jueves, 25 de agosto de 2011

EL MAR, de JOHN BANVILLE




Esta novela llegó a mis manos de una forma un tanto rocambolesca –y larga de explicar: os la ahorro- y no sabía qué me iba a encontrar; además, tampoco conocía a BANVILLE. Investigué un poco, y las opiniones que encontré eran muy buenas, pero poco razonadas. Así que empecé a leer, no con prevención pero sí con inseguridad: ¿qué voy a encontrar en EL MAR? ¿Llegaré al final? He llegado, y además EL MAR me ha parecido una novela notable: no es, en mi opinión, el no-va-más, pero vale sobradamente la pena.

El protagonista de EL MAR, Max Morden, está intentando recuperarse de la reciente muerte de su esposa, Anna. Para lograrlo se ha instalado en Los Cedros, una casa de huéspedes en Ballyless, el pueblo donde pasó algunos verano durante su infancia. Allí comienza a recordar –y a contarnos- sucesos de entonces, que se van mezclando con su situación de ahora: la amistad adolescente, el despertar del amor, la muerte.

Precisamente lo que tiene que ver con ese amor primero es lo que me ha parecido más trillado, más conocido, requetescrito … pero el resto de la historia es estupenda. La estructura de la novela está muy muy trabajada, yendo y viniendo en el tiempo como van y vienen las mareas en el mar. La narración avanza en dos planos, o tres incluso: por un lado los veranos de la infancia, por otro el año que transcurre desde el diagnóstico de la enfermedad de Anna hasta su muerte, y en tercer lugar la actual vida en Ballyless; los tres momentos se mezclan constantemente, con un resultado brillante (la contraportada de EL MAR califica la novela de meándrica: me parece una palabra fea como ella sola, pero la idea desde luego es acertada). Los personajes están muy bien definidos: el matrimonio Grace; Chloe, Myles y Rose; el coronel. Como detalle menor, pero que me ha gustado, las referencias la mundo de la pintura son abundantes (Max es un experto en arte que trabaja sobre la obra de Bonnard).

Y, sobre todo, JOHN BANVILLE escribe estupendamente: leer EL MAR es una delicia.

jueves, 18 de agosto de 2011

EL DESCENDIMIENTO, de CARAVAGGIO, en el MUSEO DEL PRADO

Con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud –esta mañana ha llegado Benedicto XVI a Madrid- el MUSEO DEL PRADO ha traído, y/o los MUSEOS VATICANOS han prestado, EL DESCENDIMIENTO, de CARAVAGGIO (que, por cierto, yo siempre había llamado EL ENTIERRO DE CRISTO o EL SANTO ENTIERRO; en realidad la escena representa el paso siguiente al momento en el que desclavan a Cristo de la cruz, que sí sería el descendimiento, y lo que vemos es cómo está siendo depositado en el sepulcro, con prisas y sin demasiada ceremonia). Ya comenté que ésta era una de las obras de MICHELANGELO MERISI que me quedé sin ver cuando estuve el verano pasado en Roma, así que hace unos días me acerqué al PRADO.

¡QUÉ CUADRO! (así, con mayúsculas).

EL DESCENDIMIENTO (óleo sobre lienzo, 306 x 214 cm. 1602-1604. Museos Vaticanos, Ciudad del Vaticano) es impresionante: qué fuerza, qué perfección técnica, qué composición, qué luz, qué rotundidad … incluso qué tamaño. Todo lo que yo pueda explicar aquí se quedaría cortísimo, así que me limito a aconsejar que nadie se pierda la oportunidad de verlo. Está en Madrid hasta el 18 de septiembre.

