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miércoles, 28 de diciembre de 2011

SE ACABA EL AÑO (DE PRAGA)

En este año que acaba han pasado un montón de cosas.

De las que han aparecido en selecciónARTE no sabría decir cuáles han sido las más interesantes: quizá la visita al MUSEO DE ESCULTURA DE VALLADOLID; quizá la posibilidad de ver en Madrid EL DESCENDIMIENTO DE CRISTO, de CARAVAGGIO; quizá la lectura de LAS UVAS DE LA IRA; quizá la exposición de ANTONIO LÓPEZ o los textos de CLAUDIO MAGRIS. No lo sé, la verdad …

Lo que sí tengo claro es que uno de los acontecimientos 2011 de los que personalmente guardo mejor recuerdo es de mis días veraniegos en PRAGA.


2011 ha sido EL AÑO DE PRAGA. Mucho he dicho ya sobre la ciudad, su belleza, sus obras de arte, sus parques, su interesantísima arquitectura (¡el cubismo checo!). Vi mucho, fotografié mucho, he hablado mucho de PRAGA, tanto que algunas personas se ríen de mí y comparan mis fotos mil veces enseñadas con las del viaje de novios de una pareja pelmaza. Y precisamente dando la lata con el tema, varios me han asegurado que cuando de verdad hay que ver PRAGA es en Navidad: entonces sí que está radiante. Bien, pues por pura casualidad hace un par de semanas me llegó una de esas presentaciones de PowerPoint que circulan indiscriminadamente por la red con una fotos espectaculares (quizá alguno la hayáis recibido también). La mayoría de los correos de ese estilo que recibo los borro sin más, sin abrir siquiera; pero en este caso el remitente me aseguraba que disfrutaría, y le hice caso: eché un vistazo, y valió la pena. Así que, con el permiso supuesto del fotógrafo (no tengo ni idea de quién puede ser), aquí os las dejo: una forma estupenda de acabar un año, EL AÑO DE PRAGA, y de empezar a soñar en los destinos del próximo …

¡FELIZ 2012!

lunes, 14 de noviembre de 2011

EL RESTAURANTE PRAHA de la EXPO ’58, en el PARQUE LETNÁ de PRAGA

Algunas de las zonas más representativas de PRAGA, y especialmente HRADČANY, se cierran por el norte con una interesante cadena de parques. El visitante/turista puede caminarlos uno detrás de otro, y el resultado es de lo más gratificante. Primero un bosque de magníficos árboles que arranca junto a la calle del Nuevo Mundo, NOVÝ SVĚT, (donde vivió TYCHO BRAHE), muy cerca del interesante santuario de LORETO, LORETA, y del Monasterio CAPUCHINO, KAPUCÍNSKÝ KLÁŠTER, de una sobriedad bellísima; comenzamos a bajar y bajar y bajar para recorrer un camino trazado al fondo de dos enormes laderas tapizadas de vegetación, el Foso de los Ciervos, JELENÍ PŘIKOP. Atravesando un singular pasadizo de ladrillo y cambiando de cota (tenemos que subir una larga cuesta para alcanzar casi la misma altura que el CASTILLO DE PRAGA), llegamos hasta los Jardines Reales, KRÁLOVSKÁ ZAHRADA. Aquí cambia el paisaje: dejamos el bosque y pasamos al jardín, un jardín bastante francés, naturaleza domesticada. Las sensacionales vistas de la cara norte del PRAŽSKÝ HRAD y de la KATEDRÁLA SV. VÍTA nos acompañan mientras contemplamos la antigua ORANGERIE (esgrafiado elegantísimo), la nueva ORANGERIE (arquitectura high-tech) hasta acabar en el BELVEDERE (barroco italiano en PRAGA); toda esta cornisa está resuelta con un inteligente juego de planos, terrazas y caminos. Volvemos a perder cota y bajamos al Parque CHOTKOVY, CHOTKOVY SADY, elemento de transición que nos lleva, puente mediante, hasta el enorme Parque LETNÁ, LENESTKÉ SADY, que es donde quería traer hoy a los lectores de selecciónARTE.Y quería llegar hasta el Parque LETNÁ porque precisamente en el extremo opuesto al punto por el que hemos entrado se encuentra un edificio singular, el RESTAURANTE PRAHA EXPO ‘58, orgullo de la arquitectura contemporánea checa. El recorrido de una punta a otra del parque es un paseo gratísimo, que nos permite ver de cerca el METRÓNOMO: un trasto que ocupa el emplazamiento de la gigantesca estatua de STALIN que presidió PRAGA desde 1955 hasta 1962; un artilugio con poco interés, pero con unas vistas sobre la ciudad que quitan el hipo.El RESTAURANTE PRAHA se construyó como parte del Pabellón de Checoslovaquia en la Exposición de Bruselas de 1958 (sí, la del ATOMIUM, en mi opinión otro trasto de interés relativo). Sus arquitectos, FRANTIŠEK CUBR, JOSEF HRUBÝ y ZDENĚK POKORNÝ, recibieron por ambos edificios el Grand Prix de la Exposición, y una vez desmontados fueron reedificados en PRAGA: el Pabellón Principal –del que, si no me equivoco, hoy no queda nada- en el Recinto Ferial del Parque STROMOVOKA, y el RESTAURANTE en uno de los extremos del Parque LENTÁ. Entre 1960 y 1990 se siguió utilizando como restaurante, pero su éxito debió ser relativo y su mantenimiento más que dudoso; para colmo de males, en 1991 ardió en un incendio, y su interior quedó completamente destruido. Hasta que en 2001, una empresa privada lo compró para instalar su sede, y lo restauró hasta dejarlo como nuevo. Hoy sólo se puede ver el exterior (al menos si uno no hace gestiones específicas, en cuyo caso quizá enseñen también el interior: yo no las hice …). Aquí dejo algunas fotos.

