lunes, 31 de enero de 2011

CABECERA DE ENERO DE 2011: el ENERO del VIEJO BRUEGEL


Durante el mes de enero de 2011 la cabecera de selecciónARTE ha sido un detalle de CAZADORES EN LA NIEVE, de PIETER BRUEGEL, conocido como BRUEGEL EL VIEJO. Óleo sobre tabla pintado en 1565, mide 117 x 162 cm. y se encuentra en el KUNSTHISTORISCHES MUSEUM de Viena.
Corresponde al mes de enero de la serie de los meses que BRUEGEL pintó para NICLAES JONGHELINCK, importante marchante de AMBERES. No se sabe con seguridad si BRUEGEL pintó doce tablas, una por cada mes del año, o sólo seis, agrupando los meses de dos en dos (en este caso nuestra cabecera correspondería a diciembre/enero). Lo que sí está claro es que sólo nos han llegado cinco cuadros: CAZADORES EN LA NIEVE (diciembre/enero), DÍA SOMBRÍO (febrero/marzo), LA SIEGA DEL HENO (junio/julio), LOS COSECHADORES (agosto/septiembre) y EL REGRESO DE LA MANADA (octubre/noviembre). Falta, por lo tanto, el correspondiente a abril/mayo. Todos fueron pintados el mismo año, tres están en el KUNSTHISTORISCHES de Viena, uno en la COLECCIÓN LOBKOWICZ de Praga y otro en METROPOLITAN de NYC.




martes, 25 de enero de 2011

EL RECTOR DE JUSTIN, de LOUIS AUCHINCLOSS


Francis Prescott fue un joven listo, deportista, de buena familia de Boston, con todo un carrerón por delante. Pero en lugar de internarse por los caminos del mundo, decidió seguir su vocación religiosa: se ordenó pastor episcopaliano y fundó un colegio de enseñanza media masculino, St. Justin Martyr. Con el paso del tiempo St. Justin acaba siendo un centro educativo de referencia, por cuyas aulas pasa lo más granado de la juventud protestante de la Costa Este. Cuando en otoño de 1939, Francis Prescott, con casi ochenta años, está al borde de la jubilación, Brian Aspinwall llega al colegio. Es un joven educado en Oxford que también tiene en la cabeza la carrera eclesiástica, un hombre apocado y con el peso no poder participar en la Guerra Mundial (por un problema de corazón ha sido declarado no apto para ser soldado). Rápidamente queda deslumbrado por la figura de EL RECTOR DE JUSTIN. Aspinwall va escribiendo un diario, que es precisamente la novela que tenemos entre las manos. Y a medida que va conociendo a personajes relacionados con St. Justin y con Prescott, va recibiendo información que intercala entre las entradas del diario. Así AUCHINCLOSS nos va dando a conocer la vida y la personalidad de Prescott. EL RECTOR DE JUSTIN es, por tanto, una biografía compuesta a base de relatos: el diario del narrador principal y los distintos manuscritos que le van llegando de manera más o menos casual. Y cada uno de ellos nos muestra una faceta distinta del mítico director de St. Justin: desde la devoción que le profesa Brian Aspinwall, pasando por el amor de su mujer o la reverencia del claustro de profesores, hasta el miedo de sus alumnos que en algún caso llega al odio.

En el fondo, con este juego de declaraciones a favor y en contra LOUIS AUCHINCLOSS trata un asunto conocidísimo y a la vez interesantísimo: que todos tenemos nuestras luces y nuestras sombras, tenemos momentos de lucidez, brillantes incluso, y momentos más oscuros; que esas luces y esas sombras se multiplican a los ojos de los demás: si nos miran con comprensión o con cariño o con reverencia, magnifican nuestra figura, pero si no lo hacen así, no entienden nuestra forma de actuar y nos destrozan sin compasión; y que, al final, nada es blanco ni negro: la vida se hace de grises, de matices. Ninguno somos perfectos, ni somos auténticos patanes (creo que estas ideas también me ha venido a la cabeza porque hace poco volví a ver CRASH, una película que me parece sobresaliente y que trata este asunto magníficamente).