EL DESCENDIMIENTO se incluye en esa interesante iniciativa llamada LA OBRA INVITADA, y también forma parte de LA PALABRA HECHA IMAGEN, un recorrido temático que ha preparado el Museo como parte de las actividades culturales que se organizan en Madrid con motivo de la JMJ. No realicé ese itinerario –no por falta de ganas, sino por falta de tiempo- y, aunque el cuadro de CARAVAGGIO es el único que no pertenece a los fondos del PRADO, creo que recorrerlo puede tener interés: grandes obras de la historia del arte explicadas desde el punto de vista religioso, precisamente el punto de vista con el que fueron concebidas. Tengo la publicación que ha preparado el Museo (un folleto de casi 100 páginas, sencillo y muy bien hecho, que explica las 14 obras), y me ha dado pena comprobar que los responsables de LA PALABRA HECHA IMAGEN –no sé si por motivos artísticos o catequéticos- no han incluido el genial CRISTO MUERTO, SOSTENIDO POR UN ÁNGEL, de ANTONELLO DA MESSINA, que como ya he dicho alguna vez en selecciónARTE es una de las obras del Museo a la que tengo más … cariño: una lástima, cierto, pero que se resuelve yendo a verla aunque no nos la recomiende el MNP ni la JMJ. Avisados quedáis.

También aproveché para ver la exposición temporal ROMA, NATURALEZA E IDEAL. PAISAJES 1600-1650. Muy interesante y muy completa, sin duda, pero la competencia era excesiva: en mi cabeza los paisajes han quedado eclipsados por CARAVAGGIO.

jueves, 11 de agosto de 2011

PRAGA, ¿DEMASIADO PHOTOSHOP?

PRAGA, ya lo he dicho, es una ciudad que deslumbra, una ciudad preciosa, pero a medida que uno la recorre y la vive (en la medida que es posible vivirla estando sólo unos días), nota que hay algo que no funciona del todo. Yo, al menos, es la sensación que he tenido.
Mi primera visión de PRAGA fue desde el CASTILLO (PRAŽSKÝ HRAD), la misma tarde que llegué: era última hora y apenas quedaba nadie por allí. Me fascinó, lo reconozco: construcciones imponentes, patios que controlan el espacio y crean entornos muy proporcionados, la Catedral de San Vito (SVATÉHO VÍTA) encajada entre edificios. Todo tranquilo y todo limpísimo. Y, como no, las vistas de la ciudad desde los dos extremos del Castillo al sol de poniente: cielo azul, el río, y PRAGA con luz dorada. Después las cosas siguieron en esa línea: MALÁ STRANA, la Ciudad Vieja, el Barrio Judío … el primer impacto es, sin duda, sensacional.

Pero en cuanto se pasa esa primera impresión uno empieza a sospechar que todo está demasiado bien, demasiado cuidado, demasiado bonito. No es malo, desde luego, que la ciudad esté cuidada, todo lo contrario; pero en mi caso fue creciendo la sensación de estar en un escenario, una sensación de cosa falsa, de postal con exceso de photoshop. Después de unos cuantos días en PRAGA lo que me venía con frecuencia a la cabeza era la idea de Parque Temático, una ciudad de pega pensada al cien por cien para el turista, estudiada para que el visitante crea estar en la ciudad centroeuropea ideal, perfecta. Un enorme decorado en el que vamos encontrando la ciudad que esperamos, la que nos han contado. URBANOLANDIA, podríamos decir.
Desde luego, para que PRAGA sea la ciudad que hoy vemos necesita un soporte muy singular, rico, que sin duda tiene: la colina del Castillo existe, el Moldava existe, existe el entramado urbano y sus edificios en una interesante mezcolanza de estilos y épocas (esto también se podría matizar, pero no iré por aquí). Pero encima de todo eso lo que hay en una capa de pintura muy muy gruesa, demasiado gruesa, en mi opinión: una restauración bastante teatral y pensada para crear su propia imagen, su leyenda. Quizá sea una apreciación injusta, pero el efecto final es el de una ciudad mona, muy cuca, pintoresca como ya dije … y un poco falsa; una mujer que fue bella y que se ha repintado para tratar de recuperar el esplendor que tuvo.

