jueves, 7 de mayo de 2009

RESIDENCIA LA CRISTALERA, de ALEJANDRO DE LA SOTA, en MIRAFLORES DE LA SIERRA


ALEJANDRO DE LA SOTA es para muchos arquitectos españoles un referente constante, ineludible: sin ninguna duda, uno de los grandes –enorme- del siglo XX. En el año 1957 ganó el concurso para construir una RESIDENCIA INFANTIL DE VERANO en MIRAFLORES DE LA SIERRA, a 50 kilómetros de MADRID, en colaboración con JOSÉ ANTONIO CORRALES y RAMÓN VÁZQUEZ MOLEZÚN.

LA CRISTALERA, que comenzó siendo residencia infantil para planes veraniegos de hijos de empleados de Cristalera Española, paso con el tiempo a ser propiedad de la Universidad Autónoma de Madrid, que ahora lo utiliza como sede de cursos a lo largo de todo el año; curiosamente es justo en verano cuando el edificio apenas se utiliza. Hace pocos días tuve la oportunidad de acercarme a verlo, y no la deje pasar.

LA CRISTALERA que uno se encuentra hoy no es más que un reflejo de lo que fue el edificio de ALEJANDRO DE LA SOTA. Para cualquier arquitecto, bastante chasco, al menos de primeras. De la fuerza y la pureza y la modernidad de la residencia original no quedan más que las trazas, las ideas. Tan rotundas y potentes eran –y son- que no se pueden eliminar, no se pierden: la construcción que se pega magistralmente a la ladera; la planta que se escalona para seguir la pendiente del monte; la cubierta, larga y limpia, a una sola agua, que también se ajusta al terreno que cae; las transparencias entre las tres plantas, que consiguen una tremenda continuidad espacial; la rotundidad de la estructura perfectamente estudiada y jerarquizada ... Uno descubre enseguida que está en una obra de primera categoría, aunque enmascarada, enmascaradísima.

Y digo esto de enmascarada porque LA CRISTALERA ha sido muy transformada, empobrecida sin duda: los espacios se han dividido hasta el infinito; se ha ampliado el edificio por la parte superior; se han cerrado muchísimos huecos, que ahora resultan aleatorios y desordenados; se ha perdido en grandísima medida la continuidad espacial que DE LA SOTA conseguía no llevando hasta arriba la tabiquería interior; se ha ocultado la estructura metálica, que ahora queda tapada por elementos de madera; han desaparecido las ligeras carpinterías de hierro de los vanos y se han sustituido por gruesas particiones de madera; los paños exteriores que estaban revestidos en madera ahora están ahora enfoscados; los antiguos paños enfoscados están cubiertos con mampostería de piedra; los enfoscados que eran blancos ahora son burdeos; la cubierta blanca ahora es de teja; y así, mil cambios. Las fotos que acompañan esta entrada son una pequeña muestra de cómo han cambiado las cosas ...

Cuando uno visita LA CRISTALERA piensa que aquello es un crimen, que no debía estar permitido manipular así la obra de un maestro. Pero en seguida le viene a la cabeza –no es la primera vez que digo algo de esto en selecciónARTE- que la obra de arquitectura no es una escultura: no está hecha para ser vista sino para ser usada, vivida. Y para usar LA CRISTALERA era necesario cambiarla: la estructura de una residencia de verano para niños no le sirve a la Universidad Autónoma de Madrid para desarrollar sus cursos durante todo el año. Hay que asumir la necesidad.

La gran duda, el punto filipino, está en el cómo. ¿Se podía haber hecho mejor? ¿La intervención podría haber sido más respetuosa con el original? El arquitecto que reformó aquello ¿podría haber sido más sensible con lo que tenía entre manos? Indudablemente. Ejemplos tenemos con edificios del propio DE LA SOTA: basta pensar en la intervención en el GOBIERNO CIVIL DE TARRAGONA realizada por JOSEP LLINÁS.

