jueves, 3 de diciembre de 2009

TODOS LOS HERMOSOS CABALLOS, de CORMAC McCARTHY


Desde hace tiempo tenía interés en leer TODOS LOS HERMOSOS CABALLOS: ya antes de que LA CARRETERA cayera en mis manos había oído hablar francamente bien de la TRILOGÍA DE LA FRONTERA.

La novela de CORMAC McCARTHY cuenta, en cuatro largos capítulos, la historia de John Grady Cole y su amigo Lacey Rawlins: su huida de casa, la búsqueda de una nueva vida, un enamoramiento, un desengaño, y un retorno que en realidad es un nuevo incio, volver a salir en busca de esa otra vida. No comento con más detalle el argumento porque, aunque es más que conocido, no quiero destripar la historia. Sólo digo que los capítulos primero y tercero me parecen mucho más intensos que el segundo y el cuarto.

El estilo de McCARTHY es inconfundible, y no hace falta detenerse a explicarlo: seco, corto, lacónico y sin adorno, con diálogos incompletos que a veces cuesta un punto seguir. Con su puntuación habitual, sin guiones ni comillas. Utilizando ese efecto singular por el que las escenas son como fotos una de tras de otra, yuxtapuestas muchas veces: el desarrollo no fluye continuo sino que va a saltos, como una imagen estroboscópica; entre ellas hay vacíos y sobreentendidos que le lector debe completar, operación no siempre fácil por no evidente, y que a veces complica ligeramente la comprensión del texto. Alguna escena que pretende ser excesivamente cinematográfica no le sale a McCARTHY, se lía y tampoco se entiende del todo.

Los personajes están magistralmente construidos –todos, principales y secundarios- y eso a pesar de que McCARTHY utiliza los recursos justos: nada superfluo, nada tramposo. Uno llega a vivir con John Grady y con Lacey Rawlins, a cabalgar con ellos por amplísimos parajes, a pasar con ellos la noche al raso o a sufrir con ellos en la cárcel de Saltillo. Les aprecia primero y les coge cariño después. Pienso que el personaje de John Grady es de esos que no se olvida con facilidad.

También se pueden comentar como valores de la novela los paisajes que recorren los dos amigos, especialmente en el primer capítulo y en el cuarto: impresionantes, enormes, secos, polvorientos. Y, lógicamente, el protagonismo evidente que tienen los caballos a lo largo de todo el libro.

Supongo que en la lectura del texto original –o en cualquier otra lengua que no sea la nuestra- pesarán mucho las abundantes y no siempre evidentes o fácilmente comprensible expresiones en español intercaladas en el inglés. Lo que para nosotros no es más que una cursiva que no interrumpe el ritmo de lectura, para cualquiera que no maneje bien el español será motivo de ralentizar el paso, seguramente tener que acudir a una cita al pie, y desde luego de situarse en México.

De todas maneras, quizá lo que más me ha sorprendido es ver que en 1949 –que es cuando sucede la acción- todavía exista una Norteamérica de vaqueros, caballos y rifles. Mis imaginados Estados Unidos de principio y mitad de siglo XX son los Estados Unidos de los locos años veinte, los del carck de 29, los Estados Unidos de SCOTT FITZGERALD y del Gran Gatsby: mansiones, fiestas, coches, petróleo, construcción de grandes rascacielos. También los de Steinbeck y los pobres; o los de WILLIAM SAROYAN y los inmigrantes; o los de las dos guerras mundiales ... Pero desde luego no los Estados Unidos de vaqueros con sus caballos y sus sombreros; a estos les tenía aparcados en el oeste de finales del XIX. Y resulta que de eso nada. Supongo que se trata de falta de conocimiento por mi parte, pero desde luego me ha chocado, y me ha resultado interesante. Me ha ayudado a entender esto un poco mejor ver algunas escenas de la película que protagonizan MATT DAMON y nuestra PE; aunque recuerdo que no tuvo buena crítica, lo que he visto parece que refleja bien la historia y ayuda a colocar la acción en el escenario en que se desarrolla, que combina lo más rural/campero con las avionetas y los coches de lujo. Lo que debe ser casi imposible es transmitir el ambiente del libro ...

12 comentarios:

loquemeahorro dijo...

Ummm, creo que no me voy a leer tu reseña hasta que acabe el libro, que tengo justo a la mitad.
De hecho la de los Guisantes la tengo un poco olvidada y cuando termine, me la volveré a leer.

Así que "nos veremos las caras forastero"

(vale, no dicen estas chorradas, pero no me puedo resistir a un chiste fácil)

xGaztelu dijo...

Pues eso, LOQUE, lo dicho en DICCIONARIO: esperamos noticias ... aunque ¿no puedes adelantarnos alguna impresión? ¿te está gustando?

xG

milibreria dijo...

Después de leer esta entrada, no me queda más remedio que ir corriendo (¿o a caballo?) en busca del libro. Aquí en La Habana solo lo encontaré en bibliotecas, imagínate.
Ya había estado por aquí, pero no me gusta hablar de lo que no conozco y de muchos libros que reseñas solo tengo referencias. A Fitzgerald sí, por supuesto...¡fue mi tesis!
Creo que de ese grupo solo te faltó mencionar a Jonh Doss Passos, con su Manhathan Transfer.
Ah, cualquiera tiene un amigo en La Habana, eh?
Un saludo,
AD.

xGaztelu dijo...

