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martes, 13 de enero de 2015

LA TUMBA DE LAS LUCIÉRNAGAS, de ISAO TAKAHATA


Trabaja conmigo un auténtico enamorado de HAYAO MIYAZAKI. A mi también me gusta: ya hemos hablado de MIYAZAKI en seleccciónARTE, y de algunas de sus películas: TOTORO y PONYO


Comentando hace unos días con él EL VIENTO SE LEVANTA, me recomendó vivamente LA TUMBA DE LAS LUCIÉRNAGAS (火垂るの墓, HOTARU NO HAKA). No es de MIYAZAKI, sino de ISAO TAKAHATA, otro maestro del ESTUDIO GHIBLI


Te va a asombrar, me aseguró.

La he visto este fin de semana, y decir asombro es quedarse corto: me ha impactado. No es una película perfecta, la animación no es genial, los dibujos no son magistrales, pero el conjunto es impresionante. Desconcertante. Inesperado. Demoledor. Genial…


martes, 14 de septiembre de 2010

PONYO EN EL ACANTILADO, de HAYAO MIYAZAKI


No es fácil –ni seguramente posible- mantener siempre el nivel de obra maestra en todo lo que uno hace. Por eso no seré yo quien ahora, después de lo que dije al ver MI VECINO TOTORO, reniegue de MIYAZAKI. Pero, a la vez, reconozco que PONYO EN EL ACANTILADO me parece de menos calidad que TOTORO, y por supuesto mucho más floja que CHIHIRO.

PONYO EN EL ACANTILADO cuenta la amistad de Sosuki, un niño de cinco años, y Ponyo, una especie de pez con poderes realmente asombrosos que, cansada de vivir con su padre –un hechicero marino- se escapa de casa, conoce a Sosuki, y le entran unas ganas enormes de convertirse en humano, en una niña.

PONYO EN EL ACANTILADO tiene los elementos habituales de las películas del ESTUDIO GHIBLI, pero no están trabajados con la misma densidad que en otras ocasiones. Como siempre, el dibujo es sensacional (y muy “evidente”: en los fondos se ha buscado claramente que viéramos el trazo del lápiz de color, del pastel); los efectos gráficos son muy buenos (el agua o la luz en el agua); hay escenas de animación de primera (el mar persiguiendo el coche de Lisa y Sosuke mientras Ponyo corre sobre las olas); la imaginación resulta desbordante; algunos momentos son muy sugerentes (el cementerio de barcos me ha encantado, o el instante en que los dos niños, la mañana siguiente al tsunami, meten la cabeza en el agua); Ponyo y Sosuke están estupendamente caracterizados, en su mundo infantil todo es posible y no se asombran de nada; hay personaje malo que al final no es tan malo; hay máquinas ingeniosas (en esta ocasión submarinas en vez de voladoras); hay casa en posición elevada que permite vistas desde arriba; hay respeto por la naturaleza; hay “enjambre” de bichos que se mueven como una nube ... está todo lo que uno espera, lo que MIYAZAKI nos suele ofrecer. Eso sí, en dosis escasas, demasiado justas.

Aunque, en mi opinión, lo que falla en PONYO EN EL ACANTILADO por encima de todo es la historia, que además, en esta ocasión es mucho más infantil que la de cualquiera de las otras películas de MIYAZAKI que he visto (ojo, no digo que sea una cosa mala: simplemente constato un hecho). La relación entre los niños se entiende y está muy bien construida; la de Lisa y Koichi, los padres de Sosuke, más o menos (me llama la atención que Sosuke no les llame papá y mamá sino Lisa y Koichi: a lo mejor así se hace en Japón); pero la de los padres de Ponyo no está conseguida: es confusa, demasiado “ambiciosa”, y le falta desarrollo; se queda muy corta (nos faltan muchas piezas para encajar bien todo el rompecabezas) o demasiado larga (por excesivamente pretenciosa). Una lástima porque, en conjunto, PONYO EN EL ACANTILADO no resulta una obra redonda.





(He dejado el trailer en inglés no por esnobismo, sino porque es mejor –más completo- que el que he visto en castellano)

Tenía muchas ganas de ver PONYO EN EL ACANTILADO. La he visto, y no me arrepiento: no es genial, pero la evolución de cualquier artista tiene sus momentos, y la única forma de comprenderla –y comprenderle- es seguir su obra paso a paso.

lunes, 21 de junio de 2010

MI VECINO TOTORO, de HAYAO MIYAZAKI


No suelo dedicar entradas a películas ni al cine. Y que no lo haga no quiere decir que no me interese, que no vea cine, o que no lo considere un arte: me interesa, lo veo, y creo que muchas veces se consiguen auténticas obras de arte. Sin ir más lejos hoy cuelgo esta entrada porque he descubierto un artista, o mejor, porque me he rendido a un artista del que, en algún momento, he manifestado dudas. Me refiero a HAYAO MIYAZAKI.