EL RECTOR DE JUSTIN es un libro que me deja una impresión contradictoria: lo empecé hace un par de meses y paré enseguida, porque no conecté nada; lo volví a coger hace semana y media y lo he devorado; mientras lo iba leyendo me enganchó mucho, he disfrutado con el libro, con el tema y con los personajes; pero al acabar, la sensación no es de librazo. Es un libro correcto, interesante, muy bien estructurado, parece que estupendamente escrito (no conozco el texto en inglés, pero la traducción de IGNACIO PEYRÓ se lee muy muy bien, y eso se agradece) … Pero notas que le falta algo. Lo he pensado, y la verdad es que no sé qué puede ser. Una pena, porque ya digo que mientras leía me estaba pareciendo magnífico. Sospecho que tiene que ver con que enganché con la historia y con su protagonista, Francis Prescott, pero no con Brian, su narrador, cuya personalidad rechina con frecuencia. Es verdad que Brian Aspinwall va encontrando su sitio poco a poco, pero sorprende que una persona como Prescott le apadrine con tanta facilidad … En especial me ha costado conectar con sus dudas religiosas y sus referencias a la religión; y de nuevo no sabría decir por qué, porque no resultan inadecuadas: son muy lógicas y, en gran medida, las que definen al personaje. Pero no me han interesado. Por cierto, hablando de la religión en EL RECTOR DE JUSTIN, y sin entrar en profundidades, me parece confuso cómo utiliza algunos términos que yo siempre he entendido como católicos, especialmente sacerdote, para referirse a los ministros episcopalianos, a los que yo siempre había llamado pastores, aunque a lo mejor es correctísimo: no sé como dicen ellos. Un asunto mínimo, en cualquier caso.

A pesar de todo lo dicho, pienso que EL RECTOR DE JUSTIN está por encima de la media: su lectura enriquece y vale la pena, no es -en ningún caso- una pérdida de tiempo. Dicen que es la mejor novela de LOUIS AUCHINCLOSS: no lo sé, y aunque no me haya entusiasmado, no me importaría leer alguna otra cosa suya. Un autor que para mi era desconocido hasta ahora y que, cómo no, me ha sido presentado por LIBROS DEL ASTEROIDE …

jueves, 20 de enero de 2011

TU ROSTRO MAÑANA 2, BAILE Y SUEÑO, de JAVIER MARÍAS


La segunda parte de TU ROSTRO MAÑANA es continuación de primera en todos los sentidos: todo lo dicho al comentar el primer volumen (FIEBRE Y LANZA) se pude decir de BAILE Y SUEÑO. Todo.

Es verdad que la acción principal no es una cena, su noche y su siguiente mañana, sino otra cena, un rato de discoteca, y una buena paliza. Pero fuera de eso, el esquema es calcado. O mejor, es la misma novela: acababa la primera con una misteriosa mujer siguiendo al protagonista, y arranca la segunda con esa misma mujer llamando a la puerta de su portal. Y a partir de ahí, digresiones, avances y retrocesos en el tiempo, recuerdos, conversaciones con su mujer, la guerra civil, su padre ... todo. Incluso igual que FIEBRE Y LANZA terminaba dejándonos en una acción incoada y sin desenlace, BAILE Y SUEÑO hace lo mismo.

Como tema que insistentemente recorre todo el texto aparece la acción del paso del tiempo: el presente y la manipulación del pasado, el pasado y el olvido (“lo que ya no es no ha sido”, “lo que fue ya no ha sido” “puesto que ya no eres, nunca has sido”), el futuro previsible y TU ROSTRO MAÑANA.

Por señalar alguna cosa, diría que MARÍAS insiste en el tema de la salvación: haz esto “y sálvame”; haz aquello “y entonces sálvate”; “ahórrale cualquier riesgo y sálvalo”; “no es solo callar lo que salva”; “y eso puede bastar para salvarse”. Concretamente la expresión “calla y entonces sálvate” la he señalado al menos tres veces en el texto. ¿Qué quiere decir? Por ahora, no soy capaz de descifrarlo ...

También me ha llamado la atención la cantidad de ternas que utiliza. Retahílas largas de sinónimos o de verbos que expresan una acción similar hay muchísimas, pero en muchas ocasiones los enlaza de tres en tres, provocando un ligero ritmo interno: “un hipermercado o supermercado o pseudomercado”; “no iba a discutirme nada, ni a llevarme la contraria, ni a indisponerse conmigo”; “tan sólo maleza o arena o ciénaga”; “a los pies de los caballos zainos y en la boca pseudonegra del lobo y ante el foso de los cocodrilos”; “un gran melón, un mameluco y un plasta”; “por estrecha y por ceñida y por ajustada la falda”; “no se divide ni se distingue ni se distancia”. Y así podrá copiar muchos más ejemplos.

Me ha gustado mucho el pedaleo sobre el juicio final, y me ha cansado un poco el pedaleo sobre la mancha de sangre ...