Queda el consuelo de que los actuales responsables de LA CRISTALERA –en la visita nos presentaron a quien entendí que era la directora, que nos atendió maravillosamente y nos dedicó un buen rato, además de permitirnos entrar en todos los sitios- son conscientes de lo que tienen y es de suponer que, siempre que sea posible, sabrán respetarlo y conservarlo.

He descubierto en la web una FUNDACIÓN ALEJANDRO DE LA SOTA: la página no es muy allá, pero la dejo aquí por si alguno está interesado ...

9 comentarios:

loquemeahorro dijo...

Al leer las primeras líneas estaba pensando ¿se podrá visitar? ¡Pues me voy a Miraflores! y luego nada... una decepción...

xGaztelu dijo...

LOQUEMEAHORRO, visitable, lo que se dice visitable, no parece que sea. Nosotros tuvimos suerte y una persona amable que nos dejó pasar. Supongo, de todas maneras, que hablaré en selecciónARTE de otras obras de DE LA SOTA (que algunas más tiene en Madrid) de las visitables.

Termina de curarte, que ya he visto que has estado regular.


xG

Alfaraz dijo...

Este post me ha gustado mucho.
Si las fotofrafías son tuyas, muy bien el trabajo de la comparativa de las fotos.
En otras ocasiones de "remodelaciones" similares se le ha encargado al arquitecto original, que puede ser la mejor opción. Si no es posible...uno se puede esperar cualquier cosa.
Luego están casos como el de la Sagrada Familia, que puede que incluso mejoren el original, aunque nunca se podrá decir que es una obra de Gaudí al 100%. Gaudí la hubiera acabado mucho mas triste y sombría, claro. Pero ese es otro tema.
A pesar de todo dan ganas de ir a Miraflores; aunque no conservado, parece que está bien cuidado.

.

loquemeahorro dijo...

Gracias, parece que voy mejor.

Lo de que te dejen ver algo porque tienes suerte me ha pasado a mí viendo iglesias de esas que te dicen que avises a "Paqui" que tiene la llave.

Y si no conoces a Paqui, o al que se sabe lo de Paqui, pues no ves una castaña

xGaztelu dijo...

ALFARAZ, gracias por el comentario; las fotos en color son mías, las fotos en blanco y negro salen del libro de ALEJANDRO DE LA SOTA de la editorial PRONAOS.

Después de ver LA CRISTALERA yo me quedé con ganas de visitar el MARAVILLAS, donde nunca he entrado, y el CÉSAR CARLOS, que tampoco lo conozco con detalle.

Sobre GAUDÍ creo que ya hemos cruzado opiniones en otra ocasión: se ve que no es santo de tu devoción. A mi me resulta interesantísimo.

LOQUEMEAHORRO, lo de “Paqui-la-de-las-llaves” es, efectivamente, un universal, una figura imprescindible en cualquier ermita de pueblo: para ver la ermita en cuestión siempre antes hay que pasar por una pequeña búsqueda del tesoro para dar con la-Paqui: es lo que le da encanto al asunto. Pero no es el caso de LA CRISTALERA ...

xG

Daniel González López dijo...

Magnífico post sobre un magnífico arquitecto, he tenido la oportunidad de ver alguna de sus obras y hay obras de Alejandro de la Sota por las que no ha pasado el tiempo aunque hayan cambiado la esencia sigue.
Un saludo.

xGaztelu dijo...

DANIEL, gracias por el comentario: con un edificio así y un arquitecto así, es fácil acertar. DE LA SOTA es uno de mis imprescindibles: coincido con el comentario que haces sobre su obra, que aguanta estupendamente el paso de los años, igual que cualquier clásico.

xG

José Ramón Hernández Correa dijo...

Permitidme que puntualice que el “punto filipino” no es el “quid de la cuestión” ni nada parecido, sino una persona desvergonzada.

Os copio la definición de “punto filipino” del DRAE (buscad la voz “punto”):

~ filipino.

1. m. Pícaro, persona poco escrupulosa, desvergonzada, etc. Suele emplearse con cierta benevolencia.

xGaztelu dijo...

Pues si es como dices, JOSÉ RAMÓN, llevo toda la vida usando mal la expresión! Gracias por la aclaración,

xG