Hace ya tiempo, comenté en selecciónARTE mi opinión sobre este japonés después de ver dos de sus películas: EL CASTILLO AMBULANTE y EL CASTILLO EN EL CIELO. Descubrí muchas cosas buenas y alguna no tan buena, y acababa entonces mi comentario diciendo que tendría que ver más cosas suyas para formarme una opinión. Lo hice. Vi LA PRINCESA MONONOKE y vi EL VIAJE DE CHIHIRO. MONONOKE no me entusiasmó, aunque tenía algunas cosas realmente conseguidas: los pequeños espíritus del bosque, por ejemplo, que uno necesariamente reconoce –como muchas otras cosas- en AVATAR (película en la que, en mi opinión, CAMERON ha mirado, por lo menos un poco, hacia MIYAZAKI). EL VIAJE DE CHIHIRO, en cambio, me gustó muchísimo, me pareció logradísima, una joya, digna merecedora del Oscar que consiguió en 2002 a la mejor película de animación. Pero volvía a encontrarme en un punto neutro respecto a MIYAZAKI: a veces le salen las cosas más que redondas, pero otras veces ...



Hace unos días, casi por casualidad, vi MI VECINO TOTORO. Y no me queda más remedio que reconocer que estamos ante un mago del cine. Y no digo sólo cine de animación. Digo cine porque es magistral cómo trabaja este hombre las historias y los personajes, no sólo los dibujos, que también. MI VECINO TOTORO se trata de una película infantil, pero eso no significa sólo para niños: es, me parece, cine del bueno. En TOTORO, Satsuki y Mei, las dos hermanas protagonistas, son geniales; Mei es una auténtica niña de cuatro o cinco años, de verdad, de carne y hueso como pocas; los secundarios son de premio; la fantasía y la poesía están constantemente presentes, igual que la ternura; la definición de Totoro y sus dos “pequeños totoros” es magistral, conseguida con una sencillez que no te lo crees; la relación de las personas con la naturaleza está planteada desde un respeto razonable y no desde la sobrevaloración simplona tan de moda; la historia, llena de fantasía, está controlada y no se le escapa; el dibujo es muy bueno, más sobrio y menos pasteloso –me ha parecido- que en otras películas suyas. Además, es Japón en estado puro, lo que ahora valoro mucho más que antes (quizá lo único que he visto poco japonés es el aspecto exterior –el interior está conseguidísimo- de la casa de la familia protagonista). Y las referencias a ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS, innegables: el gato-bus, o la caída por el agujero para llegar a la guarida de Totoro.

En fin, que me ha encantado. Además, me han dicho que PONYO EN EL ACANTILADO es todavía mejor (espero verla pronto) y acaban de estrenar NAUSICAÄ.

lunes, 6 de octubre de 2008

HAYAO MIYAZAKI


No había visto ninguna película de MIYAZAKI, a pesar de lo mucho que había oído hablar de él: como los comentarios eran tan dispares -unos rendidos a su favor y otros absolutamente en contra- no había puesto ningún empeño. Recientemente he tenido ocasión de ver dos, una casi por casualidad, y la otra ya buscada con toda intención: EL CASTILLO AMBULANTE y EL CASTILLO EN EL CIELO (desafortunadamente el título original es LAPUTA, que en castellano suena requetemal). Las dos cuentan historias similares, pero supongo que en otros títulos variarán los argumentos.

Por ahora no pasaré a ser un devoto del creador japonés, pero reconozco que tiene elementos que le hacen muy interesante: los personajes están francamente bien caracterizados (los buenos y amables son entrañables, y los malos que acaban siendo buenos también tiene su aquel); algunos paisajes y ambientes son increíbles, muy bien concebidos y dibujados (las vistas desde el cielo, siempre muy buenas); las máquinas y los ingenios voladores son geniales; la imaginación con la que se desarrollan los temas es desbordante (me ha fascinado la puerta que se abre en cuatro lugares completamente distintos con solo girar una rueda). Por otro lado, encuentro que en ocasiones los dibujos y los colores resultan cursis (tanto tono pastel es peligroso), y que las historias resultan confusas y largas ... Seguramente tendré que ver más para formar una opinión, pero en cualquier caso se trata de un grato descubrimiento.