Y como todo lo dicho al comentar el primer volumen (FIEBRE Y LANZA) se pude decir de BAILE Y SUEÑO, también diré que este segundo volumen de TU ROSTRO MAÑANA me ha gustado tanto –o casi tanto- como el primero.

jueves, 13 de enero de 2011

RUBENS en el MUSEO DEL PRADO


Llevo mucho tiempo sin comentar las exposiciones que veo. Es cierto que las últimas semanas/meses ando con poco tiempo, que no he conseguido ver todo lo que me hubiera gustado, y que me he perdido alguna cosa que sí me apetecía …

Haciendo un resumen de lo visto, diré que me defraudó MADE IN USA en MAPFRE RECOLETOS; que, en cambio, me pareció estupenda y me interesó mucho LOS PAISAJES AMERICANOS DE ASHER B. DURAND en la FUNDACIÓN JUAN MARCH (ya acabó); que RENOIR en el MNP era una visita obligada y que se ajustó con precisión a lo que esperaba: un artista de calidad, poca obra expuesta, y unas imágenes demasiado cursis para mi estómago (ya he comentado en algún sitio que RENOIR no es santo de mi devoción, y que eso con toda seguridad dice menos de mi que él, pero así son las cosas); que JARDINES IMPRESIONISTAS en el THYSSEN y CAJAMADRID-ALHAJAS me pareció muy conseguida aunque un poco empachante: todo demasiado igual (eso sí, los tres cuadros de GUSTAV KLIMT, espectaculares); que tengo a medias PINTURA DE LOS REINOS, pendiente todavía de ver la sección expuesta en el PALACIO REAL.

Señalo de manera especial la muestra de RUBENS porque me impactó –me encantó- la disposición de los cuadros, el concepto/montaje de la exposición que ya en sí tiene cierto carácter de obra de arte. Obra de arte hecha a base de obras de arte. Casi casi una instalación construida a partir de cuadros del genial RUBENS. Un acierto que vale la pena visitar. Para el que quiera saber más, aquí está la completísima explicación que hace el propio Museo.

viernes, 7 de enero de 2011

EL PÁJARO ESPECTADOR, de WALLACE STEGNER


Estoy deslumbrado con WALLACE STEGNER: EN LUGAR SEGURO y ÁNGULO DE REPOSO fueron, sin duda, de lo mejor –incluso lo mejor en absoluto- que leí en 2010, y EL PÁJARO ESPECTADOR ha sido un arranque sensacional para 2011.

Tenía muy buenas referencias de EL PÁJARO ESPECTADOR, me gustó la estupenda entrada que le dedica ISI, y los otros dos títulos habían puesto el listón muy alto. Así que corría el peligro de llevarme otro chasco, como me pasó con LA HIJA DE ROBERT POSTE. Pero no: no me ha defraudado nada. Todo lo contrario, ¡menudo pedazo de novela!: me ha parecido magnífica.

Para contar el argumento de EL PÁJARO ESPECTADOR recurro de nuevo a la contraportada del libro, que en esta ocasión sí lo resume de manera adecuada:

Joe Allston es un agente literario jubilado que vive retirado en California junto a su mujer, Ruth; sin antepasados ni descendientes (sus padres y su único hijo murieron hace tiempo), se siente como un espectador que asiste al final de su vida. La llegada de la postal de una vieja amiga le obliga a volver sobre los diarios que escribió veinte años atrás cuando, durante unos meses, viajó con su mujer por Dinamarca para conocer el país del que era originaria su familia. Ruth convence a su marido para que cada noche le lea un fragmento de esos diarios, y así van reviviendo lo sucedido durante aquel viaje, en especial la relación del matrimonio con la misteriosa aristócrata danesa Astrid Wredel-Krarup, que fue su anfitriona en Copenhague. El recuerdo de esa época despierta en ellos sentimientos y preguntas largamente postergados y les lleva a reflexionar sobre aspectos trascendentales de sus vidas. Al igual que en novelas anteriores, Stegner consigue retratar con precisión la multiplicidad de sensaciones y sentimientos que se agolpan en la madurez. El pájaro espectador mereció el National Book Award en 1977.

WALLACE STEGNER crea otra vez unos personajes absolutamente de carne y hueso, los encaja en un marco completamente creíble, y consigue que te apetezca conocerles, charlar con ellos, formar parte de su grupo de amigos. Unos caracteres reales, cultos (a mi esto me engancha mucho: gente culta, que lee, que cita, que conoce a personajes realmente interesantes …), ingeniosos, con corazón, con virtudes y con defectos.