Por una maqueta del conjunto de los dos edificios que se puede ver en el VELETRŽNÍ PALAC, sospecho que en la restauración han dado la vuelta al edificio: me pareció que en su situación original el visitante accedía por la pieza cilíndrica de doble altura, donde era recibido en una pequeña plaza mitad abierta y mitad cerrada tanto en planta como en alzado, y la pieza trapezoidal era secundaria; hoy, en cambio, lo residual es la plaza de acceso (ocupada por un lucernario) y el espacio contenido en la pieza cilíndrica, y en cambio la fachada principal es la opuesta, la de la pieza de una sola altura: ahí está ahora el acceso a las oficinas …

El RESTAURANTE PRAHA EXPO ’58 no es, ciertamente, un edificio clave en la historia de la arquitectura contemporánea; tampoco es la primera ni la segunda ni la tercera visita que uno debe hace en PRAGA; y si uno regresa a casa sin visitarlo, se puede quedar tranquilo: no ha dejado de ver un must. Pero todo esto no quita que para el profesional (o para el interesado en estas cuestiones) sea un edificio de calidad, singular. Un edificio que tiene su hueco en la historia de la Republica Checa (conocer estas cosas, las propias del lugar, era uno de mis objetivos en PRAGA), y seguramente de más valor que otros edificios contemporáneos requetefotografiados (sí, estoy pensando en FRANK GHERY y su Edificio Danzante, TANČICÍ DUM).Como dato anecdótico que completa esta entrada de hoy, en el Parque LETNÁ también está reconstruido el Pabellón HANAVSKÝ: con aires neo-barrocos, estuvo presente en otra Exposición, la Nacional de 1891, y hoy es una agradable cafetería con espléndidas vistas sobre el río MOLDAVA.

lunes, 31 de octubre de 2011

CABECERA DE OCTUBRE DE 2011: ANTONÍN SLAVÍČEK Y LOS MUSEOS DE PRAGA

Durante el mes de octubre de 2011 la cabecera de selecciónARTE ha sido un detalle de BOSQUE DE ABEDULES, de ANTONÍN SLAVÍČEK. Óleo sobre lienzo pintado en 1897, mide 91 x 115 cm. y se encuentra en el VELETRŽNÍ PALÁC, una de las sedes de la GALERÍA NACIONAL en PRAGA.


Durante mi estancia en PRAGA visité algunos museos. No muchos, y con la idea clara de ver lo específico del sitio donde me encontraba: creo que ya he comentado en otra ocasión que me he perdido obras maestras que me hubiera encantado ver, pero cuando uno tiene poco tiempo hay que elegir, y yo elegí lo checo. Sinceramente, pienso que acerté.

Antes de referirme a los museos, un comentario previo. Normalmente cuando vamos a un museo o a una exposición, sabemos qué vamos a ver, o a quién: Paisajes Romanos, Francis Bacon, Antonio López … En la cabeza tenemos ya mucho contexto que, querámoslo o no, va a condicionar nuestra forma de mirar. En mis vistas praguenses esto no pasaba: no sabía qué habría en los museos, y no me sonaban apenas ninguno de los nombres de los artistas colgados en las paredes. He podido ver mucho sin condicionante previo, y eso es una maravilla. Además, casi todo lo que he visto me ha parecido muy interesante. CLAUDIO MAGRIS dice en EL INFINITO VIAJAR que quizá el mejor museo sería un almacén sin pretensiones, excepto la de dar la posibilidad a cualquiera de ir a ver qué le gusta en ese momento. Así a palo seco puede parecer una simpleza (no lo es), pero en cualquier caso refleja bien esa libertad a la que me refiero, libertad de mirar y de valorar sin pre-juicios, libertad de aplaudir o rechazar sin miedo a contradecir a los expertos o a la moda. En algún momento pensé dedicar una entrada de selecciónARTE a cada uno de los museos que visité. Finalmente he decidido no hacerlo, pero no me resisto al menos a citarlos: en ninguno de ellos están los grandes grandísimos del arte, pero uno –yo, desde luego- disfruta y aprende una barbaridad.



Ya he hablado en selecciónARTE del MUSEO DEL CUBISMO CHECO (MUZEUM ČHESKÉHO KUBISMU) en la CASA DE LA VIRGEN NEGRA (DŮM U ČERNÉ MATKY BOŽÍ): no hay que perdérselo.