¿Es PRAGA más bonita que ROMA, que LONDRES o que PARÍS? (y ojo: no digo interesante, donde la discusión no tendría sentido. Me estoy moviendo todo el rato –en la entrada anterior y en ésta- en el plano más elemental: bonita) Yo, desde luego, diría que no. Es verdad que en PRAGA lo bonito es mucho y sobre todo está todo junto, formando un conjunto unitario y homogéneo; consigue así que el efecto para el visitante sea fantástico, como dije ayer y mantengo hoy, a pesar de todo lo escrito (PRAGA me ha encantado). Pero pongamos las cosas en su sitio: de ninguna manera tiene un eje como el que recorremos desde el LOUVRE hasta el ARCO DE TRIUNFO paseando por las TULLERÍAS, la PLAZA DE LA CONCORDIA y los CAMPOS ELÍSEOS; ni el que recorremos desde OXFORD CIRCUS hasta PICCADILLY CIRCUS por REGENT’S STREET para después pasar a TRAFALGAR SQUARE y acabar en WESTMINSTER ABBEY; ni el que podemos hacer por el TRASTÉVERE o en los alrededores de la PIAZZA NAVONA. Aunque PRAGA no sale mal parada de la comparación (basta ver las fotografías), la diferencia es notable, me parece.
Eso sí, el trabajo de los responsables de la imagen de la ciudad es fantástico: lo digo de verdad, no pretendo ser mordaz. PRAGA (URBANOLANDIA) funciona a las mil maravillas, el visitante disfruta como loco recorriendo sus calles y sus plazas y sus puentes, entrando en sus tiendas, comprando sus artículos de merchandising. Y eso necesita cabeza, dedicación … y mucho dinero, supongo.

Para tratar de aclara cómo era PRAGA antes de lo que es ahora, estoy interesado en un par de libros. Uno ya lo tengo encima de la mesa: EL INFINITO VIAJAR, de CLAUDIO MAGRIS. Me lo recomendó ELENA RIUS cuando escribí sobre EL DANUBIO, y he visto que tiene dos capítulos sobre PRAGA. El otro es IMÁGENES DE PRAGA, de JOHN BANVILLE: estoy leyendo ahora mismo su novela EL MAR, y me interesa ver qué dice de PRAGA. Quizá después pueda aportar algo más, matice mi opinión o incluso tenga que tragarme mis palabras.



miércoles, 10 de agosto de 2011

PRAGA, ¿LA CIUDAD MÁS BONITA DE EUROPA?

Tenía muchas, muchísimas ganas de conocer PRAGA: había oído –como hemos oído todos, supongo- que era una ciudad preciosa, para algunos la más bonita de Europa. Hace algunos años estuve en VIENA e intenté acercarme, pero finalmente no lo conseguí. Así que cuando este verano surgió la posibilidad, aunque no era mi destino inicial no tuve ninguna duda: el objetivo era claro y goloso, tremendamente atractivo.

Ahora, después de estar allí unos días y de pasear la ciudad a conciencia, en profundidad –unos paseos larguísimos y deliciosos-, ya puedo decir cómo es PRAGA. O, al menos, como es mi PRAGA, la que yo he visto, la que he caminado y he pensado, la que tratado de entender y sobre la que pienso escribir algunas entradas en seleccciónARTE.