El autor recurre de nuevo a los recuerdos –en este caso en forma de diarios- mezclados con el presente. La historia de Joe y Ruth en el presente nos habla del miedo a envejecer y la realidad irremediable del envejecimiento; me parece que está completamente conseguida. La historia del pasado nos cuenta las semanas que pasaron en Dinamarca con la Condesa Astrid Wredel-Krarup; es más desconcertante, porque a medida que la trama avanza, resulta novelera, un poco dramón, y STEGNER la fuerza para llevar al lector por un camino que, al menos a mi, me estaba resultando sorprendente por poco real: ¿cómo encaja esto con lo otro?, me iba preguntando ... Hasta que al final todo se pone en su sitio, sin cosas raras, sin necesidad de doble voltereta con tirabuzón y, además, de una manera y con una profundidad que me ha parecido muy lograda.

Por citar algunos detalles más, hay a lo largo del texto un cameo de KAREN BLIXEN que resulta genial. Y citas en danés que he encontrado desconcertantes, por incomprensibles; pero supongo que STEGNER no traduce esas frases en su novela, y el traductor al castellano, con buen criterio, tampoco lo hace.

No es fácil contar más de EL PÁJARO ESPECTADOR sin destripar la historia, y por eso no haré más comentarios, pero desde luego me ha parecido bastante redonda. Es más que evidente que soy un forofo de WALLACE STEGNER (ya lo decía al empezar), y por lo tanto mi opinión puede ser parcial. Quizá a algunos EL PÁJARO ESPECTADOR no os parezca para tanto, pero es un libro que yo recomiendo a cualquiera, a todos (¡Y tres hurras por LIBROS DEL ASTEROIDE!).

lunes, 3 de enero de 2011

TEA, TENERIFE ESPACIO DE LAS ARTES, de HERZOG & DE MEURON ARQUITECTOS, en SANTA CRUZ DE TENERIFE

A mediados del mes pasado tuve que hacer un viaje a Canarias. Una cosa rápida: un día en Tenerife y otro en Gran Canaria. El trabajo tinerfeño me ocupó toda la mañana y el medio día -la comida- de un viernes, y antes de subir al aeropuerto para saltar a la otra isla me quedaba más o menos hora y media en Santa Cruz, tiempo que aproveché para visitar el TEA, TENERIFE ESPACIO DE LAS ARTES, un Centro Cultural proyectado y construido por los arquitectos suizos JACQUES HERZOG & PIERRE de MEURON. En un viaje anterior lo había visto en obras, y tenía muchas ganas de visitarlo acabado.

El TEA se sitúa junto al Barranco de Santos, en la parte baja de Santa Cruz, y contiguo al MUSEO DE LA NATURALEZA Y DEL HOMBRE. Es un edificio alargado, paralelo al barranco, que se adapta al terreno que va cayendo hacia el mar. Aunque el edificio una vez pensado es relativamente sencillo, la primera impresión es de una complejidad notable.

El volumen general está formado por dos piezas distintas, una triangular y otra irregular, cuyas cubiertas se tocan –casi casi sólo se rozan- en dos puntos; entre ambas piezas se configura un patio, también triangular. Precisamente en los puntos de contacto de las cubiertas están los accesos al conjunto, por los que se nos permite el paso desde el exterior. Un paso permanente abierto: realmente el recorrido por el interior del TEA es una comunicación más entre dos zonas de la ciudad, un recorrido urbano siempre accesible al ciudadano, que atraviesa el TEA como quien circula por la calle cuando va al trabajo o pasea por el parque cuando quiere despejarse.

La imagen exterior es muy hermética, una masa enrome (de un material que me pareció hormigón con un acabado rayado que no sé con precisión qué es, pero podría hacer referencia a piedra volcánica de color gris oscuro) que se perfora en pequeños huecos con formas geométricas pero irregulares, como piezas de Tetris, que recuerdan a la pixelación de una imagen. Esos pequeños huecos varían de densidad en función de las estancias que encierran: más en unos sitios y muy pocos en otros. Y varían también de aspecto en función de la hora del día en las que los veamos: mientras hay luz en el exterior –esa intensa luz de las Islas Canarias- son pequeños espejos que relejan fragmentos de luz o de ciudad; de noche, en cambio, son troneras por las que se asoman cientos de luces amarillentas que perforan el muro oscuro.
Al recorrer ese paseo interior del que hablábamos arriba, que es entrar en el TEA pero en el que todavía no entramos, todo cambia: accedemos a la plaza triangular (desgraciadamente cubierta con toldos, aunque también supongo que necesariamente cubierta para evitar el calor y exceso de luz) y encontramos una imagen completamente opuesta, permeable, en la que abarcamos gran parte del espacio interior, aunque todavía no logramos entenderlo del todo …