Me resultó interesantísimo el PALÁC VELETRŽNÍ del que hablaba al principio (allí está la cabecera de este mes de octubre). Tanto el continente, un edificio racionalista de cierto interés, como el contenido, valen la pena: alberga unas colecciones fantásticas de arte moderno y contemporáneo (siglos XIX, XX y XXI), checo y europeo.



También vale clarísimamente la pena el MUSEO DE ARTE BOHEMIO DEL SIGLO XIX, instalado en el MONASTERIO DE SAN JORGE (KLÁŠTER SV. JIŘÍ), dentro del CASTILLO DE PRAGA. Además, dentro del CASTILLO se puede ver la GALERÍA DE PINTURAS DEL CASTILLO DE PRAGA, que –aunque cuenta con alguna obra notable- en mi opinión tiene mucho menos interés, el MUSEO DE LA HISTORIA DEL CASTILLO DE PRAGA, muy entretenido, y por supuesto la CATEDRAL DE SAN VITO, de la que quizá hablemos en otra ocasión.



Y, como no, el MUSEO de ALPHONSE MUCHA (MUCHOVĚ MUZEUM), un recorrido por la vida y la obra del gran ilustrador, diseñador y pintor Art Nouveau checo (en el que falta, por desgracia, la gran ÉPICA ESLAVA, que debe ser una obra de primera magnitud …).

martes, 11 de octubre de 2011

DOS LIBROS DE VIAJES: EL INFINITO VIAJAR, de CLAUDIO MAGRIS + IMÁGENES DE PRAGA, de JOHN BANVILLE

De manera habitual, cada libro que leo y me parece interesante tiene una entrada propia en selecciónARTE. En cambio, hoy comento dos libros, porque los he leído en paralelo –cosa que hago pocas veces: no suelo leer simultáneamente dos libros del mismo estilo y temática similar- y tienen algunas cosas en común, así que puede ser buena idea hablar de ellos a la vez.

Cuando comenté EL DANUBIO, ELENA me recomendó que leyera EL INFINITO VIAJAR: si me había gustado el primero pensó que también me gustaría el segundo (acertó); lo compré antes de irme a PRAGA, pero quedó encima de la mesa. Después cayó en mis manos EL MAR: ya dije que no conocía al autor, pero investigando vi que había escrito IMÁGENES DE PRAGA, y lo busqué hasta que me lo prestaron. Los dos me apetecían, así que los arranqué a la vez para ver cuál se imponía: la realidad es que ninguno se impuso, y han corrido en paralelo hasta el final.

El libro de MAGRIS me ha parecido mejor que el de BANVILLE, aunque los dos tienen interés, especialmente para los que nos gustan los libros de viajes. EL INFINITO VIAJAR es una recopilación de artículos publicados por MAGRIS en el CORRIERE DELLA SERA, ordenados geográficamente: recorre Europa desde Tielmes (sí, nuestro Tielmes, a dos pasos de Madrid) hasta Noruega, y al final añade unos capítulos dedicados al medio y lejano oriente; como en EL DANUBIO, allí por donde el autor pasa nos va contando del sitio, de las gentes que lo habitan, de su historia y de su cultura: no tienen tanta calidad como EL DANUBIO, pero tampoco se queda corto, resulta casi siempre interesante y enriquecedor.

IMÁGENES DE PRAGA nos cuenta los recuerdos que BANVILLE conserva de sus viajes a PRAGA, que son ya unos cuantos, y al hilo de esos viajes nos descubre la ciudad y sus personajes. Algunos son muy conocidos: el fotógrafo SUDEK, los emperadores CARLOS IV y RODOLFO II (¿le recordáis retratado como Vertumnus?), los astrónomos TYCHO BRAHE y KEPLER; otros, en cambio, son gente normal de PRAGA –muchas veces escritores o profesores entre los que BANVILLE se mueve- que han vivido (¿o debo decir sufrido?) los avatares más recientes de la historia de la ciudad.

¿Qué tienen en común los dos libros? Para empezar, lo más obvio: los dos son libros de viajes. Además, en los dos recorremos la ciudad de PRAGA, a la que MAGRIS dedica un par de capítulos. Y por si eso fuera poco (mucho no es, la verdad), BANVILLE nos cuenta un encuentro con MAGRIS, con quien coincide en una reunión en PRAGA y en la que el italiano presenta a EDUARD GOLDSTÜKER al irlandés. También hay otro aspecto que me ha llevado a relacionar los dos textos, pero no es una similitud, sino una diferencia: en un caso comparto las ideas –al menos casi todas las ideas- del autor, y en cambio en el otro no coincido nada –o casi nada- con sus opiniones. Me ha interesado mucho lo que cuentan los dos, me parecen apasionantes el propio viaje, la historia o la cultura que van saliendo al paso, pero cuando buscan una interpretación que explique los sucesos, la cosa cambia. MAGRIS es sutil, sus opiniones son matizadas, muchas veces resultan sugerentes, y aunque a veces el lector no está de acuerdo con lo que lee, suele encontrar margen para pensar. En cambio, BANVILLE cae en el tópico con mucha frecuencia, repitiendo ideas manidas y en mi opinión rancias, estereotipadas; pretende ser cáustico y resulta vulgar. Además, hay en el texto (indudablemente bien escrito) un excesivo compadreo en el tono, que acaba siendo, en mi opinión, poco apropiado. Una lástima, porque siendo un libro interesante, IMÁGENES DE PRAGA no me ha parecido ni mucho menos redondo (EL INFINITO VIAJAR tampoco lo es, pero le saca muchos cuerpos de ventaja …).

martes, 4 de octubre de 2011

LA VILLA MÜLLER, de ADOLF LOOS, ARQUITECTO, en PRAGA

Ya he comentado en selecciónARTE que uno de mis objetivos en PRAGA era visitar la VILLA MÜLLER, un edificio emblemático del arquitecto ADOLF LOOS.