Imagino que después de esta introducción más de uno y más de dos estaréis sospechando que algo pasa … y sí, sí que pasa. Le he puesto algún pero a la ciudad más bonita de Europa. Y lo voy a explicar en dos entradas: empezó siendo sólo una, pero el texto resultaba largo y pesado (muchos ya me conocéis), así que he preferido partirla en dos.
PRAGA, digámoslo cuanto antes, es efectivamente una ciudad preciosa. Pasear por casi cualquier rincón de la zona histórica es delicioso: MALÁ STRANA –quizá el barrio que más me ha gustado de PRAGA- es fantástica; la Ciudad Vieja (STARÉ MĚSTO) está llena de vida; el Barrio Judío (JOSEFOV) tiene un punto mágico; el Castillo de PRAGA y su entorno (HRADČANY) están llenos de tesoros; pasar por el Puente de Carlos (KARLŮV MOST) a cualquier hora del día o de la noche es divertido. Incluso la Ciudad Nueva (NOVÉ MĚSTO), mucho más sosa que el resto, tiene rincones agradables y cervecerías de primera.
PRAGA es una ciudad para mirar, para los ojos: vayas por donde vayas, te asomes donde te asomes, subas a la torre que subas, descubres unas vistas que son siempre singulares, pintorescas (en mi opinión pintoresca es una de las palabras que describen estupendamente la ciudad). Imágenes vistosas –muchas veces vistosísimas- por todos los sitios: una fachada profusamente decorada, una perspectiva entre soportales, un reflejo en el Río Moldava (VLTAVA), un parque de vegetación densa, unas escaleras interminables que parece que llevan al cielo, el tranvía que cruza una plaza, una banda de Jazz … Imágenes que todos intentamos constantemente llevarnos en la cabeza y, para que no se nos olviden, en la cámara de fotos. He hecho cientos de fotos de PRAGA, y estoy encantado de haberlas hecho, a pesar de que alguna persona me haya tachado de japonés. Sí, en esto soy como los japoneses, fotografío todo lo que me gusta sin ningún rubor (y después tiro –también sin ningún problema- todas las imágenes que sobran: no sé si lo harán los japoneses).


PRAGA está llena de detalles. Mientras la recorría pensé que es una ciudad para ver al menos dos veces, o mejor, de dos maneras. Una mirando de frente, disfrutando de la PRAGA que uno ve a la altura de los ojos, de las primeras impresiones de una ciudad impresionante. Y otra más tranquila mirando hacia arriba, descubriendo los mil detalles que llenan las fachadas (detalles barrocos, neoclásicos, historicistas, nouveau, déco, cubistas …) y los esgrafiados que decoran sus paños ciegos o sus cornisas y remates. PRAGA es también una ciudad llena de estatuas (Atlantes, Cariátides, Santos, Vírgenes, animales) y de símbolos, esas imágenes que identifican cada casa: una llave dorada, dos osos, una langosta verde, un carnero, tres violines, un sol negro, la cabeza de medusa, tres plumas blancas … Una ciudad riquísima en detalles ornamentales, que uno puede no apreciar a la primera y sin duda aportan notablemente a su belleza.

PRAGA está llena de vida: restaurantes, cerveza (PIVO, dicen ellos), conciertos en cada iglesia, puestos de láminas y acuarelas por las esquinas, chiringuitos de recuerdos, vendedores de bisutería, tiendas de cristal de Bohemia, caricaturistas, músicos callejeros, negros vestidos de marinero (blanco inmaculado y ribete azul) que ofrecen recorridos fluviales, algunos checos (que supongo que también habrá), y sobre todo turistas. Infinitos turistas que atiborramos las calles, las plazas, los puentes, las cervecerías … y eso me parece estupendo. Yo me incluyo entre todos esos turistas, procuro no creerme de una clase selecta –a algunos les pasa- más culta, que opina de todo y a todo saca pegas (no me gustaría ser así, a pesar de la conclusión que he sacado de PRAGA). Es verdad que no he ido en un gran grupo, con guía a la cabeza que lleva una antena levantada con pañuelo atado en el extremo para que nadie se pierda; es verdad que he visto encantado varias veces los mismos sitios, sin limitarme a ir tachando en una lista lo que las guías de viaje recomiendan; es verdad que he procurado enterarme con algo de detalle de lo que iba a visitar, para sacarle más jugo que el que se saca sin más de un vistazo rápido. Pero también es verdad que he disfrutado cruzándome con la gente (auténticas masas), oyendo idiomas no identificables ni comprensibles (por cierto, el checo es endiablado), teniendo que parar para dejar pasar o cambiar de camino para evitar auténticos atascos. Y por supuesto que me he apiñado delante del reloj de la torre del Ayuntamiento de la Ciudad Vieja (STAROMĚSTKÁ RADNICE) para ver cómo se asoman los apóstoles y he aplaudido al individuo que, desde arriba, toca la trompeta.