AD, me alegra verte de nuevo por selecciónARTE; yo también visito de vez en cuando MI(tu)LIBRERÍA ... aunque digas lo contrario, no todo el mundo tiene la suerte de tener amigos en La Habana (LOQUEMEAHORRO nos saca varios cuerpos de ventaja).

Hablas de JOHN DOS PASSOS, que efectivamente he olvidado citar, y me viene a la cabeza AÑOS INOLVIDABLES, su biografía de juventud que leí hace un siglo y que me entusiasmó: es uno de esos libros que, a pesar del puñado de años que ha pasado desde entonces, sigo recordando mucho. De SCOTT FITZGERALD tengo apuntados en mi lista de pendientes A ESTE LADO DEL PARAÍSO y HERMOSOS Y MALDITOS: como eres experta ¿alguna recomendación sobre por cuál empezar? (Manhattan Transfer tampoco lo he leído ...).

xG

El Guisante Verde Project dijo...

No hemos podido resistir a pasar por esta entrada; especialmente yo, porque me recuerda mucho a la que puse en agosto sobre este libro. Ni que decir tiene que coincido mucho en lo que dices. Así que tampoco me voy a extender mucho es opinar sobre el, ya que creo que quedó claro que me gustó.
(Maribel está en la página doscientos y pico, así que vendrá más tarde).
Es verdad que pensamos en cowboys como imagenes de un pasado lejano, y sin embargo por los estados centrales y en parte del oeste, esa es la vida que llevan miles de personas, hoy dia. Estados Unidos resulta, por tamaño, un continente, y por diversidad cultural, un mundo.
La película no la he visto, pero por los trailers diría que la historia entre PE y Damon tiene un protagonismo que no le otorga el libro, sino el tratar de hacer un film con estrellas, de cara a la taquilla, que es lo que cuenta...

En fin, me voy a empaquetar que a este paso no dormimos...
Saludos! :)

xGaztelu dijo...

ROBERTO, sobre lo que dices de USA como un continente y un mundo, tengo un libro de JOHN STEINBECK, VIAJES CON CHARLEY, que no he leído y que precisamente cuenta un viaje de costa a costa “descubriendo” ese mundo: quizá me anime.

jc

loquemeahorro dijo...

Cumpliendo mi palabra, he vuelto después de terminarme el libro.

Sí, estoy bastante de acuerdo, curiosamente con todo lo que he leído: tu entrada, la de Isi, la de Roberto...
Creo que cada uno descubre algo.

A mí también me llamó la atención la cantidad de palabras en castellano que había, y también me sorprendió que en los años 40 se pudiera viajar, incluso por algunas carreteras, a caballo.

Y sí, realmente parece que todos hemos viajado ya con los dos amigos, en busca de algo que no van a encontrar, pero supongo que esta es una de esas historias en las que lo que importa es el camino.

xGaztelu dijo...

LOQUEMEAHORRO, no sólo viajan a caballo: lo pasean por el vestíbulo de un hotel para llevarlo a la parte de atrás ¿Te imaginas “cómo será el careto” del individuo que está allí, sentado en un sofá y leyendo la prensa mientras espera a que baje su mujer? ... Claro, que lo más alucinante sería que no moviera un músculo!

Es verdad que todos hemos viajado con John Grady y con Lacey, y que nos hemos hecho amigos: tanto que a mi me interesa saber cómo sigue su historia ...

xG

loquemeahorro dijo...

¡Es verdad! Y dicen algo así como "Cosas peores que un caballo han pasado por este hotel"
(y seguro que era cierto)

xGaztelu dijo...

Si ya te digo, LOQUE: lo-que no pase en el “salvaje oeste” (que resulta ser México) ...

xG

lammermoor dijo...

Acabo de terminar el libro (con retraso, lo se) y repasar tanto la entrada de los arbeyinos como la tuya además de lo dicho en el club de lectura.
A mí me produjo un efecto curioso; al leer tienes la sensación de que no pasa nada, porque no hay "acciones trepidantes" pero sin embargo, suceden un montón de cosas. Incluso las escenas más duras, como lo referido a la carcel o la vida en el rancho -sentía como si estuviera con ellos, domando a los caballos- se cuentan de una forma muy tranquila.
No pude por menos de pensar en la película que no vi y en que probablemente se centraran en la relación amorosa,que tiene menos peso en el libro.
Y es curioso, deja su casa en parte por un desengaño amoroso; vuelve a Texas para volver a marcharse por otro desengaño amoroso.

xGaztelu dijo...

LAMMERMOOR, creo que eso que dices de la sensación de que pasa poco –con la que coincido- es el resultado de la prosa sobria y un poco seca –magnífica en mi opinión- que usa McCarthy: no hay florituras que adornen ni rellenen, que engañen, y aún así efectivamente consigue meterte de lleno en las escenas.

Si no se cruza ningún título irresistible en mi camino, en breve quiero empezar a leer EN LA FRONTERA.

xG