sábado, 20 de abril de 2013

165 VIVIENDAS SOCIALES en el ENSANCHE DE VALLECAS, de GUILLERMO VÁZQUEZ CONSUEGRA, ARQUITECTO


GUILLERMO VÁZQUEZ CONSUEGRA es, como CRUZ y ORTIZ, arquitecto sevillano. Y como CRUZ y ORTIZ estuvo razonablemente presente en mis años en la Escuela. Lo primero que recuerdo suyo –lo primero que me enseñaron- son las viviendas en la calle Ramón y Cajal de Sevilla, y una vivienda en Mairena de Aljarafe, obras muy de su momento. Después vino el PABELLÓN DE LA NAVEGACIÓN en la EXPO ’92, una pieza de indudable calidad. Y luego he ido viendo obras suyas publicadas, muchas veces afortunadas, y otras veces menos afortunadas.



Cuando hace meses fui al ENSANCHE DE VALLECAS a ver el edificio de RUEDA PIZARRO ARQUITECTOS, descubrí que VÁZQUEZ CONSUEGRA estaba construyendo otro a muy poca distancia. Aún andaba muy verde, pero tome nota mental para volver más adelante. Hace pocos días estuve viendo el resultado.


En una parcela casi cuadrada, GUILLERMO VÁZQUEZ CONSUEGRA huye de la clásica manzana cerrada y plantea su proyecto dividiendo la superficie en tres partes: dos cuerpos construidos en paralelo, de formas distintas, que se ajustan a los lados de la parcela y dejan entre medias un patio ajardinado. Los edificios se resuelven hacia a la calle en hormigón con huecos elementalísimos, y hacia el interior con una piel de grandes lamas metálicas –chapa perforada en color aluminio- superpuesta a una fachada pintada de verde intenso. Cuando el sol se refleja en las lamas en efecto es brillante, sin duda; a veces, incluso deslumbrante (en su mejor sentido, y también en el más propio).


Extraño: así definiría lo que vi. De primeras resulta atractivo, resultón, vistoso. Pero después ... He de decir que me falta muchísima información sobre el edificio (no he encontrado las plantas, para empezar) y quizá con más datos la lectura deba ser distinta, pero no he sido capaz de encontrar mucha más justificación que la formal al juego hormigón vs chapa perforada. Un juego más que lícito, por supuesto, aunque sería deseable -yo hubiera deseado- que las lamas respondieran a algo: a un problema de orientación; o de soleamiento; o de privacidad; o estuvieran en relación con el interior que protegen; o … algo. Pero, la verdad, no soy capaz de dar con la clave. Así que me limito a dejar constancia en selecciónARTE de un edificio singular de un arquitecto notable, que hay que seguir investigando.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola, soy vecino de ese edificio y todos nos preguntamos el sentido de las lamas de chapa perforada, si vds. los arquitectos no encuentran el sentido imagínese los neófitos en este sentido..

Qué tipo de información es la que necesita?

Un saludo

xGaztelu dijo...

ANÓNIMO, gracias por el comentario. La falta de sentido va pareja a la falta de información: sin conocer todos los datos resulta complicado entender todos los motivos (o, al menos, algunos: eso de "todos" suena tremendamente pretencioso). Por eso me hubiera gustado conocer en su momento las plantas y secciones del conjunto. A esa documentación me refería: quizá nos hubieran dado alguna clave para valorar mejor el proyecto ...

xG

Anónimo dijo...

Por lo que yo tengo entendido las chapas perforadas no responden a un patrón concreto sino que son más que nada ornamentales.

¿Se puede imaginar el ruido que hacen cuando vibran al ser movidas por el fuerte aire que suele hacer por la zona? ¿o lo difícil (e incluso peligroso) que es manipularlas? veremos en qué estado quedan con el transcurso de los años...

Espero que no te molesten mis comentarios, encontré tu blog por casualidad al buscar información en internet sobre este edificio y tampoco estoy demandando ninguna explicacion, simplemente me preguntaba si dentro de vuestra profesión este tipo de diseños son "normales"

Muchas gracias por su atención, un saludo

xGaztelu dijo...

ANÓNIMO, por supuesto que no me molestan tus comentarios, todo lo contrario.

Para saber el motivo real de esas lamas tendríamos que preguntar a VÁZQUEZ CONSUEGRA: puede haber muchos, y casi todos lícitos. Eso sí, estoy contigo en que no es correcto poner la imagen por encima de la vida: si las lamas metálicas enriquecen visualmente el edificio, pero después son una auténtica gaita para los inquilinos (ruidos, movimiento y mantenimiento complicado, etc.) son tramposas. En esos asuntos también está en juego la calidad de un proyecto: en mi opinión, hay que conseguir que "la foto" del primer día sea espectacular, pero debe seguir siéndolo a los 10 meses, y a los 10 años; si un proyecto sólo funciona el primer día, mal proyecto.

xG

Anónimo dijo...

Buenos días Gaztelu,

Completamente de acuerdo contigo, es lo que el sentido común dicta: lo que debe prevalecer es la funcionalidad por delante de la estética. Lamentablemente, en este edificio no es así y para que te hagas una idea, aproximadamente la mitad del coste de la obra se ha destinado a la construcción de la fachada a costa de disminuir las calidades de los materiales y aumentar el precio a los compradores, todo ello con el beneplácito de la EMVS, promotora de la obra.

Ignoro los motivos reales del arquitecto para diseñar un edificio con este tipo de fachada tan particular y sin ninguna utilidad, aunque si supieras de quien es la empresa suministradora del aluminio de las lamas sería muy fácil llegar a una conclusión.

De nuevo, muchas gracias por tus comentarios.

Un saludo