Hay muchas y buenas biografías de ADOLF LOOS disponibles, así no me voy a alargar copiándolas aquí (el retrato de arriba es de OSKAR KOKOSCHKA, pintado en 1909). En cualquier caso, para situar el edificio dentro la producción del arquitecto interesa saber que LOOS nació en Brno 1870 y murió en Viena en 1933, y que proyectó y construyó la VILLA MÜLLER entre 1928 y 1930: es, por lo tanto, una obra de plena madurez.

Arquitecto contemporáneo previo al movimiento moderno, no podemos identificar a LOOS con el racionalismo, aunque en algunos aspectos pueda parecer que sí. Es verdad que la imagen exterior de sus edificios se asemeja a la de los racionalistas, pero ni siquiera esa imagen Loosiana responde del todo a las ideas racionalistas. Si hubiera que definir en tres pinceladas la arquitectura de LOOS, habría que hablar de ORNAMENTO Y DELITO; de RAUMPLAN; y de vida hacia el interior del edificio: abomina de la decoración superflua; defiende que lo importante son los espacios, señalando que la singularidad de cada local –su uso, su importancia- se debe refleja en su volumen (utilizando sus propias palabras, “Mi arquitectura no es concebida por los dibujos, sino por los espacios. No dibujo plantas, fachadas o secciones: para mí, la planta baja o el primer piso, no existen. Sólo hay espacios continuos interconectados, habitaciones, salones, terrazas ... Cada espacio necesita una altura diferente. Estos espacios están conectados de manera que el ascenso y descenso no sólo son imperceptibles, sino que al mismo tiempo resultan funcionales.”); y se empeña en conseguir espacios interiores de gran calidad ambiental frente a unos exteriores sobrios y funcionales.


La VILLA MÜLLER ejemplifica a la perfección estos planteamientos. El exterior está concebido como un volumen paralepipédico muy sencillo, blanco, que contrasta notablemente con los edificios de su entorno (la VILLA está situada en STŘEŠOVICE, un barrio residencial por encima de HRADČANY al noroeste de PRAGA lleno de casitas fin & principio de siglo); únicamente llaman la atención los huecos de las ventanas, tanto por su falta de orden como por su carpintería pintada de color amarillo. En el interior nos sorprenden los espacios, cada uno con su tamaño preciso: un estrecho pasillo de entrada en color aguamarina nos lleva al vestíbulo de acceso, pequeño y bajo, y desde aquí –subiendo por una corta escalera- accedemos al gran salón, con su impresionante doble altura, sus vistas, sus imponentes materiales (incluso su singular mobiliario, hoy discutible …). Y desde el salón pasamos –o mejor, subimos de nuevo- al comedor que se vuelca sobre el salón, al boudoir de la señora MÜLLER, al despacho del señor MÜLLER, a su dormitorio o al de los niños, al cuarto chino y a la terraza. Son espacios que se van encadenando mediante cambios de alturas y se van relacionando mediante huecos que se abren de unos a otros (hay que reconocer que es un poco el festival del peldaño: para gente mayor no queda más remedio que utilizar ascensor, aparato instalado desde el principio en la VILLA, por supuesto …). No se trata, de todas maneras, de espacios realmente continuos que fluyen de unos a otros: el visitante –el visitante un poco experto- descubre enseguida que no estamos ante una obra realizada con los parámetros de LE CORBUSIER, ni mucho menos de MIES VAN DER ROHE (estoy pensando en el PABELLÓN DE BARCELONA, porque por desgracia no pude visitar la VILLA TUGENDHAT, en Brno: está cerrada por obras hasta primavera del año que viene). En LOOS, cada local es claramente distinto del anterior y del siguiente, tiene unos límites perfectamente definidos: se relacionan pero no se confunden, ni mucho menos se funden.


Y, por fin, el tratamiento de los interiores, exquisito: los propios materiales, cuidados hasta el extremo, dan calidad y calidez a la vivienda; maderas y mármoles se combinan con mobiliario y tapicerías para conseguir ambientes ricos o acogedores, representativos o domésticos, familiares o de trabajo.

La historia del edificio es ajetreada, paralela a la del país: sin entrar en detalles, baste decir que después del ‘48 en ella vivieron varias familias, a partir del ’51 -año en el que la VILLA es declarada Monumento Cultural de la Republica Checoslovaca- fue utilizada por como archivo del Comité Central del Partido Comunista Checoslovaco, y en 1995 pasó a formar parte del Mueso Municipal de Praga, que se encargó de restaurarla con gran fidelidad al proyecto de LOOS.