En PRAGA he descubierto, además, arquitectura de interés de la que hablaré en selecciónARTE con algo de detalle. El tiempo nos ha acompañado: no hemos tenido siempre sol radiante, e incluso algún día cayeron cuatro gotas, pero tampoco ha hecho calor y hemos caminado cómodamente por PRAGA. Los precios son razonables, aunque es verdad que uno acaba cansado de pagar por absolutamente todo. Hemos encontrado pocas obras en las calles y en los edificios (lástima del andamio en el arranque de las torres de Nuestra Señora de TÝN, CHRÁM PANNY MARIE PŘED TÝNEM). Y los checos a los que he conocido son tremendamente simpáticos.

Entonces, si todo lo dicho sobre PRAGA es tan maravilloso, ¿dónde está el problema? Seguro que los que habéis estado allí lo detectaríais igual que yo, pero en cualquier caso os lo contaré enseguida.

viernes, 5 de agosto de 2011

LAS UVAS DE LA IRA, de JOHN STEINBECK



Durante las vacaciones he leído LAS UVAS DE LA IRA. Algo de vergüenza ya me da reconocer que hasta ahora no lo había hecho, pero así son las cosas: cuando hace años lo comencé en inglés apenas avancé unos capítulos, y desde entonces lo tenía en la lista de las deudas que uno siempre tiene con la literatura universal.

Me ha entusiasmado.

Realmente poco puedo decir -que aporte- de un novelón que conoce todo el mundo y del que se ha escrito mucho y bien, así que me limito a copiar las notas –casi telegráficas y ciertamente desordenadas- que he ido tomando. Sirvan para dejar constancia en selecciónARTE de una de las mejores novelas que he leído: creo que no exagero.

• Épica, una historia grande.
• Emigración, explotación, egoísmo y desprecio frente a bondad, solidaridad, generosidad, heroísmo.
• Importancia de las relaciones familiares. La figura de Madre.
• Actualidad de la situación (la historia de la humanidad es cíclica).
• Reminiscencias bíblicas: la tierra prometida (En AL ESTE DEL EDÉN, Caín y Abel …).
• Estructura de los capítulos: alternancia de historia de los Joad y situación general del país.
• Arranque con la tortuga: magnífico. El comprador de coches: magnífico.
• Un final tremendo, pero perfecto.
• Cabos sueltos que son lo de menos: una historia redonda.

domingo, 31 de julio de 2011

CABECERA DE JULIO DE 2011: SANT’IVO de BORROMINI



Durante el mes de julio de 2011 la cabecera de selecciónARTE ha sido una fotografía de la linterna que remata la cúpula de la iglesia de SANT’IVO ALLA SAPIENZA, en Roma. Construida por FRANCESCO BORROMINI entre 1643 y 1650 (aunque su interior no se terminó de decorar hasta 1660), es la iglesia de la antigua UNIVERSIDAD de la SAPIENZA de ROMA, que tuvo aquí su sede desde 1431 hasta 1935. Ahora el edificio alberga los Archivos Pontificios de los siglos IX a XIX. Saqué la fotografía en mi estancia en Roma del verano pasado, y no tuve la suerte de ver el interior, porque estaba cerrado todo el mes de agosto.




El edificio -y el patio desde el que se accede a la iglesia- es obra de GIACOMO DELLA PORTA, que lo construyó a finales del XVI. BORROMINI añadió la iglesia: del exterior, sólo es suyo el cuerpo superior (el tambor, la cúpula y la linterna). Todo el conjunto está lleno de referencias bíblicas y a los Papas que ejercieron su ministerio durante la construcción de la iglesia: estrellas y montañas de los CHIGI, abejas de los BARBERINI, dragones y águilas de los BORGHESE. Además, son abundantísimos los trazados reguladores que, combinados, formalizan el conjunto. La Linterna que ha servido de cabecera a selecciónARTE es archiconocida, con su forma helicoidal que invita a subir al cielo ...

viernes, 15 de julio de 2011

CLOSED (o VOLVEMOS DENTRO DE DOS SEMANAS)



