradece la comparación con otros edificios de Villanueva para hacernos una idea, pero lo que más me permite situarme son los planos y las fotos.

Lo de la S si es un detalle nuevo para mí, no tenía ni idea.
Seguimos aprendiendo, gracias, gracias maestro!!

xGaztelu dijo...

MARIBEL, con estos comentarios me sacáis los colores! Es verdad que el edificio de VILLANUEVA tiene gran interés, y es una pena que no nos diera tiempo a verlo. Pero como hemos comentado en otras ocasiones, tiene la ventaja de que es un motivo más para volver.

Gracias a vosotros por los estupendos ratos que pasamos. Un abrazo,

xG

Varenka dijo...

Aquí, bueno al lado, vi maktub.

xGaztelu dijo...

¿En alguno de los cines de la Gran Vía?

Ya hemos hablado de MAKTUB, ¿no? A mi me pareció -me suena enormemente haberlo dicho en selecciónARTE, pero mi memoria es tan mala que a lo mejor fue en otro foro- una peli que sin ser la bomba resulta muy "amable", de esas que confirman que la humanidad no está definitivamente echada a perder ...

xG

Varenka dijo...

No.
Si. Es que en realidad sólo vi el final y no me había quedado claro si valía la pena verla entera. Ya. Gracias.