Respecto a mi visita, diré que para visitar la VILLA MÜLLER antes hay que concertarla por e-mail o por teléfono. Yo envíe un correo nada más llegar a PRAGA, y me contestaron enseguida diciendo que en la fecha que yo proponía no era posible el tour en inglés (en checo ni se me ocurriría intentarlo); así que pedí a un amigo checo que llamara para intentar aclarar el asunto: me propusieron hacer la visita esa misma tarde, y acepté (más vale pájaro en mano ...). Como ninguno de mis colegas de viaje estaba animado a ver la VILLA MÜLLER (luego se arrepintieron, claro), salí hacia allá a primera hora de la tarde y llegué con unos minutos de adelanto; la puerta estaba rigurosamente cerrada y tuve que llamar a un telefonillo para entrar, un caballero de seguridad salió hasta la calle para hacerme pasar, y después de pagar 400 coronas (más o menos 20 €, la visita más cara que hice en PRAGA), me pidieron que esperara en el vestíbulo. Supuse que llegaría enseguida el resto del grupo, pero sólo apareció una simpática guía que me anunció que yo era el grupo (como FEZZIK es la Brigada Brutal) y comenzamos a recorrer los dos solos la VILLA de una punta a otra. Extraño, pero a la vez maravilloso: una experta dispuesta a explicarme todo aquello, contestando las mil preguntas que se me ocurrían, y enseñándome con detalle cada rincón de la casa y del jardín. Una hora estuvimos allí, 400 coronas estupendamente invertidas. Eso sí, una vez que atravesé la puerta de la calle no pude sacar una sola fotografía: pregunté en caja nada más entrar, y me dijeron que para hacerlo debía pagar 10.000 coronas (400 € aproximadamente): como hablábamos en inglés, pensé que había entendido mal, y repregunté; la mujer me señaló un rótulo, donde efectivamente decía que para hacer fotos dentro del edificio había que pagar 10.000 coronas (y sólo 4.000 para hacerlo en el jardín), y añadió que podía comprar postales o un libro ... Cuando ahora lo pienso vuelvo a suponer un mal entendido, por absurdo. Me parece una decisión realmente inapropiada, en mi opinión una forma equivocadísima de ganar dinero que sólo consigue dejar al visitante –no muy abundante, normalmente experto, y que ya ha desembolsado una cantidad notable para entrar- con mal sabor de boca. Lógicamente, las fotos de interiores que acompañan esta entrada no las he sacado yo (están escaneadas del folleto que me entregaron junto con la entrada), y me parece que dicen poco de la VILLA MÜLLER. Las del exterior están hechas desde la calle (y con malísima suerte, por cierto: no sé por qué misteriosa razón muchas de las que hice esa tarde están ligeramente desenfocadas).


A pesar de estas extrañas decisiones de sus gestores, la VILLA MÜLLER es un edificio magnífico, que recomiendo a cualquiera que tenga interés por la arquitectura: en su sitio web se puede investigar más, y concertar la visita.

Hay en PRAGA otra villa de ADOLF LOOS, la VILLA WINTERNITZ. No es visitable, pero me acerqué a verla al menos por fuera. Está en SMÍCHOF, al sur-oeste de la ciudad, en la calle Na Cihlářce, 10 (anoto la dirección por si alguno está interesado en llegar: la que yo llevaba desde Madrid estaba ligeramente equivocada, con una errata en el nombre de la calle que la hacía irreconocible, así que tuve que hacer cierto ejercicio de búsqueda en el callejero hasta dar con ella).

