jueves, 16 de septiembre de 2010

ROMA: GIAN LORENZO BERNINI, ESCULTOR

Antes de comenzar, una idea previa: he dado algunas vueltas a la orientación de estas entradas romanas. Me ilusiona, ciertamente, dejar constancia y compartir algunas cosas que me han llamado especialmente la atención. Pero no me interesa nada escribir –ni, mucho menos, copiar- trozos de guía turística.

Roma y todo lo que hay en Roma está más que escrito, lo sabemos de sobra. Nos lo han contado todo, en miles de sitios y a todos los niveles: hay guías elementalísimas que abracan toda Italia; hay guías más completas sólo de Roma; hay guías llenas de fotografías y otras, en cambio, con muchísimo texto; hay voluminosos y sesudos estudios de aspectos concretísimos de –por ejemplo- la arquitectura barroca Romana; hay ... de todo, y no pretendo hacer competencia a nadie.

Así que en selecciónARTE seguramente me limitaré a contar mis impresiones. En las entradas faltará quizá
marco, o aparato teórico; puede que incluso falte interés, pero vamos a ver qué sale.

GIAN LORENZO BERNINI ha sido un redescubrimiento muy notable en mis días romanos. Un auténtico artista total, que se mueve con soltura en todos los terrenos, aunque no todos son igualmente conocidos. Del BERNINI pintor, por ejemplo, apenas nos han llegado obras, aunque en su día se catalogaron más de cien; del BERNINI escenógrafo tampoco, y sólo nos quedan algunos apuntes y croquis de sus decorados para representaciones teatrales y fiestas; hay una comedia de BERNINI publicada, y se sabe que escribió algunas otras. En cambio, todos conocemos sobradamente al BERNINI arquitecto, de quien tenemos ejemplos muy notables: algunos, de tanto verlos, hasta nos hemos acostumbrado y nos llaman poco la atención, siendo –como son- espectaculares: la COLUMNATA DE LA PLAZA DE SAN PEDRO o el BALDAQUINO DEL ALTAR DE LA CONFESIÓN DE LA BASÍLICA VATICANA. Otros pueden sonarnos menos, y son igual de singulares: la iglesia de SANT’ANDREA AL QUIRINALE, por ejemplo, me ha parecido magistral.

Pero hoy quería hablar del BERNINI escultor. Un genio: genial en la escultura religiosa y en la profana; genial en la escultura para interiores y en las fuentes para las calles y plazas; genial en los bustos y en las tumbas. Un maestro absoluto que sabe dar a cada ocasión, a cada obra, el carácter que le corresponde, y siempre con una perfección técnica impresionante. No he tenido ocasión de verlo todo (hay muchísima obra de BERNINI en Roma: mucha ni la conozco, y mucha se ha quedado en el tintero), pero sí unas cuantas cosas. Podría comentarlas una a una (las tumbas de los Papas en la Basílica de San Pedro, Longinos, el busto de Inocencio X, la fuente de los cuatro ríos en Piazza Navona, los ángeles del puente Sant’Angelo, la cabeza de Medusa, el elefante de la Plaza de Santa María Sopra Minerva, tan gracioso ...) pero no pretendo, ni mucho menos, ser exhaustivo. Sólo quiero traer a selecciónARTE algunas obras –sobradamente conocidas- que me han resultado impactantes, de esas que quitan el hipo (por cierto, las imágenes, en esta ocasión, no son mías: las he tomado prestadas en la red).

De la GALERÍA BORGHESE me llamaron especialísimamente la atención DAVID (1623), APOLO Y DAPHNE (1624), y de una manera muy singular EL RAPTO DE PROSERPINA (1622). Son obras de todavía podríamos llamar de juventud, porque GIAN LORENZO BERNINI a sus 25 años ya las ha esculpido (nació en 1598 y vivió hasta 1680). El movimiento general que consigue en cada escena –las torsiones de los cuerpos- es sensacional, y tienen detalles magistrales: la expresión de DAVID, las ramas de laurel que salen de DAPHNE, la mano de PLUTÓN en la carne de PROSERPINA. Es verdad que también encontré algunos aspectos menos conseguidos, como por ejemplo los rostros un poco hieráticos de Apolo o de Plutón, y cierta falta de tensión en esas dos figuras masculinas, un tanto ausentes.


EL ÉXTASIS DE SANTA TERESA (1652) de la CAPILLA CORNARO en SANTA MARIA DELLA VITTORIA. Es casi obligatorio hablar de esta escultura, impresionante. Y no sólo es impresionante la Santa y el ángel: la capilla completa lo es. Absolutamente escenográfica, con el conseguidísimo efecto de luz sobre Santa Teresa, resulta una escena en la que el espectador se introduce acompañando a los componentes de la familia Cornaro que se asoman por los miradores de los laterales. Es para quedarse horas ad-mirando.