Si accedemos propiamente al interior, los recorridos siguen siendo un punto fuerte del TEA: el edificio nos obliga llegar hasta el final del profundo vestíbulo, donde nos espera la escalera, y desde allí subir o bajar para volver sobre nuestros pasos, aunque en planos distintos: un piso por encima si queremos ir a al salón de actos o uno por debajo si lo que queremos es llegar a la biblioteca. Es obligatorio citar ahora el pasillo del piso superior que acaba en el techo, y obligatorio verlo para entenderlo (la foto no termina de aclarar el asunto; en cualquier caso, aquí dejo muchas más). No tuve ocasión –ni tiempo- de ver las salas de exposiciones, pero sí la maravillosa biblioteca, un espacio que me pareció conseguidísimo dividido en tres partes: dos piezas laterales con techo alto –altísimo- que son las que se asoman a los lados de la plaza triangular de la que ya hemos hablado; y otra central, más baja, cuyo techo es precisamente el suelo de la plaza … Uno de los laterales queda abierto a un patio con vegetación y un mural que no puede apreciar con calma, y el otro se abre hacia el barranco por ese enorme conjunto de “huecos-píxel” con formas y tamaños diversísimos. Y desde aquí salimos de nuevo a Santa Cruz.

Antes dije que el TEA es relativamente sencillo aunque la primera impresión es de una complejidad notable: la misma complejidad que tiene contar cómo es el edificio. Sospecho que mi descripción resulta un tanto/bastante confusa (y eso que apenas he hablado de los espacios, continuos y ricos, ni de los materiales); además, no he sido capaz de encontrar planos (plantas y, sobre todo, secciones) que ilustren la entrada. Por un lado siento esta confusión, porque me ha parecido una pieza de una calidad que no soy capaz de transmitir: es de esos edificios que hay que ver y, sobre todo, recorrer; pero por otro lado, en cambio, no la siento casi nada, porque esta dificultad para describir el TEA responde directamente a la riqueza conceptual y espacial que tiene: un edificio que sin ser el no va más está francamente conseguido.

viernes, 31 de diciembre de 2010

CABECERA DE DICIEMBRE DE 2010: NAVIDAD


Durante el mes de diciembre de 2010 la cabecera de selecciónARTE ha sido un detalle de LA ADORACIÓN DE LOS MAGOS, de DOMENICO GHIRLANDAIO. Tempera sobre tabla, fue pintado en 1488, mide 285 x 240 cm., y se encuentra en museo del HOSPITAL DE LOS INOCENTES de FLORENCIA.

Aprovecho esta última entrada de 2010 para desearos un magnífico 2011: ¡FELIZ AÑO NUEVO!

lunes, 27 de diciembre de 2010

LA HIJA DE ROBERT POSTE, de STELLA GIBBONS


No sé qué decir de LA HIJA DE ROBERT POSTE (COLD COMFORT FARM, 1932): si hablar bien o mal de la novela, si recomendarla o tacharla tajantemente. Me la vendieron como una novela muy graciosa, que seguro me iba a gustar (ese peligrosísimo “a ti te va a encantar”). Leí la contraportada y pensé que, efectivamente, podía ser buena. Dice así:

“Ganadora del Prix Femina-Vie Hereuse en 1933, y mítico long-seller, La hija de Robert Poste está considerada la novela cómica más perfecta de la literatura inglesa del XX. Brutalmente divertida, dotada de un ingenio irreverente, narra la historia de Flora Poste, una joven que, tras haber recibido una educación «cara, deportiva y larga», se queda huérfana y acaba siendo acogida por sus parientes, los rústicos y asilvestrados Starkadder, en la bucólica granja de Cold Comfort Farm, en plena Inglaterra profunda. Una vez allí, Flora tendrá ocasión de intimar con toda una galería de extraños y taciturnos personajes: Amos, llamado por Dios; Seth, dominado por el despertar de su prominente sexualidad; Meriam, la chica que se queda preñada cada año «cuando florece la parravirgen»; o la tía Ada Doom, la solitaria matriarca, ya entrada en años, que en una ocasión «vio algo sucio en la leñera». Flora, entonces, decide poner orden en la vida de Cold Comfort Farm, y allí empezará su desgracia.”

Además, añaden los siguientes comentarios:

«Deliciosa… La hija de Robert Poste posee la mordaz ligereza de Wodehouse y el descarado aplomo de Evelyn Waugh.» (The Independent) «Probablemente la novela más divertida jamás escrita.» (Sunday Times)

Después de leerla no me queda otra que decir que los nombres de los protagonistas coinciden, pero el resto del comentario podría corresponder a otra novela. Lo mío es una exageración, claro, pero desde luego el resumen de la editorial tiene poco que ver con la historia que escribe STELLA GIBBONS: ¿La novela cómica más perfecta de la literatura inglesa del XX? ¿Brutalmente divertida? ¿ingenio irreverente? ¿bucólica granja? ¿allí empezará su desgracia? Yo he leído otra novela: cómica, de acuerdo, pero sólo hasta cierto punto; simpática, vale: incluso admito cierto humor sutil, a lo british; la irreverencia, en cambio, no la he encontrado por ningún sitio; la granja Cold Comfort de bucólica no tiene nada: más bien cutre, si queréis; y Flora Poste en Cold Comfort no es desgraciada, de ninguna manera: disfruta como loca conspirando para transformar a los Starkadder.