viernes, 9 de septiembre de 2011

PRAGA y la ARQUITECTURA CUBISTA CHECA: EL RESTO DE LA CIUDAD

Para seguir algún criterio en nuestro recorrido por los edificios cubistas de PRAGA, hoy subiremos desde VYSĚHRAD hacia el norte de la ciudad.
En la Ciudad Nueva, NOVÉ MĚSTO, encontramos el EDIFICIO DIAMANT, de EMIL KRÁLÍČEK y MATĚJ BLECHA, construido en 1912 y situado en la calle Spálená, 4. [+ fotografías]
A su lado –físicamente pegados- está un singular arco cubista que acoge una imagen del omnipresente San Juan Nepomuceno.
También en NOVÉ MĚSTO, junto a la Plaza de Wenceslao (VÁCLAVSKĚ NÁMĚSTÍ) hay otro elemento singular: una farola cubista, obra de los mismos EMIL KRÁLÍČEK y MATĚJ BLECHA, de 1912 (JOHN BANVILLE, en su libro IMÁGENES DE PRAGA que estoy leyendo ahora mismo, atribuye esta obra a VLATISLAV HOFMAN: me fío más del otro dato, pero nunca se sabe). Está en un rincón de JUNGMANNOVO NÁMĚSTÍ, muy cerca de la CERVECERÍA U-PINKASÚ, sobradamente conocida y en la que vale la pena hacer una parada técnica: el patio junto a SANTA MARÍA DE LAS NIEVES (PANNY MARIE SNĚŽNÉ) es agradable y singular. [+ fotografías]
En la Ciudad Vieja, STARÉ MĚSTO, está el EDIFICIO DE LA VIRGEN NEGRA (DŮM U ČERNÉ MATKY BOŽÍ). Obra de JOSEF GOČÁR se construyó entre 1911 y 1912 destinado a almacenes, tiendas y despachos: para muchos –yo no lo veo del todo así- es el ejemplo más conseguido del cubismo checo. Se sitúa en la calle Ovocný trh 19, con vuelta a la calle Celetna, muy cerca de la TORRE DE LA PÓLVORA, y hoy alberga el MUSEO DEL CUBISMO CHECO, imprescindible para cualquiera que esté interesado en el tema. La tienda de la planta baja tiene –además de los artículos propios de la tienda del Museo- información sobre arquitectura moderna y contemporánea de PRAGA. En la planta primera está el GRAND CAFE ORIENT, diseñado también por GOČÁR y que ha sido reconstruido hasta recuperar su aspecto cubista original (vale la pena fijarse en los detalles, desde las lámparas hasta los percheros). También tiene interés la escalera en forma de herradura, con su barandilla cubista. [+ fotografías]
En el Barrio Judío, JOSEFOV, podemos ver el EDIFICIO DE VIVIENDAS PARA LA COOPERATIVA PARA LA CONSTRUCCIÓN DE VIVIENDAS PARA PROFESORES, de OTAKAR NOVOTNÝ, construido entre 1917 y 1919. Está en la calle Elišky Krásnohorské, 10, con vuelta a la calle Bilkova, y es precisamente el primer edificio cubista que descubrí en PRAGA. [+ fotografías]
En MALÁ STRANA (sé que aquí mi recorrido urbano da un paso hacia el sur respecto a JOSEFOV) hay un edificio cubista en la calle Karmelitská, 26, muy cerca de la IGLESIA DE SAN NICOLÁS (SVATĚHO MIKULÁŠE) y de SANTA MARÍA DE LA VICTORIA (PANNY MARIE VÍTĚZNÉ), donde está el famoso NIÑO JESÚS DE PRAGA. Desconozco quién es su autor y el año de su construcción. [+ fotografías]
Por fin, en HRADČANY, en la calle Tichonova, 4 y 6, junto a los jardines del Castillo, hay dos VIVIENDAS UNIFAMILIARES GEMELAS, de JOSEF GOČÁR, proyectadas en 1911 y construidas entre 1912 y 1913. Me hicieron gracia las gárgolas cubistas de uno de estos edificios (el que está pintado en color rosa), y también parecen cubistas las rejas de algunas vallas, puertas y ventanas (no sé si serán originales …). [+ fotografías]

Sé que hay más ejemplos cubistas en PRAGA, y me consta que también los hay en otras ciudades checas que no he tenido ocasión de visitar: estos son los que yo he visto. Acabo aquí mi comentario sobre la ARQUITECTURA CUBISTA CHECA, un fenómeno singular y sin duda muy interesante, sobre el que procuraré seguir investigando.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

PRAGA y la ARQUITECTURA CUBISTA CHECA: VYSĚHRAD

En esta entrada y en la siguiente quiero enseñar algunos ejemplos de ARQUITECTURA CUBISTA. En otro contexto más técnico se podrían analizar uno por uno, estudiando cómo se ajustan a las características generales que definen el cubismo arquitectónico checo, y cuáles son sus singularidades propias. En selecciónARTE me limitaré a presentar algunas imágenes, que ilustren y justifiquen todo lo dicho en la entrada anterior.

En cada una de las principales zonas de PRAGA localicé edificios cubistas, aunque con distinta densidad. El lugar donde he encontrado más ejemplos es VYSĚHRAD, un barrio situado al sur de NOVÉ MĚSTO presidido por el gran parque de VYSĚHRAD: la leyenda dice que aquí estuvo el palacio donde la Princesa LIBUŠE vaticinó el brillante porvenir de PRAGA, y actualmente dentro del parque están la ROTONDA DE SAN MARÍN (ROTUNDA SVATÉHO MARTINA), la IGLESIA DE SAN PEDRO Y SAN PABLO (KOSTEL SVATÉHO PETRA A PAVLA) y el CEMENTERIO NACIONAL (VYSĚHRADSKÝ HŘBITOV). Por eso, hoy presentaré los edificios de VYSĚHRAD, y en la próxima entrada los del resto de la ciudad. Señalaré, si lo conozcos, el nombre del arquitecto autor del proyecto y la fecha de construcción su dirección, y la dirección para quien quiera verlos in situ.
VILLA KOVAŘOVIČ. JOSEF CHOCHOL. 1911-1912. Calle Libušina, 3. VYSĚHRAD. Es interesante señalar que también el jardín de la parte trasera de la villa pretende ser cubista.[+ fotografías]CONJUNTO DE VIVIENDAS JUNTO AL MOLDAVA. JOSEF CHOCHOL. 1912-1913. Rašínovo Nábřezi, 6-10. VYSĚHRAD. [+ fotografías]
EDIFICIO DE VIVIENDAS PARA ALQUILER. JOSEF CHOCHOL. 1913. Calle Neklanova, 30. VYSĚHRAD. En mi opinión es el más cubista de los edificios cubistas que he visto en PRAGA. [+ fotografías]
EDIFICIO DE VIVIENDAS. Calle Vratislavova, 20. VYSĚHRAD. Desconozco el autor del proyecto y la fecha de ejecución. [+ fotografías]