Y, en la iglesia de SAN FRANCESCO A RIPA, en el Trastevere, la BEATA LUDOVICA ALBERTONI (1674) en el momento de su último aliento, muriendo de amor, con la boca abierta y las manos apretadas sobre el pecho. Conmovedora.

13 comentarios:

maribel dijo...

Que grande, que grande!!!, vuelvo con más tiempo ;-)

Carol dijo...

Q recuerdos me ha traído tu post con el que he vuelto a Roma, Bernini es un auténtico genio, ver sus obras en persona es toda una experiencia, después de ver tantas fotografías de ellas, poder ver los volúmenes y estar ante esas piezas quita el aliento ;)

julio querol cañas dijo...

Hola, XGAZTELU.
Dices que lo que nos muestras en las entradas es super conocido, pero debo confesar, que yo no conozco casi nada, por lo tanto estoy muy agradecido, porque me permites ver y conocer un poco estas maravillas.

PD. La esculta clasica me gusta bastante más que la pintura de la misma epoca.


Saludos y saludos

xGaztelu dijo...

MARIBEL, enorme BERNINI! Impactante.

CAROL, como dices no tienen nada que ver las obras en fotografías o allí, “de carne y hueso”, especialmente el las esculturas de la GALERÍA BORGHESE: el movimiento es difícil de captar en dos dimensiones.

JULIO, siguiendo con lo que decía a CAROL reconozco que precisamente estas cinco esculturas sólo las conocía por los libros: quizá por eso me han llamado tanto la atención. Como dices, son maravillosas, auténticas joyas. Y respecto a "escultura vs pintura", todo tiene su interés: seguramente en la próxima entrada romana hablaré de pintura que me ha parecido de primerísima.

xG

Isi dijo...

Ayy y si yo te digo que todo esto me suena más a los libros de Dan Brown que a otra cosa??
PD: va totalmente en serio.

Las esculturas son alucinantes!

xGaztelu dijo...

La verdad, ISI, es que no sé qué contestarte, porque Dan Brown no es un autor que me interese. No tengo ni idea de dónde hablará de BERNINI, pero si es cierta la “alegría” -falta de seriedad- con la que dicen que trabaja, no quiero ni imaginarme las imprecisiones que escribirá de él … En cualquier caso, y diga lo que diga Mr. Brown, coincido contigo: las esculturas son realmente alucinantes!

xG

Lillu dijo...

Oh, me gusta mucho! Recuerdo que fue uno de los escultores que más me impresionó cuando estudié Historia del Arte en COU, allá por mi época de instituto :) Qué maravilla haber podido ver su obra de cerca!

saluditos

lammermoor dijo...

¡Que de recuerdos y que ganas de volver! Me impresionaron especialmente las esculturas de Villa Borghese, quizás porque pude observarlas más de cerca y con más calma.
En cualquier caso, espectacular todo él.

xGaztelu dijo...

LILLU, es un lujazo estar allí y –como dice LAMMERMOOR- poder ver las esculturas de cerca, con calma. Vale la pena apuntarlo como objetivo para vuestro próximo viaje a Roma (el mío, por desgracia, vaya usted a saber cuándo se repetrirá …)

xG

Isi dijo...

jajaja pues creo que es en el libro "Ángeles y demonios", el protagonista está en Roma y tiene que seguir la pista (ahora no me acuerdo de qué iba la pista en cuestión) a algo por todas las capillas y ciertos monumentos. Y nombran esculturas, cuadros, etc.
En fin, está entretenido (de verdad) y de repente me acordé de que me sonaba mucho del libro.

xGaztelu dijo...

No sé, no sé, ISI … no me fío un pelo de Mr. Brown.

xG

El Guisante Verde Project dijo...

He leído la entrada de Roma, tarde, tarde, ya lo se; me hace gracia lo de es "más ciudad"... Es un lugar para vivirlo, sin duda, y para disfrutar del arte.
Bernini es casi un mito. Resulta difícil no quedarse sin palabras ante su técnica, esas manos asiendo la carne, hundiendose en ella, los ropajes en constante movimiento, agitados por el viento, la expresión de los rostros... la vida plasmada en la materia inerte.
También creo que parte de su evolución es deudora del pulso que mantuvo con Borromini, pero eso es otra historia.

Una gran serie esta, xGaztelu.
Saludos!

xGaztelu dijo...

GUISANTE, es verdad lo de BORROMINI, y sería interesante dedicarle un rato: alguna vez habéis (hemos) comentado las influencias de unos aristas en otros, siempre enriquecedoras, pero en este caso son las “peleas” lo que les hace espabilar …

xG