Pues eso: que cerramos hasta fin de mes. Este año no he conseguido mi objetivo para 2011 (era BERLÍN), pero el finalmente previsto no está nada mal: es otro de los imprescindibles europeos que aún tengo pendientes, así que si pasáis por PRAGA la última semana de mes, nos tomamos allí una cerveza …

lunes, 11 de julio de 2011

ETHAN FROME, de EDITH WHARTON



ETHAN FROME es una pequeña obra de arte. Una novela breve y sencilla, de su momento (se publicó en 1911) , pero magnífica: con cuatro mimbres -tres, para ser exactos- EDITH WHARTON construye un drama intenso, de esos que hacen pensar y que se quedan agarrados a la memoria del lector, sospecho que para mucho tiempo.

Un señor con mala suerte, Ethan. Una esposa posesiva, Zeena, que pretende acaparar constantemente su atención haciéndole perder la alegría. Y una joven, Mattie, que vive con ellos y que supone el contrapunto de Zeena, sus antípodas. Los tres bajo el mismo techo, el de una serrería pobre en un pueblo de Massachusets con inviernos fríos, muy fríos. El triángulo está servido, y el drama es inevitable y casi casi previsible. No tiene ETHAN FROME una originalidad fuera de lo común, pero consigue que una historia más o menos estándar tenga una fuerza impresionante. En gran parte porque los personajes están magistralmente dibujados.


Muchas consideraciones pueden surgir a medida que uno lee ETHAN FROME: la fidelidad, la perseverancia, la lealtad, el espejismo de la felicidad, la pasión ¿inevitable?, la generosidad, el destino … Es una de esas novelas menores, en las que nada es espectacular –más bien todo lo contrario- pero que acaba resultando estupenda.

jueves, 7 de julio de 2011

PHOTOESPAÑA 2011




Hace tres días dedicaba una entrada a comentar dos exposiciones interesantes que se pueden ver en Madrid, y que me parece que conviene tener en la cabeza. Hoy publico otra entrada colectiva sobre de PHE11, un acontecimiento anual que nos llena Madrid de fotos.

Ya he dicho más veces que no me resulta fácil valorar la fotografía. Hay muchas fotografías o fotógrafos que me parece que reflejan bien tipos humanos o situaciones; otras y otros que me parecen interesantísimas por lo que tienen de documento histórico; y otras y otros que simplemente me gustan. Entiendo la fuerza que tiene la fotografía en gran formato, y la fuerza que tienen las series de fotografías, la repetición. Pero siempre he sospechado que la fotografía tiene que ser más, y ahí es donde pierdo pie: no descubro mucho más que lo obvio.

En cualquier caso, aprovechando la amplísima oferta que nos trae PHOTOESPAÑA 2011, he ido a ver unas cuantas exposiciones de las que forman en el XIV Festival Internacional de Fotografía y Artes Visuales (así se subtitulan ellos mismos). Quiero dejar constancia en selecciónARTE de mis visitas, pero no las voy a comentar: me limito a citar lo que cada exposición dice de si misma. Desde luego, si tuviera que señalar alguna de manera especial, me quedaría con la del MNCARS, la de CAIXAFORUM, y la que se puede ver en el MUSEO ARQUEOLÓGICO.
En el REINA SOFÍA se puede ver UNA LUZ DURA, SIN COMPASIÓN. EL MOVIMIENTO DE LA FOTOGRAFÍA OBRERA, 1926-1939. Muy interesante aunque quizá demasiado exhaustiva, larga, poco abarcable: “Una luz dura, sin compasión. El movimiento de la fotografía obrera, 1926-1939 profundiza en el análisis de un período de la historia de la fotografía del siglo XX en el cuál ésta se pone al servicio de los diversos movimientos obreros (desde el asociacionismo sindical hasta la creación de estados “de los trabajadores”, como el soviético), partiendo de la autoconciencia de la clase obrera y la toma de los mecanismos de producción y reproducción de imágenes. Al abordar el estudio de la vanguardia artística interconectada con la vanguardia política, esta exposición pone fin a la hegemonía historiográfica de otros movimientos en la historia de la fotografía, como la Nueva Visión, desplazando así en importancia la visión mecánica por la relación con los movimientos sociales y centrando el debate en torno a la fotografía como documento. Presenta fotografías (en gran parte copias vintage), películas y otros documentos, con especial atención a las publicaciones periódicas, el medio fundamental para la circulación de imágenes y sus ideas asociadas en estos años.