lunes, 5 de septiembre de 2011

PRAGA y la ARQUITECTURA CUBISTA CHECA


En PRAGA he tenido ocasión de conocer en directo dos aspectos realmente interesantes de la arquitectura del siglo XX. Uno es sobradamente conocido, y era uno de mis objetivos ya antes de comenzar el viaje: la VILLA MÜLLER, de la que me propongo decir algo en selecciónARTE más adelante. El otro ha sido un auténtico descubrimiento para mí: la ARQUITECTURA CUBISTA CHECA.

Repasando una guía de PRAGA para preparar mi estancia en la ciudad, comprobé que se señalaba como punto de interés un edificio al que se hacía referencia como casas cubistas, y el texto iba acompañado de una fotografía que no identifiqué de ninguna manera con el cubismo. Yo no recordaba haber oído hablar de cubismo en arquitectura (aquí demuestro una enorme laguna en mi conocimiento de la historia de la arquitectura, lo sé), y al repasar mentalmente las nociones de cubismo en pintura y escultura no me resultaba fácil imaginar una ARQUITECTURA CUBISTA, pero la verdad es que lo de las casas cubistas se me quedó en la cabeza. Ya en PRAGA, paseando por JOSEFOV (el Barrio Judío), entre tantísimo art Nouveau, vi la fachada que la guía citaba como casas cubistas: aquello era, como mucho, déco, pero de ninguna manera cubista. De repente, a dos pasos de allí, surgió otro edificio que me llamó la atención: me acerqué a verlo, me intrigó, y enganché: era, efectivamente, una casa cubista, y ahí comenzó mi interés por la ARQUITECTURA CUBISTA CHECA y la búsqueda de información y de obra construida. La web es siempre eficaz, y aunque no me dio muchas pistas sobre la base teórica del cubismo en arquitectura, sí me ayudó a localizar unos cuantos edificios: dediqué un par de tardes completas a buscarlos, analizarlos, tratar de entenderlos, fotografiarlos … Además visité el MUSEO DEL CUBISMO CHECO (MUZEUM ČHESKÉHO KUBISMU) en la CASA DE LA VIRGEN NEGRA (DŮM U ČERNÉ MATKY BOŽÍ), que forma parte de la GALERÍA NACIONAL en PRAGA.





Para tratar de explicar en qué consiste –o mejor, qué pienso que es- la ARQUITECTURA CUBISTA CHECA será útil recordar qué es el cubismo, aún sin entrar en grandes profundidades (escribo sin recurrir a fuentes, únicamente con el material que tengo en la cabeza, y por supuesto sin entrar en grandes profundidades): entiendo el cubismo –la pintura cubista, realmente- como una vanguardia que para representar la realidad la analiza desde distintos puntos de vista y la descompone en formas geométricas y volúmenes sencillos y expresivos. Esas formas se representan después sobre el lienzo con una gran libertad, ordenadas y superpuestas como el artista considera que muestran la realidad completa, con sus tres dimensiones simultáneamente, sin ceñirse a la visión parcial que el observador podría tener desde un único punto de vista (la perspectiva clásica a la que estamos acostumbrados desde el renacimiento).
Si se intenta transponer este concepto de cubismo a la arquitectura, con toda su radicalidad, no resulta sencillo. Considero que no es posible, por muchos motivos, aplicar esos mismos principios a una materia que, además de su vertiente artística, tiene un alto contenido técnico y que necesariamente busca la eficiencia y la utilidad. Muchas consideraciones lo impiden: basta pensar en la Arquitectura como disciplina finalizada en la que cada edificio debe responder a un uso concreto, en la que cada edificio debe servir para lo que se proyecta y construye; en la necesidad en Arquitectura de una idea generadora del proyecto; en la Arquitectura como realidad ordenada; en la Arquitectura como realidad construida; en la Arquitectura como realidad duradera; en la Arquitectura como realidad económica. En cambio, si sólo se trasladan los resultados plásticos de esos principios (la imagen que se obtiene a partir de ellos, quiero decir), la cosa cambia: cuando simplemente se busca conseguir que el aspecto de un edifico guarde relación con el aspecto de un cuadro cubista, al arquitecto le basta analizar las obras representativas del estilo en cuestión, identificar sus elementos más significativos y pensar cómo y dónde se pueden incorporar al proyecto. Alguno puede entender que este razonamiento reduce notablemente la densidad conceptual de la ARQUITECTURA CUBISTA. Así es, y no me parece grave: es razonable pensar que no todos los movimiento tienen el mismo calado y que sólo algunos suponen avances gigantes de alcance universal, pero aún así cada uno aporta algo a la historia del arte y manifiesta el afán creativo del artista; el hecho de que la ARQUITECTURA CUBISTA no salga de la Republica Checa ni tenga proyección internacional nos da una pista más del tipo de movimiento ante el que nos encontramos.