Sospecho que GIBBONS pretende una parodia inmisericorde de las novelas románticas inglesas, y lo que consigue recuerda más bien a una versión actualizada y simplificada (simplificadísima) de algo de JANE AUSTEN: intenta caricaturizar ese tipo de textos pero no les llega a la altura del zapato. Y eso de asimilarla a WAUGH ... me ha dolido: a años luz, está. Hay que enterarse del nombre del tipo del Sunday Times que escribió Probablemente la novela más divertida jamás escrita para no hacerle caso nunca jamás.

Puede que un exceso de expectativas me hayan traicionado (esperas mucho y no lo encuentras). Puede que me falte lucidez para valorar la genialidad y mala baba de STELLA GIBBONS. Puede. Pero también puede que LA HIJA DE ROBERT POSTE no sea, ni mucho menos, para tanto. Yo esperaba un texto irónico y mordaz, con colmillo retorcido, y he encontrado uno con dientes de leche …

Dicho esto, también añado que no es mala del todo, que en ocasiones es ingeniosa y que se lee fácil y bien. Por eso arrancaba sin saber si recomendar o no LA HIJA DE ROBERT POSTE: ha quedado claro que no me ha parecido un novelón: que nadie lo espere; pero tampoco es una novela impotable: hay muchas cosas mucho peores. Quizá, como es tan fácil, que cada uno lea y opine (eso sí, la edición de IMPEDIMENTA, muy muy correcta).

lunes, 20 de diciembre de 2010

IGLESIA DE LA BUENA DICHA, de FRANCISCO GARCÍA NAVA, ARQUITECTO, en MADRID.

Aquí está la ya varias veces anunciada entrada sobre la IGLESIA DE LA BUENA DICHA, un edificio singular muy próximo a la Gran Vía, que durante años he visto cerrado y ahora está de nuevo abierto al culto después de una restauración minuciosa.

El precedente de la IGLESIA DE LA BUENA DICHA es un hospital fundado por Fray SEBASTIÁN DE VILLOSLADA en 1594 y, junto a él, un pequeño cementerio. Su promotor también erigió una Hermandad para atender a pobres y a los enfermos de la zona: la Hermandad de Nuestra Señora de la Concepción, que será conocida como Hermandad de la Buena Dicha. Las crónicas de nuestra Guerra de Independencia cuentan que durante el levantamiento de mayo de 1808 se atendió en este hospital a algunos de los heridos, y en su cementerio se enterraron los cuerpos de dos personajes muy madrileños, MANUELA MALASAÑA y CLARA DEL REY. El hospital fue demolido cuando acaba el siglo XIX, y en 1916/17 el arquitecto FRANCISCO GARCÍA NAVA construyó en ese mismo solar la actual IGLESIA DE LA BUENA DICHA, con el impulso y apoyo del MARQUÉS DE HINOJARES (enterrado, junto con la Marquesa, en el presbiterio de la iglesia). Durante la Guerra Civil el templo sufrió daños (no he podido aclarar hasta qué punto quedó deteriorado) y en 2003 se cerró –ya lo hemos comentado arriba- para ser restaurado.

El edificio está situado en una parcela relativamente estrecha y relativamente larga con fachada a dos calles: la principal al número 25 de la calle Silva, y la posterior a la calle de los libreros. La planta está formada por dos elementos rectangulares que se rematan en capillas laterales, y una gran cabecera cuadrada con un pequeño cuerpo adosado –rectangular en planta- donde se aloja el retablo. A los pies de la nave se sitúa un coro alto que ocupa el primero de los dos rectángulos mencionados. Los techos se resuelven con bóveda apuntada sobre los tres rectángulos –también el del retablo- y, sobre la zona cuadrada, una bóveda nervada octogonal con linterna central; en esta zona el color azul enfatiza la solución (el resto está acabado en un color arena, suave) supongo que con la pretensión de recordarnos el cielo.