En CAIXAFORUM hasta hace poco se podía visitar UN MUNDO FLOTANTE. FOTOGRAFÍAS DE JACQUES HENRI LARTIGUE (1894-1986), que era estupenda. Ahora se expone CONSTRUIR LA REVOLUCIÓN. ARTE Y ARQUITECTURA EN RUSIA, 1915-1935. Es un tema que me parece fascinante (ya hemos hablado en alguna ocasión de esto en selecciónARTE), y en el que la arquitectura tiene un peso especial: quizá por eso me tira tanto … “Construir la Revolución. Arte y arquitectura en Rusia, 1915-1935 aborda uno de los períodos más excepcionales de la historia de la arquitectura, el que va desde los años previos a la Revolución de Octubre hasta la fundación de la URSS. Los artistas plásticos y arquitectos se unen bajo la causa bolchevique para crear, a través del arte y la arquitectura, una nueva sociedad basada en las ideas socialistas. Fue un período destacado por la radicalidad de las propuestas de arquitectos como Konstantin Melnikov y Moisei Ginsburg, y de artistas visuales del movimiento constructivista, como Liubov Popova, Vladimir Tatlin, Kazimir Malevich, El Lissitzky o Gustav Klucis. La muestra está formada por unas 250 obras: fotografías de archivo de edificios construidos entre 1920 y 1930, procedentes del Museo Estatal de Arquitectura Schusev de Moscú; dibujos, pinturas y maquetas de la Colección Costakis del Museo Estatal de Arte Contemporáneo de Tesalónica y una selección de fotografías en color y de gran formato del fotógrafo británico Richard Pare realizadas entre 1992 y 2010 sobre los primeros 15 años de historia de la Unión Soviética.


También es singular la exposición de los RETRATOS DE FAYUM que se puede ver en el MUSEO ARQUEOLÓGICO. Con muy poca obra y traída un poco por los pelos (unos retratos del siglo II dC. pintan relativamente en una exposición fotográfica), no deja de tener su aquel la forma de relacionar una cosa con otra. También se puede ver un vídeo de ADRIAN PACI, que empieza a ser un habitual (yo ya lo he visto en varias expos): “La muestra reúne 13 retratos que se relacionan indirecta y sutilmente con el vídeo Centro di Permanenza temporanea (Centro para la permanencia temporal, 2007), de Adrian Paci. En éste el tiempo parece detenerse, mientras sus protagonistas -posibles emigrantes que buscan partir pero no se mueven- están sutilmente próximos a los muertos-vivos de Fayum (Egipto): caras en espera, de pasaporte, en tránsito a una nueva realidad. John Berger dedicó a estas obras uno de sus textos más bellos, en el que las relacionaba con las migraciones de nuestro época. Los retratos de Fayum sorprenden hoy por su modernidad y vigencia. Realizados entre los siglos I y IV después de Cristo, proceden de los necrópolis de Fayum y de otros lugares en Egipto, y nacen de una mezcla entre la pintura griega y la encáustica, el realismo romano y los ritos funerarios egipcios. La muestra propone estas pinturas como el antecedente más antiguo de lo fotografía ya que, de forma semejante a las fotos de carné, los pintores retrataban lo más exactamente posible los rasgos de los sujetos para que el alma de los difuntos pudiese identificarlos, de ahí su sencillez y proximidad.