Sea de una manera o de otra, nos encontremos ante un fenómeno artístico radical o puramente formal, no cabe duda de que durante el principio del siglo XX existe en Chequia un estilo arquitectónico singular, propio, que en cuanto uno afina el ojo y está mínimamente atento es claramente identificable. Teniendo en cuenta todo lo visto en PRAGA he tratado de sintetizar las características de la ARQUITECTURA CUBISTA CHECA, que se puede definir por los siguientes rasgos:

1. La ARQUITECTURA CUBISTA es un fenómeno epidérmico, que se manifiesta en la composición formal de algunos elementos arquitectónicos, fundamentalmente las fachadas, pero que no repercute en el concepto básico de la obra de arquitectura: ni en la idea o ideas que generan el proyecto en su conjunto, ni en la forma de desarrollarlo. El cubismo en arquitectura no genera conceptos ni soluciones espaciales, ni funcionales, ni constructivas, ni define circulaciones: únicamente se refleja en la parte más periférica de la arquitectura, en la piel y en los detalles.

2. La ARQUITECTURA CUBISTA busca, como hace también la pintura cubista, la tercera dimensión en el plano, mediante una constante fragmentación de los elementos que componen la fachada.

3. Es precisamente esa fragmentación el ornato que tiene la obra arquitectónica: la decoración no se consigue a base de elementos superpuestos, pegados a la fachada, sino que es el propio concepto que genera la fachada el que le confiere su ornamentación (y por tanto su belleza). Sin duda es fácil ver aquí una referencia a ADOLF LOOS y su ORNAMENTO Y DELITO. Los arquitectos cubistas checos eliminan la decoración artificial superpuesta (de la que toda la ciudad de PRAGA está llena), y dejan que la propia idea generadora de la fachada sea la que la decore. No existe ornamento añadido: existe una idea que configura una forma.

4. Esa fragmentación y ese juego de planos que se doblan y se pliegan, que se multiplican sobre si mismos como fuelles o abanicos, logra una dinamización importante de la piel arquitectónica: así, las fachadas, los huecos, las cornisas, están en constante movimiento. A este respecto, también sería interesante estudiar la relación cubismo-futurismo.

5. La sencillez, limpieza de lo postizo y desornamentación que persigue la ARQUITECTURA CUBISTA encuentra su inspiración en las formas puras de la naturaleza, en los cristales minerales. Esto se manifiesta en volúmenes llenos de ángulos que se repiten de manera simétrica, en frecuentes piezas triangulares, en planos o líneas que se escalonan de manera gradual y ordenada. En formas diamantinas, facetadas, talladas en múltiples planos.

6. Las obras cubistas no escapan con facilidad de la simetría, en lógica consonancia con su modelo natural, el cristal mineral, también simétrico.

7. Por el mismo motivo (el cristal mineral como modelo), las obras cubistas tienen una fuerte tendencia a la geometrización.

8. Las obras cubistas adquieren una alta carga plástica y, dentro de su simplicidad, gran riqueza formal.
Para acabar estas consideraciones hay que señalar que los principales arquitectos cubistas son PAVEL JANÁK, OTAKAV NOVOTNÝ, JOSEF GOČÁR, JOSEF CHOCHOL y MATĚJ BLECHA, que realizan sus proyectos entre 1910 y 1920. Y que, como pasa tantas veces, estas ideas también se acaban reflejando en mobiliario y objetos cotidianos: tanto en el MUSEO DEL CUBISMO CHECO como en la colección de los siglos XIX y XX de la GALERÍA NACIONAL (en el VELETRŽNÍ PALÁC) se pueden ver ejemplos interesantes (sospecho que también los habrá en el MUSEO DE ARTES DECORATIVAS, pero no lo visité).

Reconozco que la ARQUITECTURA CUBISTA CHECA me ha resultado un tema apasionante. Reconozco que he intentado documentarme buscando información sobre la ARQUITECTURA CUBISTA y, aunque pueda parecer muy presuntuoso, casi todo lo que he encontrado me ha parecido muy flojo, incluso bastante desenfocado: las ideas que apunto son, para bien o para mal, de cosecha propia. Entiendo que tal vez se trate de un tema demasiado técnico, que quizá no interesará a muchos –supongo que no habrán llegado hasta aquí- y puede resultar pesado a algunos. También reconozco que esta entrada puede estar poco contrastada y poco pulida: no he escrito –aunque me gustaría poder hacerlo- un artículo para revista especializada. Pienso que el tema se merecería un estudio más académico y no la pobre entrada de un blog, pero como por desgracia no creo que la vida me dé para hacer ese estudio, dejo aquí constancia de las conclusiones a las que he llegado después de mi estancia en PRAGA: sé que contraviene las normas más elementales que debe seguir cualquier bloggero en cuanto a longitud de un texto, pero no me importa nada; es más, no he dicho todo lo que quería, así que, como ya hice en otras ocasiones en las que el texto acabó siendo muy largo, he dividido la entrada en varias (tres, concretamente), que iré publicando a lo largo de esta semana: hoy la teoría, y a lo largo de la semana dos entradas más –fundamentalmente de fotografías- con algunos ejemplos.