Pero realmente lo más singular de la IGLESIA DE LA BUENA DICHA no es su planta: es su decoración (tanto al interior como al exterior), tremendamente de su momento. Una mezcla de todos los historicismos posibles reunidos sin ningún pudor (y sin demasiado rigor, todo sea dicho), que a la vez consiguen –en mi opinión- un acertado equilibrio. Soluciones románicas en las columnas del pórtico de acceso; soluciones góticas en los arcos apuntados que hay por todos los sitios; soluciones mudéjares en el juego de ladrillo de los torreones laterales de la fachada principal (que no son simétricos, por cierto) y en la fachada a la calle de los libreros; soluciones nazaríes y árabes en los capiteles (¿de madera?) de las columnas (¡de terrazo!), que podrían haber salido directamente de MEDINA AZAHARA, o en esos arcos de herradura polilobulados que se han escapado de la ALHAMBRA, o en las piezas cerámicas en paredes y techos ... Un alarde que podríamos llamar ecléctico pero que en realidad responde a un concepto modernista de la arquitectura (las vidrieras lo delatan ...).
Si tuviera que defender técnicamente esta iglesia seguramente no encontraría muchos argumentos; teóricamente es lo contrario de lo que opino, de mi idea de lo que debe ser la Arquitectura: hay confusión frente a claridad que siempre busco, hay exceso frente a sencillez que defiendo, hay recargamiento frente a serenidad que me interesa. Pero no puedo dejar de decir que la IGLESIA DE LA BUENA DICHA me parece muy interesante, por ser ejemplo logrado del pensamiento de un momento concreto de la historia de España, y por ser un templo en el que se puede rezar. Ya he explicado en alguna otra ocasión el valor que doy a que las cosas sirvan para lo que son: ¿qué alguno puede decir que la IGLESIA DE LA BUENA DICHA es un gazpacho de estilos insostenible? No me quedará otra que darle la razón. Pero es un gazpacho tan bien hecho que incluso los más ortodoxos (hablo de arquitectura) deberán reconocer que lo acertado del ambiente –que logra sobradamente el uso buscado- puede justificar el exceso formal.

También es de FRANCISCO GARCÍA NAVA la capilla del cementerio de La Almudena: ahí sí que se descubre con mucha más claridad el modernismo, y seguramente tendrá un hueco en selecciónARTE.

Acabo diciendo que mientras hacía las fotografías que ilustran esta entrada (y las que se pueden ver también aquí) se me acercó un caballero:

- (Él) ¿Ha pedido usted permiso a alguien para hacer fotos del templo?
- (Yo) Pues la verdad es que no ...

Resultó ser el “representante de la propiedad”, el Hermano Mayor de la Cofradía propietaria del edificio. Estaba en todo su derecho de preguntar y, cuando le expliqué mi interés arquitectónico, no sólo me permitió hacer las fotografías, sino que me explicó brevemente y a la vez con cierto detalle la iglesia, su historia y algunos de sus símbolos. Supongo que nunca leerá esta entrada, pero en cualquier caso le agradezco desde aquí el rato que me dedicó y lo amable que fue: da gusto encontrar gente así.

martes, 14 de diciembre de 2010

ROMA: MAXXI, MUSEO DEL ARTE DEL SIGLO XXI, de ZAHA HADID




La obra de la arquitecto ZAHA HADID (inglesa de origen iraní) nunca me ha llamado especialmente la atención. Hay que reconocer que todo su material gráfico (planos, croquis, dibujos) es sugerente y llamativo, pero a la vez me resulta abigarrado, complicado, siempre sospechoso de ser más imagen de arquitectura que arquitectura de verdad, poco constructivo y construible. Y su obra construida (o mejor las fotos de su obra construida) casi siempre la encuentro un poco artificial, excesiva. Puede que esta idea mía no tenga ninguna base, y puede que esté totalmente equivocada. Además, como no me interesa mucho, nunca me he molestado en investigar más. El problema es que con la fama que acompaña a HADID también he tenido siempre la duda de si me estaré perdiendo algo realmente bueno: la arquitecto ganó el PREMIO PITZKER en 2004, y con el MAXXI ha ganado la edición 2010 del PREMIO STIRLING. Por eso me interesaba ver obra suya construida. En España, que yo sepa, tenemos su pabellón-puente en Zaragoza y su pabellón-frasca en las Bodegas de Villa Tondonia en Haro, pero por una cosa o por otra no he ido recientemente a Zaragoza ni he estado jamás en Haro. Así que la posibilidad me surgió al ir a Roma, con el MAXXI.