Entre las que he visto y que me han dicho menos –aunque indudablemente tienen algunas obras de interés- incluyo FACE CONTACT, en el CENTRO DE ARTE TEATRO FERNANDO FERNÁN GÓMEZ, de la Plaza de Colón (“El título de la exposición hace referencia a la expresión inglesa eye-contact, contacto visual entre dos personas que se miran a los ojos, y alude al retrato como elemento de comunicación. La cara es el principal elemento físico para identificar a una persona, además de una máquina de comunicar. Ninguna otra parte del cuerpo es capaz de expresar de modo tan claro sentimientos, estados de ánimo, deseos y pasiones. La fotografía capta y representa muy bien esa comunicación, siendo una de las razones de la proliferación del retrato en la vida contemporánea.”) y 1.000 CARAS / 0 CARAS / 1 ROSTRO, en la sala de exposiciones de la CAM en ALCALÁ 31 (“La muestra consta de 103 fotografías. El comisario, Gerardo Mosquera, ha reunido a dos grandes artistas contemporáneos, Cindy Sherman y Thomas Ruff, que han tratado en profundidad la complejidad de la representación del sujeto, junto con Frank Montero, humilde aficionado desconocido, quien se escenificó a sí mismo en distintas etapas de su vida. Estas últimas fotos del siglo XIX y principios del XX, se exhiben por primera vez.”)

lunes, 4 de julio de 2011

POLONIA, TESOROS Y COLECCIONES ARTÍSTICAS, en el PALACIO REAL de MADRID, y EL JOVEN RIBERA, en el MUSEO DEL PRADO

Comento en la entrada de hoy dos exposiciones que he visto recientemente: no son el no va más, pero tienen su aquel, y si uno tiene ocasión vale la pena acercarse.


En la zona de exposiciones temporales del PALACIO REAL se puede ver POLONIA, TESOROS Y COLECCIONES ARTÍSTICAS: nos relata la historia de Polonia a lo largo de los siglos, desde mediados del XIV hasta finales del XVIII, al hilo de sus creaciones artísticas: pintura, escultura, numismática, orfebrería … Todo son autores poco conocidos para el público general (no sé para los expertos), y las obras, siendo de calidad, no parecen en general excepcionales; además, al final dedican un par de salas al coleccionismo de los reyes Polacos. No es, en principio, una grandísima exposición, pero a mi me parece que vale la pena por dos motivos. El primero, subjetivo: tengo gran estima a Polonia desde que hace unos años pasé un par de semanas en Varsovia. No esperaba nada de aquellos días, y efectivamente no encontré nada singular desde el punto de vista artístico/turístico (quizá en Cracovia las cosas sean distintas, pero no tuve ocasión de acercarme); en cambio descubrí una personas excepcionales, con muchísima clase, de alto nivel cultural, divertidas, maduras (los polacos lo han pasado mal en muchas ocasiones a lo largo de la historia), sobrias … me ganaron, claramente, y aunque apenas mantengo trato con quienes conocí allí, cualquier referencia a Polonia la veo con cariño. Y el segundo motivo, completamente objetivo: LA DAMA DEL ARMIÑO, de LEONARDO. Sería una auténtica pena tenerla tan a mano y perdérsela.

En el MUSEO DEL PRADO se puede visitar EL JOVEN RIBERA, un recorrido por los primeros años del pintor valenciano, primero en Roma y después en Nápoles. Es una exposición breve, con pocas obras, todas muy caravaggisticas. Me ha resultado enriquecedor ver en directo las obras del MAESTRO DEL JUICIO DE SALOMÓN (nombre que ROBERTO LONGHI se inventa para llamar al autor de una serie de cuadros realizados por la misma mano y que acaba no siendo otro que RIBERA en sus inicios), e imaginar el proceso de autentificación de las obras, algunas de las cuales se han atribuido a RIBERA hace muy poco años.

También hay que ir al THYSSEN para ver a ANTONIO LÓPEZ, pero aún no he tenido ocasión: todo se andará. Y al PRADO para ver los PAISAJES que inauguran mañana; además, hace meses oí que con motivo de la JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD traían al PRADO desde los MUSEOS VATICANOS el ENTIERRO DE CRISTO, de CARAVAGGIO, pero no he conseguido saber nada más: no sé si fue una falsa alarma o si hay que seguir esperando hasta el mes que viene.