El MAXXI es el MUSEO NACIONAL DEL ARTE DEL SIGLO XXI, un espacio dedicado a la creatividad contemporánea; cuenta con dos secciones, MAXXI Arte y MAXXI Arquitectura. En 1990 HADID ganó el concurso internacional que se había convocado, pero la construcción –en un solar del barrio romano del Flaminio, ocupado hasta entonces por cuarteles de los que algo aún queda- no arrancó hasta 2003, y el edificio se ha terminado hace muy poco: se abrió al público el 30 de mayo de 2010.

Una mañana me acerqué a verlo, con otro arquitecto español y un italiano de Florencia dedicado a la video-creación; andábamos justos de tiempo, y a la vista del precio (11 € por cabeza) decidimos –decidieron, realmente- que era mejor ver con calma lo gratis y volver otro día para ver la colección. Fuimos un poco ratas, lo sé, pero qué le vamos a hacer ... Como era previsible, nunca volví (no sé si lo hicieron ellos), pero vimos con detalle el edificio por fuera y el interior de la planta baja.








Sigo, por lo tanto, sin poder dar una opinión fundada sobre la obra de ZAHA HADID, y aquí queda otro pendiente para mi próxima visita a Roma. Pero aunque sean pinceladas sueltas, impresiones que valen lo que vale haber estado allí un rato (largo, es verdad –más de una hora, sin duda- pero rato al fin y al cabo), puedo decir que lo que vi del MAXXI me pareció:

1. Un entorno con poco interés que queda claramente revalorizado por el MAXXI (el Auditorio de RENZO PIANO está muy próximo, pero creo que es más autónomo, está menos integrado en la ciudad y la cualifica menos).

2. Un edificio interesante al exterior, muy por encima de la media.

3. Una primera imagen realmente impactante, sobresaliente, que se potencia con la presencia a la entrada de ese esqueleto gigante de Pinocho, la Calamita Cosmica de GINO DE DOMINICIS.


4. En una visión ya más reflexiva, una arquitectura quizá excesivamente formalista, rebuscada, con algún elemento que parece superfluo o efectista.

5. Unos acabados realmente trabajados y conseguidos (un hormigón visto de primera).

6. Unos juegos de líneas y tramas que tienen más sentido en plantas dibujadas que en edificios construidos (líneas de iluminación, asientos, juegos de bancadas y escalones, ligeros cambios de nivel, jardineras, caminos y recorridos señalados, graveras ...).

7. Un interior también impactante en una primera visión, lleno de escaleras y pasarelas sinuosas, negras e iluminadas, y paredes curvas de hormigón.

8. Un atrio de acceso que, visto con más calma, resulta ligeramente confuso, falto de un volumen espacial claro o rotundo.

9. Un festival de ángulos, catálogo de todos menos el recto ...

En cualquier caso, el MAXXI me pareció una pieza de arquitectura contemporánea de alto interés, que no desmerece nada la calidad de tantas otras piezas magníficas de arquitectura como tiene Roma: se inserta con rotundidad y personalidad en la línea evolutiva de los grandes edificios de la ciudad, la prolonga y la pone al día.


Con esta entrada, un tanto extraña, termino la serie sobre Roma: fueron unos días estupendos, y quedan muchísimas cosas interesantes de las que podríamos hablar. Pero aquí lo dejo, que no conviene abusar y está a punto de acabar el año de Roma: ya veremos qué nos trae 2011, o mejor, dónde nos lleva (¡algunos sitios ya se me están ocurriendo!).

Antes de cerrar, un aviso a navegantes, por si os interesa: hace un par de semanas descubrí una guía de Roma –TUTTA ROMA, se llama- que me ha gustado mucho (quizá será más propio sería decir que TUTTA ROMA descubrió selecciónARTE ...): realmente es una audio-guía, llena de acertadas explicaciones de la ciudad y sus monumentos, que se complementan con un libro de apoyo sencillo y bien trabajado. No es la clásica guía turística: dos o tres datos, una anecdotilla boba, una foto y a otra cosa. No. Tampoco es una guía para rapillos, esos que quieren ver Roma a toda velocidad, ni para simplones. Es –y reconozco que me sorprendió- más
culta que muchas de las guías que he visto: más técnica y más rica desde el punto de vista artístico y arquitectónico, sin ser por eso pedante ni cansada. Aunque yo no la utilicé allí –insisto en que la he conocido hace pocas semanas- sospecho que el sistema es un acierto: en lugar de ir leyendo la guía tradicional, te enganchas al mp3 y puedes ver a la vez que escuchas, como si un guía profesional te fuera contando Roma con todo lujo de detalles. En fin, que aquí dejo el enlace para esta interesante GUIA DE ROMA: no dejéis de echarle un vistazo. Y si queréis una opinión de experto, también podéis leer la entrada que dedicaron a TUTTA ROMA en EL GUISANTE VERDE PROJECT.